<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727</id><updated>2012-01-20T10:04:46.803-08:00</updated><category term='Placeres culposos'/><category term='Chick Flicks y otras películas'/><category term='It&apos;s my life'/><category term='La epidemia del anillo'/><category term='La vida de los otros'/><category term='Dilemas laborales'/><title type='text'>CASI adulto</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1806112104183399368</id><published>2012-01-20T07:49:00.000-08:00</published><updated>2012-01-20T10:04:46.814-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Para mis amigas</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.viadescape.com/lavidapasa/images/20050830064934_principito.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 350px; height: 355px;" src="http://www.viadescape.com/lavidapasa/images/20050830064934_principito.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span&gt;&lt;i&gt;“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”&lt;/i&gt;.- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;Antoine De Saint Exupéry&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“Es que he pasado tanto tiempo pensando en que él es el hombre de mi vida, que es perfecto para mí” – Me contaba una amiga en estos días. Ya van varios meses desde que el hombre perfecto decidió tomar otro camino, lejos de ella. Cuando le pregunté por qué lo ve tan perfecto, si el tipo hizo lo que hizo, si la relación no funcionó, si no hacían sino discutir. Comenzó a recitarme el currículo del individuo en cuestión; su carrera en letras y política, sus postgrados “y ¿sabes?, tiene los mismos intereses que yo: se tripea ir al teatro, a los Galpones, no se pela un Festival de Cine Francés ni una Gala Japonesa… Ya se está leyendo Game of Thrones y tomó un seminario sobre filosofía griega… Y como yo, de los que va a las fiestas y no baila porque le da ladilla y punto…” – &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La miré como si no pudiera dar crédito a lo que escuchaba. Pero no puedo tirar la primera piedra si hasta hace unos años, yo buscaba pareja basada en los mismos criterios, resumidos en “que sea culto y estudiado e interesante y que le guste lo que a mí me gusta”. Al escuchar a mi amiga hablar como yo hablaba antes de conocer a Novio, pensé un poco en lo que leí hace unos meses en &lt;a href="http://lacagada.wordpress.com/2011/11/12/crei-que-los-adultos-seriamos-mas-inteligentes/"&gt;&lt;st1:personname productid="La Cagada" st="on"&gt;La Cagada&lt;/st1:personname&gt;&lt;/a&gt; y en mi propia experiencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entonces me atreví a confesar “¿Sabías que Novio no ha leído Harry Potter?” – Mi amiga saltó – “¿Quéeeeeeeeee?” – “No lee… o para decirlo mejor, no lee las cosas que yo leo. Lee cosas de noticias, finanzas y deportes. De pronto algo de historia. Pero no lee novelas. Ni filosofía… y me voy a casar con él” – Mi amiga continuaba mirándome incrédula – “Yo lo llevé por primera vez al teatro. La verdad no vamos mucho, también porque es caro… Y yo veo mis películas Europeas cuando me provoca por mi cuenta; y él ve sus películas de “disparos, sangre y destrucción” y ya está. No entiendo muy bien qué es lo que hace en su trabajo ni él entiende del todo qué es lo que yo hago en el mío. ¿Y sabes cuál es la mejor parte?... Que no me quiere por eso” -.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Allí fue cuando le conté el momento revelador de mi relación. Ese momento en el que nos damos cuenta, se nos hace evidente, se nos estampa en la cara que “él es”. Y no ocurrió por ninguna afinidad de intereses, porque me escuchara tocando piano, brillando en mi carrera, leyendo alguno de mis textos o dándole una clase magistral sobre la vida de Beethoven que me sé casi de memoria. Ni porque lo escuchara o admirara en él cualquier logro o cualidad parecida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ocurrió uno de esos días en que yo no conseguía trabajo, que mi “autoestima laboral” (si es que existe algo así) estaba por el piso, recién había abandonado mi postgrado y, en fin, se podría decir que en lo profesional yo tenía menos que nada. Como toda mujer dramática que se respete, ante semejante situación, arranqué a llorar y a lanzar el discurso equivocado. El discurso que va en la tónica de “no tengo nada que ofrecerte… no sé cómo alguien querría estar conmigo si yo estoy como estoy” –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Novio no se lanzó un discurso romántico, porque la verdad es que el pobre no sabía cómo reaccionar, no entendía lo que estaba sucediendo. “¿Bueno pero estás preocupada por la plata otra vez?... porque cualquier cosa me dices, y ahorita no es que estamos gastando mucho, yo puedo perfectamente financiar las salidas que tengamos” – Dramática yo, seguía llorando – “Pero bueno, ya conseguirás trabajo y…” – “Bueno por lo menos me gradué”…- Respondí- “aunque me tardé muchísimo… porque si no me hubiera graduado…” – Dije, como si quisiera completar la frase con un “no sería digna de ti”- “Te habrías puesto a hacer otra cosa, algo que te gustara, ahí habríamos visto cómo resolver…” – Novio continuaba hablando en plural, aún con el supuesto de que yo no fuese más que “una bachiller”. Ahí me vino la revelación: “no es por eso que está conmigo. Estaría conmigo así yo no tuviera nada. Estaría conmigo de todos modos”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Le pedí a mi amiga que dejara de buscar novios en los Galpones y el teatro. En los congresos y en las promociones de los postgrados y que empezara a buscar una pareja que simplemente la quiera. Y que ella lo quiera igual. Un hombre que pueda decirle “Qué bueno que aún a tu corta edad ya tienes postgrado, que hiciste todo lo que hiciste y continúas haciendo. Que eres inteligente y divertida. Que además eres linda y te cuidas. Que sabes de tantos temas, estás al corriente de tantas cosas, que serías la candidata perfecta para usar el comodín de “llamar a un amigo” en “Quién quiere ser millonario. Todo eso está muy bien. Pero no es por eso que estoy contigo. Estoy contigo ahora que sabes todo eso y que tienes todo eso. Pero el día que no leas el último libro, pierdas tu trabajo o no te admitan en el doctorado. El día que te equivoques con el tinte o con el corte de pelo y no te veas tan despampanante como siempre. Ese día igual estaré contigo. Si ahorita no tuvieras nada de lo que tienes, estaría contigo de todos modos. Te querría de todos modos” – Ese es el tipo incondicional. Si nos suena cursi e irreal es porque ese es el tipo que nunca buscamos. Y ese es el que hay que buscar. No al niño lindo que se pondrá a discutir contigo sobre Moliere en Los Galpones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“Sería bueno también” – Agregó mi amiga esta vez – “Quitarse la careta de vez en cuando” – Cuando se dio cuenta de lo que había dicho, se puso la mano en la boca “Bueno no es una careta, a mí me gusta lo que hago” – “A mí también me gusta lo que hago” – Intervine – “Pero de todos modos, muchas veces es una careta y cansa” – “Sí cansa un poco, a veces me provoca ver E! y ya” – Me dijo sonriendo – “Y a mí me encantan los chick-flicks” – Respondí. Lo mejor de estar con el tipo incondicional es que puedes ser tu misma. Un día puedes ver E! y al otro leerte El Capital y no te va a juzgar por eso. Puedes declarar tu pasión por las carteras y él no va a pensar que eres frívola, ni tonta. A él le va a divertir llevarte al teatro y a los conciertos de música clásica; y a los centros comerciales y al cine a ver Chick Flicks (bueno, lo último tal vez muy a regañadientes).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si en el trabajo, en las fiestitas y encuentros sociales, muchas veces hasta en los blogs y en el twitter, en el postgrado y cada vez que nos encontramos con alguien; tenemos que ser intelectuales, preparadas, irreverentes, profundas… Que al menos al regresar a casa, podamos hacer lo que nos provoque. Y ser lo que nos provoque.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A veces actúo como la propia arrogante en estas cuestiones de pareja. Como estoy en una relación que funciona y que se va a dar el sí en pocos meses, de pronto me creo experta. Por supuesto que no lo soy. Pero pienso que si mis amigas solteras pudieran entender esto, dejarían de rechazar a hombres perfectos (literalmente, perfectos para ellas, capaces de hacerlas felices como lombrices) porque no llenan “sus estándares”, dejarían de desechar al que no tiene carrera universitaria y en una universidad reconocida (negocio propio exitoso muchas veces no les vale), y que no comparta sus hobbies, gustos y acuciosos y refinados intereses (ni sepa sobre ellos). La verdad, es que a la hora de estar con alguien nada de eso importa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Parece tan obvio y es tan obvio, que siempre lo pasan por alto. El único estándar que debe prevalecer es: que el tipo sea buena persona &lt;a href="http://lacagada.wordpress.com/2011/11/12/crei-que-los-adultos-seriamos-mas-inteligentes/"&gt;(amén, again &lt;st1:personname productid="La Cagada" st="on"&gt;La Cagada&lt;/st1:personname&gt;)&lt;/a&gt;, que el tipo te quiera incondicionalmente y tu a él; y que los dos tengan un proyecto de vida juntos al que estén dispuestos a echarle pichón. Lo demás, así sea sobre Kant, es tan frívolo como montarse las lolas sin necesitarlo y pasar la vida entera viendo E! –&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1806112104183399368?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1806112104183399368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2012/01/para-mis-amigas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1806112104183399368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1806112104183399368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2012/01/para-mis-amigas.html' title='Para mis amigas'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1761233426181075390</id><published>2011-12-06T16:15:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:25:33.901-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><title type='text'>Bridezilla Mode ON</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://blog.timesunion.com/kristi/files/2009/07/bridezilla1.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 269px; height: 195px;" src="http://blog.timesunion.com/kristi/files/2009/07/bridezilla1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo criticando a las novias. Hablando de matrimonios y divorcios. Y vino Novio y sacó una cajita sospechosa de su chaqueta. Porque por la boca muere el pez. Ahora la novia soy yo. Creí que tenía idea de cómo iba todo este asunto de comprometerse y de preparar una boda. He ido a montones de bodas de familia, amigos, conocidos, completos extraños y he presenciado sus dramas y éxitos durante la preparación. Pero como todo en la vida, uno no sabe de qué va realmente hasta no estar allí, hasta no vivirlo por ti misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Primero está el momento emocionante. La propuesta y el anillo. El brindis íntimo, el romanticismo, la sensación de estar comenzando de nuevo. Luego las llamaditas tímidas a los más cercanos (en mi caso, fue realmente a los que tenía saldo para llamar y algunos cercanos se me chispotearon), los brindis familiares y por supuesto el Facebook. Bendito sea el Facebook para toda novia en espera. No me imaginé que mi compromiso en Facebook iba a causar la reacción que causó. Novio y yo no somos la gente más popular de la historia. Más bien somos calladitos, poco fiesteros. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Al día siguiente de comprometernos, me llegó el mensaje a mi Facebook que rezaba “Novio dice que ustedes están comprometidos, ¿es verdad?”. Gracias Facebook por tu mala fe. Click en aceptar y explosión. Fui al baño, regresé y ya tenía seis comentarios, unos cuantos likes y un par de posts en mi wall. Divino recibir notificaciones y que todas sean echándote flores, felicitándote, diciéndote que hacen una buena pareja etc etc etc. Claro, que hay felicitaciones de felicitaciones. Hay comentarios rimbombantes de gente que en la vida te ha dirigido la palabra, que los acepté en mi Facebook sólo para chismearnos la existencia y que andan por ahí buscando invitación para el sarao. Menos mal es la minoría. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero después de las felicitaciones es que viene lo “bueno”. O más bien lo terrible. Lo terrible para toda novia en espera es un combo: los preparativos con la preguntadera y/o opinadera de la gente que no tiene vela en este entierro sobre dichos preparativos. Se disfruta. Me he gozado la selección de los colores para la decoración y la tela del vestido del cortejo. Pero es terrible. Quieres hacer algo y no está disponible o, lo que es más probable, está lejos de cualquier presupuesto que tengas en mente. Cuando por fin consigues algo que te gusta, que está disponible y que puedes pagarlo viene la preguntadera y/o criticadera: que por qué este día y no otro, que qué feo se ve que hagas aquello, que esto está pasado de moda, que por qué estás haciendo lo que todo el mundo hace. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Provoca ponerse un cartel en la frente que diga “Gente, a ver si nos entendemos. Sé que sólo tratan de “ayudar”. Y sé que tienen gustos mucho más refinados que los de nosotros y agradecemos que nos compartan su preciado conocimiento sobre lo “out” que está alquilar un carro antiguo o lo que sea. Pero ustedes ya se casaron o se casarán algún día si alguien les tiene compasión y paciencia. Ahora los que nos casamos somos Novio y yo. Y haremos este asunto como nos salga del forro. Los que pagan esto – además de Novio y yo – son nuestros padres así que sólo ellos pueden opinar. Lo demás, si no les gusta, pues no vengan. Invitación ahorrada. Boda más barata. Gracias – La Gerencia”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero eso sería un poco, digamos, rudo. Tengo que sonreír y afirmar con la cabeza ante la chica quien mano en cintura me asegura que “el cotillón es indispensable, si no tienes bla bla bla de cotillón no se prende la fiesta y no lo compres en bla bla bla porque es chimbísimo”. En verdad lo que provoca es lanzarla por la ventana, con cotillón incluido si así lo prefiere. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Bridezilla mode ON. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La imagen salió de aquí: http://blog.timesunion.com/kristi/files/2009/07/bridezilla1.jpg - Listo, viva el Copyright...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1761233426181075390?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1761233426181075390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/12/bridezilla-mode-on.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1761233426181075390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1761233426181075390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/12/bridezilla-mode-on.html' title='Bridezilla Mode ON'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-8237679356756580515</id><published>2011-08-09T15:10:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:29:57.316-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>¡Eres muy joven!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-Nh_p49go6WI/TkGyV53zlSI/AAAAAAAAAHU/2gJet-a2gac/s1600/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 325px; height: 183px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-Nh_p49go6WI/TkGyV53zlSI/AAAAAAAAAHU/2gJet-a2gac/s320/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5638984297826456866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tengo que entrevistarla y me siento rara. Hasta ahora, en mi vida, siempre he estado del otro lado; del lado del pasante, o peor, del desempleado. Del aplicante. Del que tiene que prepararse para impresionar y que está nervioso preparando su discurso. Pero ahora no, ahora estoy en un escritorio con un montón de papeles frente a ella. Ahora es ella la que juega con su pelo mientras tarda casi treinta segundos en contestar lo que le estoy preguntando. Tiene miedo de equivocarse. Si algo está mal en este mundo es que desde siempre, nos enseñan a tenerle pánico a las equivocaciones.&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría decírselo, pero ahora mi papel es preguntar. Mi papel es poner mi –&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;poker fac&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e- y ver por dónde puedo averiguar lo que quiero averiguar de ella. Necesito averiguarlo todo, todo lo que me permita tomar una decisión. Ella no lo sabe. Hace un esfuerzo casi sobre actuado por mirarme a los ojos y gesticular con las manos. Ella cree que yo no noto que ha ensayado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí, noto cada cosa, cada detalle. Casi puedo reproducir su escena la noche anterior ensayando frente al espejo, planificando la ropa, pensando en que aquella palabra que debió poner en su aplicación, la otra frase que debió quitar. Yo lo sé todo, porque he estado ahí, ahí mismo maquillándome, llegando media hora antes y dando vueltas por los alrededores del edificio. Sé que ese alisado no es natural y que el maquillaje fue especialmente trabajado para venir a entrevistarse conmigo. Yo sé todo acerca de sus esperanzas, su ansiedad y sus nervios. Quiere entrar. Quiere pertenecer a lo que yo pertenezco. En el momento en que intenta contestar mis preguntas, no hay algo que quiera más. Y yo tengo el poder en mis manos de decidir si ella entra o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mira casi como si me tuviera miedo. Yo quería parecer “difícil” pero tampoco tenía la intención de llegar al extremo de causar esa expresión. Me ve tan segura. No sabe que hay preguntas que desearía haberle hecho mejor y que hay cosas que quisiera revelarle pero no puedo; porque no es propio de esta entrevista dejarle el camino tan fácil. Hay otros tantos con sus mismas aspiraciones, todos quieren entrar y obviamente, los puestos libres son pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de la entrevista, cuando ya se ha roto un poco el hielo, se le escapa una frase. La frase que tenía trabada en su lengua durante los veinte minutos que estuvimos conversando. Mientras la dice ya en sus ojos noto que se está arrepintiendo: “Es que… no pensé que fueras tan joven” – “¿Tan joven?” – Pregunto – “Sí, para ocupar el cargo que tienes… wow, eres muy joven” – Insiste – “Bueno, no soy tan joven, tengo 26 años” – Me atrevo a contestar. A veces, para algunos, aparento menos años que los que tengo: tengo una carita de mosquito que no ayuda. Hasta los 23 por lo menos, los porteros de las discotecas siempre me pedían la cédula, chequeando una y otra vez si la cara coincidía, preguntándome por mi signo y en qué año me gradué de bachillerato…Pero esta vez, no es una confusión – “Aún así, eres muy joven” – En sus ojos hay una pizca de admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encojo de hombros. No sé qué decirle. Ella no sabe que tengo poco más de tres meses en este trabajo, en un cargo para el que supuestamente soy “muy joven”. No tiene idea del tiempo que he pasado buscando trabajo ni tampoco del tiempo en el que pasé trabajando en un lugar donde llegué a sentir que no valía ni real y medio. No sabe que fui rebotada de dos universidades en el extranjero en una sola semana – y que ni siquiera eran universidades “top”. No sabe que me gradué tarde porque tuve mil y un problemas con la tesis. Todo lo que sabe es que estoy ahí, en un “cargo”, peinada y cómodamente sentada en un escritorio, haciéndole preguntas sobre sus aspiraciones; como si ya tuviera todo resuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me doy cuenta de que así mismo veía yo a los “adultos” cuando tenía su edad: 19. Como si ya por estar sentados ahí y tener el poder de decir quién entra y quién no fuera suficiente. No tenía idea. No llegué a saber sino hasta hace poco que muchas de las personas a las que les dediqué ojitos de admiración no son tan exitosas como yo pensaba, ni tienen todo resuelto. Tienen las cosas aún menos claras de lo que yo las tenía a mis 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos ella sabe lo que quiere hacer con su vida (al menos ahora). Sabe que quiere ser aceptada. Sabe quién quiere ser cuando se gradué de la universidad y se convierta en una profesional. Yo, la verdad, lo sabía todo a mis 19. Ahora mis 26 (¡si ella supiera!), no tengo ni idea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-8237679356756580515?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/8237679356756580515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/08/eres-muy-joven.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8237679356756580515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8237679356756580515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/08/eres-muy-joven.html' title='¡Eres muy joven!'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Nh_p49go6WI/TkGyV53zlSI/AAAAAAAAAHU/2gJet-a2gac/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-6954902944212134769</id><published>2011-08-01T05:28:00.001-07:00</published><updated>2011-12-06T17:27:35.301-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Situaciones públicas en transporte público</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-_2JkvVaERrI/TjFzErfwN8I/AAAAAAAAAHM/RugwjRr9VCo/s1600/Dibujo.bmp"&gt;&lt;img style="height: 207px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-_2JkvVaERrI/TjFzErfwN8I/AAAAAAAAAHM/RugwjRr9VCo/s320/Dibujo.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634411133049780162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Todos los días tomo uno o dos autobuses - carritos- unidades- metrobuses - you name it para el trabajo (dependiendo de si logro tomar uno con una ruta más directa o no) y uno de vuelta a casa. Evito el Metro siempre que puedo (le tengo manía pero eso es otro tema). En líneas generales, el viaje en transporte público es uno de mis placeres (no sé si califica de culposo pero para mi mamá es raro y preocupante). Esto sí y solo sí voy cómodamente sentada y escuchando una lista de reproducción de mi Ipod que he seleccionado especialmente para la ocasión, dependiendo de mi ánimo. Tengo "Cheer up music", "trip back home", "going to work early", "traffic songs", "songs without words", "in love mood", "nostalgic mood" y un par de listas que llevan como título las novelas o cuentos que esté escribiendo en el momento y que para mí funcionan como el "soundtrack" de la historia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Las listas las escribo en inglés no por ridícula - en serio - sino porque el Ipod tiene un autocorrector de inglés que un día me desesperó porque cada vez que yo escribía "moda", Ipod escribía "mood" y cada vez que yo escribía "amor", IPOD escribía Roma y así... El punto es que el viaje en el autobús es el momento para mí, para relajarme, pensar, maquinar ideas para nuevas historias... me distraigo observando las calles y la gente; y si estoy demasiado cansada, me quedo dormida como un bebé. Una de las pocas ventajas de tener carro es poder dormir en el tráfico caraqueño.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero hay ocasiones en las que no se cumplen esos requisitos - dícese no poder ir sentada o no poder escuchar mi música. O que aún con ellos, ciertas situaciones desagradables interrumpen mi rutina; situaciones propiciadas por los personajes de carrito o metrobús (tomo los dos, dependiendo) según sea el caso:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;1. La viejita del último puesto disponible.&lt;/span&gt; Por lo menos una vez a la semana fijo, nunca falla, llega a mi autobús esta viejita. Estoy en mi cola del metrobús, agotada del trabajo, soñando con sentarme por fin a escuchar mi musiquita cuando Viejita se monta con su cédula y zás... la primera pendeja parada soy yo. O logré sentarme en un puesto, prendo mi Ipod, me pongo los audífonos, dejo mis piernas reposar y en la primera parada; en medio de un tráfico infernal, se monta la viejita y se para justo delante de mi puesto por lo que me veo obligada a pararme para cederlo muy educada y generosamente. La Viejita me dedica su mirada más tierna, por lo menos porque gracias a ella voy a pasar el resto del camino medio aguantándome de una barandita apretujada contra el resto de la gente, parada e incómoda. Por eso, cuando tengo el lujo de seleccionar un asiento, busco el incómodo-para-viejitos: bien arriba y bien atrás.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;2. Los falso-dormidos cuando se monta la Viejita. &lt;/span&gt;Por supuesto, por cada vez que le cedo mi asiento a una persona de la tercera edad, hay cuatro o cinco hombres tan o más jovenes que yo que deberían hacer lo mismo, y que por mínima cortesía deberían ser ellos, hombres, caballeros, los que lo hagan. Pero no, tan pronto se monta la viejita todo el metrobús duerme, o miran para otro lado como que la cosa no es con ellos. Y entonces este personaje que escribe - Julia-pendeja - es la que se tiene que parar por el bien de la cortesía y la ciudadanía y todo el asunto (que es terriblemente difícil cuando uno intenta ser ciudadano en medio de una selva)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;3. Los niños menores de seis años. &lt;/span&gt;Si yo fuera dictadora, prohibiría que los niños menores de tres años viajaran por transporte público. Primero porque si montan con sus madres en la primera parada (donde el tráfico está insoportable y aún falta para mi destino) ocurre lo mismo que ocurre con la viejita: Julia-pendeja se levanta y cede el puesto mientras los Falso-dormidos siguen falso-dormidos. Segundo porque más de uno decide llorar y pegar chillidos todo el camino interrumpiendo mi tranquilidad y la melodía de las listas de reproducción. Y hay otros casos peores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Un día por ejemplo, un sorpresivo caballero que estaba sentado a mi lado, no esperó por mi Julia - pendeja y le cedió el asiento a una señora con su bebé apenas se montó en el autobús. La señora contra todas las reglas, sacó una galletica y se la dio al niño y un poco de chocolate. A mitad de camino el niño tenía chocolate hasta en el ombligo y sus manos se acercaban peligrosamente a mi camisa por lo que yo me veía obligada a estamparme contra la ventana; eso no me salvó de que la galletica ya casi convertida en bolo alimenticio terminara, pues en mi asiento. "Eso no es nada" - Me comentó una compañera de trabajo - "El otro día un niño como de 4 años me vomitó en el metro, le dijo a la mamá que se sentía mal y bueno... menos mal fue nada más en los pies pero se arruinaron mis zapatos...". Así que en conclusión, los niños son "cuchis" pero NO en el transporte público.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;4. Los Resfriados. &lt;/span&gt;Esto ya es un post antitolerante pero en serio, si estás estornudando, no vayas al trabajo, no es necesario, estás amparado por la ley. No tomes un autobús, para sentarte a mi lado, decirle a alguien por el celular que tienes "un pestón horrible" y estornudarme encima. La gripe porcina ya pasó pero no quiero compartir ninguna gripe y ningun germen contigo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;5. El conversador.&lt;/span&gt; Nunca falla. No sé si es porque tengo una carita de "buena gente" que a veces quisiera quitarme. Aún con mis audífonos, aún con mi pretensión de mirar por la ventana está el que te comenta lo grave que está la situación, qué desastre esta ciudad con la lluvia y que en otros tiempos esto no era así... Y si tu no le prestas atención, otro pendejo sentado en la fila de adelante lo hará. Entonces el conversador sentado a tu lado, conversará en altos decibeles con el de la fila de adelante y aunque no participes de la conversación; tu linda música el momento de paz que la acompañan quedarán opacados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Quizá es que necesitamos más autobuses. Quizá necesitamos más respeto. O quizá yo tengo días en que ni para mi placer culposo tengo paciencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-6954902944212134769?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/6954902944212134769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/08/situaciones-publicas-en-transporte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6954902944212134769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6954902944212134769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/08/situaciones-publicas-en-transporte.html' title='Situaciones públicas en transporte público'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-_2JkvVaERrI/TjFzErfwN8I/AAAAAAAAAHM/RugwjRr9VCo/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-3506505609212916602</id><published>2011-07-28T06:30:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:34:30.313-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>¿Y por qué es que quiero hacer un postgrado?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-Jde47Ay9AFo/TjFwEIvThSI/AAAAAAAAAHE/xEPXcTHU0X4/s1600/Dibujo.bmp"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 257px; height: 182px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Jde47Ay9AFo/TjFwEIvThSI/AAAAAAAAAHE/xEPXcTHU0X4/s320/Dibujo.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634407825184884002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Estoy llenando una aplicación para un postgrado. Sí, sigo en eso, ¿Que no aprendo? Todavía guardo la esperanza de ser aceptada en un postgrado decente y que pueda costear. Y todavía, casi un año después de haber aplicado rimbombantemente y haber sido rechazada de la misma forma de todos los sitios a los que apliqué, vuelvo a llenar formularios y a enviar copias de mi título y mis notas. Esa es la parte fácil. Mis datos me los sé de memoria. Ya puedo escribir con los ojos cerrados en todos los campos sobre los cursos tomados y la experiencia laboral acumulada. Pero después de eso viene la parte difícil, precisamente la parte de la que imagino, depende que me acepten o no. Esas preguntitas abiertas de qué haces llenando esto, por qué, para qué estás aplicando y qué vas a hacer después con esto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver, ¿por qué de nuevo quiero hacer un postgrado? – En las aplicaciones anteriores hablé mucho – entre otras cosas, obviamente no fue lo único de lo que hablé- del asunto de entrar en una cultura nueva, conocer gente de distintos países etc etc. Esa cantaleta no me sirve aquí, porque el programa es virtual y lo más que voy a conocer de mis compañeros –sean de múltiples culturas o no – son sus avatares; nada distinto a mi tweet-conversa diaria. Sinceramente, estas son las razones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;a) Gallez. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quiero seguir estudiando. Adoré la universidad. Me molesta no tener algo que leer por obligación. Me encanta escribir ensayos. Soy galla, es mejor admitirlo abiertamente. Me gusta tener un espacio para discutir cosas que a nadie le interesan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;b) Profesora yo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quiero dar clases. Me encanta dar clases. Fui asistente de cátedra durante dos años y adoré mi trabajo. Me gustaba mezclar las clases con películas y anécdotas, me gustaba dar clases en el jardín de la universidad y en los cafetines, me gustaba corregir trabajos motivándome con los buenos y burlándome de los realmente malos. Considerando que el segundo año todos mis alumnos parecían extraterrestres dispuestos a llevar a cualquier profesor, tutor o preparador al borde del precipicio; es obvio que una gran parte de mi vocación reside en un salón. El asunto es que donde quiero dar clases no puedo hasta tanto no tenga un postgrado. Aceptan a profesores con postgrado de lo que sea, pero tienes que tener por lo menos un título superior a la licenciatura. No tengo problemas con esto, está bien que quieran que sus profesores estén bien preparados. Así que hay que cumplir con el trámite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;c) Fanfarronería fuera de realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quiero publicar algo. Tengo muchas cosas en mente y en papel que quiero publicar. Es muy difícil hacerlo sin el auspicio de una institución. Hay que empezar por algún lado. Por un artículo en una revista académica. Y después mi ansiado librito. La parte de “fuera de realidad” viene porque me encantaría vivir de mis publicaciones. Vamos, ¿Quién vive de eso?. JK Rowling. No one else.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;d) Papás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sí, papás. Aquí está el título. Ya estoy bien. Quédense tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;e) Sentirme que no estoy estancada, aunque lo esté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El postgrado no saca del estanque a nadie. A veces no sé si estancada es la palabra correcta. Me gusta lo que estoy haciendo. Pero me gustaría que mis ingresos fueran suficientes para tener una vida independiente de mis padres, lo que en este país es imposible. Y ahí es donde se estanca todo el mundo: somos profesionales, tenemos buenos trabajos, ganamos bien y no hay forma ni manera de que podamos echar pa’ lante. Ahora con el tema del postgrado, aunque no sea cierto me haría sentir que estoy haciendo algo adicional, me daría una esperanza de en algún momento echar más pa’ lante. Aunque al final, no se convierta en algo diferente a una línea en mi currículo, igual a la que tienen miles de currículos de miles de frustrados más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo sé, ninguna de estas razones es legítima. Al menos no en el políticamente correcto mundo de la legitimidad. Porque para mí son legítimas pero eso no basta. Las universidades, por los ensayos e historias que he visto de personas que han sido admitidas no quieren leer nada sobre el deseo personal de publicar y dar clases a veinte idiotas, menos sobre rendir cuentas a los padres o salir de una crisis existencial. Las universidades quieren un cuento de cuán brillante eres en el área profesional para la que estás aplicando, cuán apasionada te sientes por los temas que vas a estudiar y cómo vas a dirigir estos estudios para fomentar el desarrollo social, económico, cultural y político de tu país al crear un programa integral con énfasis en la educación inicial que fomente la creatividad y la cultura ciudadana; adicional a un estudio sobre desnutrición y deserción escolar en entornos rurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que escribir algo sobre cuánto me ha marcado este curso o el otro, o aquella experiencia laboral. Tengo que escribir algo sobre las maravillosas contribuciones que supuestamente haré a la universidad donde quiero entrar, al lugar donde trabajo, mi país y el mundo entero. Tengo que escribir sobre cuán maravillosa y única es esa universidad a la que estoy aplicando y por qué encajo como anillo al dedo en ella; aunque de broma sepa el nombre. Tengo que escribir sobre mis excelentes aptitudes para la investigación y el trabajo en equipo. Sobre mi trabajo voluntario y político. Sobre esas cosas que me inspiran. Sobre las herramientas metodológicas que soy capaz de desarrollar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada de eso logra aparecer en mi documento de Word. En realidad puede que escriba sobre todo eso, puede que se vea perfecto, que impresione al comité de admisiones y que todo lo que escriba sea verdad. Pero más verdad es que esas no son las razones por las que verdaderamente quiero hacer un postgrado. Son otras (“conozco” a un Merton que las llamaría “latentes”), y a nadie del mundo de la educación superior parecen gustarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La imagen viene de&lt;a href="http://www.clker.com/cliparts/2/g/l/Z/s/i/graduation-cap-hi.png"&gt; aquí &lt;/a&gt;- No me quiero robar el copyright de nadie&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-3506505609212916602?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/3506505609212916602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/y-por-que-es-que-quiero-hacer-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3506505609212916602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3506505609212916602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/y-por-que-es-que-quiero-hacer-un.html' title='¿Y por qué es que quiero hacer un postgrado?'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Jde47Ay9AFo/TjFwEIvThSI/AAAAAAAAAHE/xEPXcTHU0X4/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-6296511385152796363</id><published>2011-07-19T17:20:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:35:21.178-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Mi vida, según Harry Potter</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-rkIjiWdj92o/TiYjbvtNcJI/AAAAAAAAAG8/Cyw-1Nkp8YM/s1600/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-rkIjiWdj92o/TiYjbvtNcJI/AAAAAAAAAG8/Cyw-1Nkp8YM/s320/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5631227343642914962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Todo empezó cuando tenía como 14 años y mi mamá nos llevó a mi hermana y a mí al mercado del Cementerio. Supuestamente allí encuentras la misma ropa que venden en cualquier centro comercial sifrino caraqueño, pero mil veces más barata. En verdad, a mí eso me suena a leyenda urbana porque nunca he encontrado nada ni sifrino ni bonito. Comentario aparte, mi mamá nos dio un billete y una orden: “consigan ropa, nos vemos en una hora en la entrada”. Una hora después, mi hermana llegó a la entrada cargada, por supuesto, de ropa. Y yo, con una sonrisa y un par de libros que le arranqué a un buhonero de las manos. La misma cantaleta de siempre: que cómo es posible que no haya conseguido nada, qué maniática eres para vestirte, te estás quedando sin ropa, tienes que arreglarte más y ¡NO PUEDES GASTAR TU DINERO EN LIBROS! – Yo puse ojos de gatito con botas: “Pero mamá, es Harry Potter… me han dicho que es fino…” – mostrándole mi adquisición: las dos primeras partes de la saga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Luego de devorármelos, le dejé los libros en la mesa de noche. Todas las noches, mi mamá debe leer algo antes de dormir o no logra conciliar el sueño. Es un ritual obligatorio. No importa si estuvimos todo el día viajando, si la operaron y sigue medio atontada por los efectos de la anestesia, si se armó una trifulca familiar o mi hermana se casó ese día y la casa está en el dolor. Tiene que leer. Y de costumbre, se le acaban los libros y siempre llega una noche en la que deambula por toda la casa buscando algo nuevo que leer. Ese es el único momento en que agradece que yo gaste más en libros que en ropa con un “¿Qué tienes por ahí?”. Finiquitadas todas las obras de García Márquez y un puñado de novelitas históricas, ahí estaban los únicos libros en toda la casa que no había leído aún: los de Harry Potter. Tomó el primero, lo miró con sospecha y lo abrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos semanas después encontré dos libros más sobre mi cama. El tercero y el cuarto de la saga con mi mamá sonriente: “¿Sabías que habían más...?” – La perdimos. Harry Potter entró definitivamente en nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El quinto libro lo esperamos con ansias. Nos pusimos de acuerdo para preguntar en librerías diferentes. Nos abalanzamos sobre él cuando llegó a Tecniciencia. Y lo odiamos. Igual que se odia a todo adolescente, nosotras odiamos a Harry cuando se puso en su nota de “todo lo hago mal y todos están en mi contra”. Prestamos el libro y no nos preocupamos por su devolución. Pero seguimos fieles y nos reconciliamos con el sexto y con el último. Mi mamá lloró la muerte de Dumbledore. Yo la de Sirius Black (una razón más para odiar el quinto libro, lo único que salva ese libro es Luna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibimos las películas con la misma histeria de todo fanático de Harry Potter. Y casi todas nos gustaron a medias. La primera fue cuchi. La segunda aburrida. La tercera, brillante; ya más ninguna la superó. Y así. Aún me parece que falta otra adaptación visual, más detallada, más adulta, más compleja. ¿Dónde está el Harry despelucado con cicatriz fea (no esa rayita de marcador negro, gracias)?, ¿Y la Hermione fea hasta el cuarto libro que le arreglan los dientes de conejo?, ¿Dónde está la historia de Neville, la de Voldermort…?, y miles de etc. Miles de cosas a las que debieron atenerse al libro. El primer beso de Ginny y Harry por ejemplo. Estimados directores: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡la gracia de ese beso es que fue en público!&lt;/span&gt; En fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha dado por comparar aspectos de mi vida con Harry Potter. Como odié mi colegio y Harry Potter lo vine a leer en los últimos años, mi universidad fue mi Hogwarts. La biblioteca tenía su sala de libros misteriosos, una sala a la que sólo los profesores podían entrar. Y una sala de reserva, cuyos libros no podías sacar y algunos eran un poco viejos y extraños. En el tercer año de mi carrera empezamos a tomar la especialidad. Era común entre mi mejor amiga y yo comentar al entrar en alguna materia rebuscada que "este año vamos a ver "Adivinación" y "Cuidado de Criaturas Mágicas"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos un profesor idéntico a Flitwick (el de encantamientos). Lo juro, era viejo, poca estatura, hablaba bajito con una voz ausente de matices y yo solía soportar sus clases al imaginármelo sentado sobre los libros. También tuve un profesor soso y falso, que se las daba de saber mucho y no sabía nada; idéntico a  Lockhart. Y los profesores más brillantes de mi escuela, uno tenía la barba equivalente que permitía calificarlo de Dumbledore. Y la otra, la irreverencia típica de McGonagall aunque con una brillante locura digna más bien de la profesora Trelawney.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fines de tercer año hubo una serie de conflictos terribles en mi pequeña clase universitaria y terminamos en terapia de grupo (sí, no pregunten, eso sucedió). Nos llevaron a un salón del área de psicología de la universidad lleno de cojines. Nadie se imaginaba que existía un lugar parecido en el campus y todos se preguntaban de dónde había salido. Mi amiga, la misma con la que iba a clases de Cuidado de Criaturas Mágicas, me miró con complicidad y lanzó el comentario más freak, gallo de toda la carrera: “esta es nuestra sala de menesteres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco faltaban en mi Hogwarts las luchas entre el bien y el mal. Mis años de universidad fueron años interrumpidos por marchas, paros, conflictos, guarimbas, visitas de grupos violentos afectos al gobierno, piedras, perdigones, bombas lacrimógenas y cientos de amenazas a nuestro brillante director: Ugalde, otro Dumbledore pero conmigo de trato un tanto más lejano. Una vez estuvimos un par de horas que no podíamos salir de la universidad porque una entrada estaba bloqueada por un grupo pro-gobierno y en la otra teníamos Guardias Nacionales. Todos a buscar sus varitas que empezó la batalla final de Hogwarts y los encantamientos protectores podrían romperse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejito simpático que atendía un sitio de alquiler de películas en mi casa, donde podías encontrar los títulos más inusuales, era mi Ollivanders. Y la Pulpería del libro, mi callejón Diagon. Mi papá idéntico al Sr. Weasley. Mi mamá parecida a su señora pero sólo en su nerviosismo por ver la casa impecable antes de la boda de Bill y Fleur. Y así...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, de a ratos, me identificaba con Hermione. Porque vamos, soy igual de galla y estudiosa – aunque no igual de brillante. Despeinada - sin duda. Además, toda identificación con una heroína de ficción es un ejercicio ególatra. ¿Quién no quiere parecerse a Hermione? También de a ratos, aunque en menor cuantía, me siento identificada con Luna. Por amor propio no voy a explicar por qué – aunque Novio encuentre tierno el lejano parecido. Nunca me identifiqué con Ginny. La mayoría de las veces era un poco insípida (lo que es mucho decir de una pelirroja).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso Harry Potter le aportó gallez, frikismo, ridiculez pero sobretodo magia a mi vida (muy cursi lo que acabo de escribir, pero cierto). Le aportó magia a la vida de mucha gente. Harry Potter nos gustó tanto porque hizo de la magia una cosa cotidiana y la aderezó con unos personajes cuyas vidas e historias eran como las de nosotros: cercanas, desastrosas, algo irracionales, humanas... Harry Potter me proporcionó cientos de noches en vela pasando sus páginas y conversaciones completamente absurdas sobre por ejemplo, a qué casa nos gustaría pertenecer si estuviéramos en Hogwarts (respuesta: Ravenclaw. No me gusta tanto el Spotlight y tengo un miedo congénito a los felinos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no lo quiera admitir (uy, menos mal este blog es pseudoanónimo), tal vez Harry Potter sea parcialmente responsable de mi debilidad por los tipos de pelo oscuro y lentes. Para mí los lentes tienen sex appeal. Un (gallo) intelectual-interesante sex appeal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, ayer vi el último nuevo producto que veré quizá por mucho tiempo de Harry Potter. La última película. Es el final, comercial al menos. Es la última vez después de ocho años de ir al cine a ver una película tras otra pensando “esto lo hicieron como en el libro, hmmm me lo había imaginado así, ¡no! ¿por qué no explicaron esto? ¿por qué se saltaron aquello?... ay no… ahora se muere, ya lo sé… ahora se muere…”. La última vez que me emociono por la cancioncita del comienzo y el loguito de Harry Potter saliendo en la pantalla. La última vez que comparto los trailers por Facebook con docenas de comentarios que comienzan todos por un “¿visteeeeeee? ¡Quiero que el estreno sea ya!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no será la última vez que lea a Harry Potter; ni que invite a otros a leer libro tras libro. Ni que encuentre paralelismos entre mi mundo y el mundo mágico sólo para divertirme. No será la última vez que hable de Harry Potter ni que se haga una broma relacionada con Luna por algún comentario incoherente que solté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la última película hablaremos en unos días, porque como buena confesa -enfermiza -fanática, no quiero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;spoilearle&lt;/span&gt; a nadie el asunto...  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-6296511385152796363?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/6296511385152796363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/mi-vida-segun-harry-potter.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6296511385152796363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6296511385152796363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/mi-vida-segun-harry-potter.html' title='Mi vida, según Harry Potter'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-rkIjiWdj92o/TiYjbvtNcJI/AAAAAAAAAG8/Cyw-1Nkp8YM/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-39620249329500639</id><published>2011-07-12T18:03:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:39:06.761-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><title type='text'>10 cosas que no quiero ver en sus bodas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-2lCmaWBgBTE/ThzxY-wShaI/AAAAAAAAAGs/DHCI4_F0JmI/s1600/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 231px; height: 178px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-2lCmaWBgBTE/ThzxY-wShaI/AAAAAAAAAGs/DHCI4_F0JmI/s320/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628639045770970530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: verdana; font-style: italic;font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Queridas novias caraqueñas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Les agradezco en lo más profundo de mi alma que me hayan invitado a sus eventos. Soy cursi y Susanita por convicción y me encantan las bodas. Espero algún día ocupar el lugar de ustedes. Pero mientras eso no sucede paso lista de esos detalles que jamás les diré en sus carotas pero que no soy la única que los encuentra un poco raros, molestos, pena ajena… en fin. Va el conteo para ese otro mar de novias caraqueñas que están planificando su gran día con el año previsto de anticipación. Advierto, estas son las diez cosas que no me gustaría ver en sus bodas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana;font-size:130%;" &gt;(y estoy segura de que más de uno coincidirá conmigo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. Cortejos kilométricos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Uno, no, no es verdad, no tienes 36 amigos. De esos, sólo la cuarta parte te ayudaría en caso de alguna dificultad. Los demás son gente chévere, conocidos, primitas gordas que tuviste que poner porque su mamá te hizo los centros de mesa; etc. Y ahí están. 17 parejas. 17 niñas con un vestido horrible, que no se volverán a poner más nunca en su vida y que la tela y la costura son de tan mala calidad que dan ganas de llorar. ¿Cómo esperabas que tal producción en masa saliera bien? Además, ver entrar a tu desfile de pantallería popularidad con el compás del Canon de Pachelbel no sólo es demasiado cursi hasta para una boda, también es aburrido. Hay algo en esa cuadrilla de quinceañeros que nunca me ha terminado de encajar y ese sectarismo de la boda entre “cortejo” y el resto de la plebe tampoco me da nota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2. Tu look recargado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Novia, por favor, no te pongas 400 telas diferentes con cristales, perlas, metras, tul y encajes en donde francamente, al final nos cuesta encontrar tu cara. Nada de maquillarse como un transfor, que se trata de tu boda y no del Miss Venezuela. Entrar con la cara tapada no me parece romántico; me parece un poco creepy eso de ver a todos tus invitados a través de un mosquitero. Y la cola, linda al entrar a la iglesia pero quítatela al llegar a la fiesta que me da dolor observar tus vanos esfuerzos por bailar un  poco y disfrutar tu matrimonio detrás de esa maraña de tela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3. La feria de comida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Entiendo que quieres que tus invitados se vayan con el estómago bien lleno; sea porque tienes la plata, porque quieres que estén bien atendidos o porque no quieres que se alimenten sólo de alcohol y den un espectáculo en frente de tus abuelitos. Muy bien. Pero que tu boda tenga la estación de ceviche, la de sushi, la de pastas, la de jamón serrano, la de carnes, la “tai” más la mesa de dulces, estación de chocolate caliente, estación de fresas con crema, estación de helados y estación de café; sin contar el par de estaciones de desayuno que montan a eso de las 5 es un poco… &lt;span style="font-style: italic;"&gt;too much&lt;/span&gt;.  Vine a tu boda, no a la feria del Sambil ni a la verbena del San Ignacio. Gracias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4. La sesión eterna de fotos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;A ver si entendí, ¿tus papás se están endeudando de por vida para hacer una fiesta por tu matrimonio que sólo disfrutarás a partir de las 12 de la noche?. De verdad, ¿Cuántas fotos necesitas? La mitad de esas poses cursis, extrañas, ridículas y para nada naturales que les está obligando a ejecutar el fotógrafo para justificar sus honorarios no sirven de nada. Créeme que he ido a muchas bodas y lo sé. Si acaso una terminará en un portarretratos en la casa de tu suegra. Por otro lado, puedo entender que seas extraterrestre y que prefieras tomarte fotos cursis en lugar disfrutar tu fiesta; pero haznos un favor y pausa la sesión de fotos, baja con tu flamante recién adquirido maridito y abre la pista de baile; o por lo menos el buffet… que por tus fotitos todos estamos hartos de la champaña y el jazz niche de fondo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Reclamamos nuestro derecho a aprovechar esa mega orquesta que te gastaste y bailarla como se debe!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;5. Menú: Lomito con papas fritas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Así me digan el nombre francés del plato en cuestión para que me suene más sifrino, más “gourmet”; la verdad es que sigue siendo eso: carne con papas fritas. A veces le agregan un gratén y/o una salsa de hongos. Al principio era original y me lo tripeaba, a la décimo tercera boda que fui se me hizo como ir a un Mc Donals: no importa dónde sea la boda; siempre que esté Festejos Mar comerás exactamente lo mismo. Y comer papas fritas me pega con un partido, un día playero, hasta una parrilla pero… ¿una boda?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6. Que no haya maracuchitos en el gran evento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Maracuchito: dícese del pasapalo que consiste en un trozo de plátano frito con queso blanco acomodado en un palillo, favorito de quien escribe. Son contadas las bodas en las que lo he visto y es tan pero TAN BUENO!!!. Queridas novias: ¿Qué les pasa? ¿Por qué no me hacen feliz y piden maracuchitos? ¿Por qué tengo que morir con las mismas tartaleticas de ajoporro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7. La música WAY -TOO - LOUD&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;¿Por qué a kilómetros de la pista tengo que seguir escuchando la música? ¿Por qué no puedo ni criticar los vestidos con mis amigas? ¿Por qué tengo que ver a todos los viejos adultos mayores con caras largas y amargadas, especialmente los que pagaron la fiesta? ¿Por qué al bailar sólo escucho el bajo retumbando en los oídos y no distingo las voces de los cantantes? ¿Es que todos los dueños de orquestas e ingenieros de sonido se quedaron sordos? Yo sé que mi actitud no es de CASI adulta, es de vieja. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero me vale. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8. Los discursos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Menos mal que este asunto de los discursos ocurre más en gringolandia que por estos lares pero ha estado ocurriendo en una que otra boda caraqueña reciente y comienza a preocuparme. No me importa si tu papá es poeta, si tu novio es un filósofo lindo o si el padrino es el Andrés López de este lado de la frontera. Los discursos en las bodas siempre han dado, dan y darán, pena ajena. A mí me dan tanta pena ajena que cuando comienzan mi novio ya sabe que he huido al baño para ahorrarme la tortura de escucharlos. Entiendo la emergencia que tienes por hacerle notar a todos lo querida que eres, ya nos dimos cuenta al calarnos tu cortejo kilométrico pero niña, de verdad, esas cosas se dicen en privado (y si acaso, porque otras tantas es mejor no decirlas).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;9. El gentío&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Yo sé que tienes mucho dinero. Yo sé que te conoces a media Caracas. Yo sé que querías rendir compromisos e invitar a Raimundo y todo el mundo a la boda del año. Pero si la Esmeralda no te es suficiente, mejor haz la boda en dos partes o mándanos a todos a tu hato en Apure a bailar arpa. Voy a tu matrimonio porque me importas, o porque me tripeo la fiesta y me da curiosidad ver tu vestido. Como sea, pero el punto es que hice el esfuerzo de ir, de alisar mis rulos imposibles, de ponerme tacones que se ponen incómodos después del tercer set, de planchar el vestido, de seleccionar las joyas (casi siempre de mi madre) y cuidarlas con especial nerviosismo y; para colmo, de darte un regalo (porque en eso sí soy cumplida, así sólo sea un plato de la vajilla que escogiste en Iskya, algo regalo). Llego a tu boda y no tengo donde sentarme, tengo que hacer una cola kilométrica para pedir una bebida o servirme algo de comer y si se me ocurre a bailar, debo hacerlo en un solo círculo cuyo radio no supere la talla de zapato de mi novio, tropezándome con todo el mundo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amiga, that’s rude&lt;/span&gt;. Cuando te dicen que el salón tiene capacidad para tantos, no invites al doble.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Y no podía faltar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10. El paparazzi&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Son las 3 y media de la mañana, ya pasó la hora loca, el cotillón y todo lo demás y nos están botando de la fiesta con una salsita sabrosa. Como yo no perdono la salsa y aunque la bailo malísimo mi novio siempre tiene la paciencia de bailarla conmigo, salto a la pista. Y así en mi nota pseudos romántica, con mi cabeza medio dando vueltas porque después de dos Cuba Libre ya estoy medio zarataca (no me juzguen, poca masa corporal, poca tolerancia al alcohol); me ilumina la luz del juicio en toda mi cara y permanece durante todo el coro de “Decisiones” porque “los novios quieren tener un registro en vídeo de los invitados a la boda”. Perdonen pero ¡su madre! – Interrumpen mi nota romántica, me sacan mi nota zarataca de una con el bombillo y me cohíbo de bailar porque sé que bailo pésimo y no quiero aparecer dando la vuelta hacia el otro lado o pisando a mi novio en el video. Si ya me calé el paparazzi en la hora loca, tengan compasión y mándenlo a su casa. Ver los ojos desorbitados de todos y las corbatas torcidas no es el recuerdo más lindo de tu boda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;IMAGEN TOMADA DE &lt;a href="http://www.elblogdeboda.com/wp-content/gallery/dubujos-invitaciones-stock/pareja2.jpg"&gt;AQUÍ&lt;/a&gt;. No quiero robar derechos de nadie ni nada pues..&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-39620249329500639?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/39620249329500639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/10-cosas-que-no-quiero-ver-en-sus-bodas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/39620249329500639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/39620249329500639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/07/10-cosas-que-no-quiero-ver-en-sus-bodas.html' title='10 cosas que no quiero ver en sus bodas'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-2lCmaWBgBTE/ThzxY-wShaI/AAAAAAAAAGs/DHCI4_F0JmI/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1081231708570841902</id><published>2011-06-17T17:24:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:10:53.270-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Te vas a graduar y Chávez seguirá siendo presidente</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Continúa del post anterior. Ahora viene una carta para mí, cuando tenía 18 o 19 años y estaba comenzando la universidad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;Querida yo (2002? 2003? 2004?)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Para que sepas, y te ahorres la angustia, la tensión, los rollos, los dramas, las preguntas y las conversaciones:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Calma, vas a graduarte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;No vas a graduarte a tiempo. Just deal with it.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;La tesis is not a big deal; es sólo una tesis. Pero te vas a graduar tarde por su culpa. Por culpa de la tesis y de tus dramas.  &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas a ser una buena estudiante. Pero no la mejor. Vas a ser exactamente el tipo de estudiante que necesitabas ser. Vas a probarles a otros lo que quieres probar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese novio que tienes lo vas a dejar. No sirve. Pero estoy segura de que ya tu lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese otro tipo que te gusta no te va a terminar de caer. No va a pasar nada. Te vas a enterar de que le gustas por una fuente fidedigna. Pero le va a gustar a otra amiga tuya a la vez que se va a encargar de publicar su enamoramiento sin tapujos a todos los amigos en común. Tu vas a evitar dramas y de gafa lo vas a mantener todo en secreto y te vas a echar a un lado. Cuando te des cuenta de lo gafa que fuiste, él te va a llamar para invitarte a salir. Tu vas a estar en Margarita. Tu celular se lo va a llevar una ola (es en serio) y se va a morir. Vas a perder en tu celular ahogado su número, no vas a poder responder a su propuesta y él va a pensar que no te interesaba; que ha hecho el papel de idiota. No lo intentará más. Tu tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrario a lo que piensas no vas a encontrar el amor en la universidad. Pero ánimo, que eso viene después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí vas a encontrar buenas amistades, genuinas, locas, extrañas, inconstantes, constantes. Verdaderas. Vas a seguir contando con esa gente, y lo vas a agradecer hasta la médula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vas a ir a ninguna fiesta universitaria. Ni al Semáforo ni al Show de Ingeniería ni al Guamazo ni ningún mazo. A todas vas a decir que vas a ir y todas las vas a dejar pasar. Vas a ir a la cervezada, con el ánimo caído (ver punto 2). Deja de disimular y admite de una vez por todas que no te gusta rumbear. No, no importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vas a publicar ningún libro. Not yet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no has hecho el postgrado. But you are still looking...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vas a aprender a bailar. Que no. No te empeñes. Ya te lo dije en la carta anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te va a dejar de interesar hacer vida política. Nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te va a dejar de interesar la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chávez va a seguir siendo presidente, ya no hace falta que hablemos de eso (pero prometo volver a escribirte si esto cambia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas a extrañar la universidad con locura. Todos los días (sí, de nuevo, hablo en serio)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1081231708570841902?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1081231708570841902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/te-vas-graduar-y-chavez-seguira-siendo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1081231708570841902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1081231708570841902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/te-vas-graduar-y-chavez-seguira-siendo.html' title='Te vas a graduar y Chávez seguirá siendo presidente'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-764921696162843762</id><published>2011-06-13T15:29:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:40:40.956-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Carta a mí en el 98: Los Backstreet dejarán de existir. Chávez no</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2sistersblog.com/blog/wp-content/uploads/2009/10/bsb.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 237px; height: 239px;" src="http://2sistersblog.com/blog/wp-content/uploads/2009/10/bsb.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Para que no me acusen de plagiadora, me basé en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="font-family: georgia;" href="http://ninarancel.blogspot.com/2011/06/2-de-mi-para-ella.html"&gt;este post&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;  aunque ya el asunto lo venía pensando desde que vi un videíto que les dejo al final. En todo caso me pareció un buen ejercicio, el de escribirle una carta al pasado. Esta carta va para mí, para la persona que yo era a los 13- 14 años. Salvo unos detalles, lamento admitirlo, esa persona no es muy distinta de lo que soy ahorita:  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Querida yo en 1998 - 1999:&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí van algunos datos de tu futuro, para que te ahorres dramas, malestares, ridiculeces, tonterías y demás. Me gustaría volver y ser tu de nuevo, ya sabiendo estas cosas, para que todo sea diferente. Así que por eso, no dudo de la utilidad de la información que ahora te entrego. Here comes the list:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)Los Backstreet Boys van a ser un día unos cuarentones trasnochados y vas a dejar que los discos que exhibes en la repisa, agarren polvo en una gaveta cuya ubicación ya no recuerdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2)Además, vas a dejar de visitar tiendas de discos porque todas las canciones las vas a bajar de Internet. A tus 26 habrá 8 años que no compras un disco. Menos mal, a tus 26, habrá casi 10 años que no alimentas amor platónico alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Los cines del Concresa van a ser los peores de la ciudad. Sí, dejaron morir el centro de tu adolescencia. Y eso no es lo peor: las salas del Humbolt las cerraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Los pantalones campana pasarán de moda. Los pantalones casi brincapozos, de bota delgadita que secretamente siempre te gustaron y que decían en el cole que “son de galla” se convertirán en lo más “in” del momento cuando estés en la mitad de tus 20.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Igual las camisas que muestran el ombligo. Nuestros padres y representantes nunca nos dejaron usarlas y de la que nos salvaron, créeme. La moda de tu adultez será de camisas largas (contra más largas, mejor) con cinturones (sí con cinturones). Eso de pantalón a la cadera y barriga al aire, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;it’s over&lt;/span&gt;. Tenlo en cuenta para guardar esas fotos vergonzosas de más de una ridícula mostrando el piercing en el ombligo. Tranquila, tu vientre plano continua siendo una ventaja - eso nunca pasa de moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Todas las protagonistas de tus dramas colegiales, las lindas, las populares, las que se las dan de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; arrechitas&lt;/span&gt; etc; perderán su reinado tan pronto termine el bachillerato. Te las encontrarás con copas C recién puestas que nadie se los dice en su carota pero que se les ve patético. Sabrás de más de una que continúa estudiando cuando ya tu te súper graduaste. Otras cuyos novios y esposos parecen más camioneros con una enorme barriga cervecera que otra cosa. Te sorprenderá verlas con la misma actitud que tenían en el colegio. Y tu ya estarás en otra nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) Vas a tener novio. Pero no tan pronto. Lo siento, en el bachillerato no pasarás del besito que te diste en el cine con el de ojos claros. Pero ÉL después así que no hay razón para montar un drama porque los chicos no te paran ahora. Te van a parar. Te van a caer chicos de todas las clases: feos, atractivos, inteligentes, brutos, de una o dos geografías, nacionalidades y hasta religiones. Igual te van a gustar unos que ni te miran, pero ya estás acostumbrada. Y tendrás dos novios. Uno terrible. Otro, después, maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) Ríndete. No vas a aprender a bailar. Tu novio tardará dos años en ser honesto contigo y reconocer que en efecto, no sabes bailar. Pero le encantará bailar contigo de todas formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) Antes de los 30 probablemente ni te casarás ni publicarás un libro ni vivirás fuera de la casa de tus padres como tienes pensado. Pero sí tendrás una carrera universitaria, un trabajo decente, un novio maravilloso y ¡sorpresa! Te llevarás a las mil maravillas con toda tu familia. Ya todo eso es mucho decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) No vas a estudiar medicina. No vas a entrar. Vas a quedar en una lista de espera y después te vas a rendir y te vas a poner a estudiar algo diferente. Y aquí viene la buena noticia: te vas a enamorar de esa carrera diferente que hoy desconoces por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11) Harry Potter lo sacarán en película. Y JK Rowling escribirá 7 libros. No te va a gustar el final de la saga y la mayoría de las películas (salvo la 3 y la 4) tampoco; pero igual correrás al cine a verlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12) Viene del 11, Hermione no se pronuncia Hermione sino "Ger-má-o-ni". Todos estos años pronunciándolo mal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13) Dawson’s Creek y Friends van a terminar pronto. No te va a gustar el final de Dawson's Creek pero el de Friends sí; salvo porque uno de ellos se queda solo (no te voy a decir cuál, not yet)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14) Chávez, sí, continuará siendo presidente. Por muuuucho más tiempo de lo que jamás imaginaste. Pero de eso mejor hablamos después…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15) Termina de vivir tu adolescencia despreocupada. Has todas las pataletas que se te ocurran. Escápate. Piérdele el miedo al ridículo. Porque una vez que te vuelvas adulto, no hay marcha atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Aquí va el videíto prometido. Una campaña brillante contra el cáncer de piel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/zs91PKBNcv4" allowfullscreen="" width="560" frameborder="0" height="349"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-764921696162843762?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/764921696162843762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/carta-mi-en-el-98-los-backstreet.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/764921696162843762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/764921696162843762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/carta-mi-en-el-98-los-backstreet.html' title='Carta a mí en el 98: Los Backstreet dejarán de existir. Chávez no'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/zs91PKBNcv4/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-2214945353516527072</id><published>2011-06-11T06:16:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:11:36.107-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><title type='text'>El primer divorcio (y no nos enteramos por Facebook)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.ciudadanosenred.com.mx/imagenes/imaboletin193302.jpeg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 311px; height: 200px;" src="http://www.ciudadanosenred.com.mx/imagenes/imaboletin193302.jpeg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La entrada a la adultez suele estar rodeada de éxitos. O al menos eso es lo que parece. El Facebook de mis pares está repleto de fotos de celebraciones, de cervezadas, graduaciones, despedidas de solteras matrimonios, vientres hinchados y la nueva generación que viene al mundo. Noticias y cargas móviles del primer empleo en la edad en que con tener un empleo basta para lucirse en las tertulias sociales; así el cargo sea “analista de comunicaciones” y no haga otra cosa en todo el día que sentarse en la oficina a telefonear.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Y también, están las fotos de las despedidas y las que nos llegan de algún lugar de una geografía lejana, frente a un edificio cuyo nombre es extranjero y comienza por “Faculty…”. Por el Facebook y por los conocidos y no tanto que nos encontramos y reencontramos entre matrimonios, baby showers y despedidas; pareciera que así es la vida adulta, la entrada al paraíso prometido que añoramos en nuestros días escolares. Pero a nadie debe sorprenderle que la vida adulta, aún incipiente, no es color de fotos de Facebook.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Hace unos días me enteré del divorcio de unos amigos, los primeros que se divorcian y que nos dejan a todos un tanto perturbados; como quien sale de la caverna. Fuimos testigos de sus años de novios en la universidad, de sus extraños nombres cariñosos con el que se referían el uno al otro, celebramos el compromiso en un local del San Ignacio y ella mostraba su anillo orgullosa; uno de los primeros anillos que pobló Facebook con el título “al agua!”. Fuimos testigos de toda la planificación de la boda, de la búsqueda por las flores anaranjadas que quería, de las citas con las modistas y la “tensión” sobre quién sería el padrino y quiénes serían los seleccionados para el cortejo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Después de haber ido a un sin fin de matrimonios de primos, amigos, extraños, conocidos etc puedo decir que hay dos tipos de bodas: las “cuchis” y las de “divorcio seguro”. Las “cuchis” son las que te conmueven. La cara de nervios del novio, la voz tierna y entrecortada cuando intercambian votos, las miradas cuando bailan en las que parece que han anulado al mundo que se encuentra a su alrededor. En particular me gustan los novios que se abrazan al final del primer baile en un gesto de “Coye, por fin, ¡lo logramos!”. Las bodas “divorcio seguro” son aquellas en las que el novio tiene cara de “¿qué hago yo aquí?” y la novia está más pendiente de que los besos de felicitación no dañen su maquillaje que de su esposo de estreno. Una vez estuve en una boda donde después de la ceremonia, si acaso vimos a los novios juntos durante el primer baile; y después cada uno gozó la fiesta por su lado (#fail pero sorprendentemente not- divorced -yet).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;En todo caso, aquella boda, hoy convertida en divorcio, fue una boda “cuchi”. A partir de la noticia de su divorcio ya no clasifico el futuro de los matrimonios de mis amigos según el “feeling” que me haya dado su boda, o lo separados que estuvieron durante la fiesta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;La boda “cuchi” pero de música desafinada (y muchas flores naranja) en cuestión fue hace un par de años. En las reuniones, cumpleaños, compromisos y matrimonios de otros que vinieron después, los vi juntos una y otra vez. Ella es hermosa y siempre está –financieramente imposible para mí – bien vestida; él es divertido y cuando entraban a un sitio, no podías pasarlos por alto. No percibimos ninguna señal de que tuvieran problemas. Ellos se esforzaron por mantenerlo privado en todo momento, hasta que firmaron la separación de cuerpos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Vuelvo a mi Facebook y sigue poblado de fotos de anillos y velos, del escritorio de la oficina, del logo del proyecto que alguno decidió emprender, de las chaquetas de invierno en donde quiera que se haga el postgrado. Veo los comentarios que inundan el cambio de status de una amiga del colegio, decorando mi newsfeed con un “it’s engaged”. Hay sonrisas de un viaje a la playa donde luce la copa C casi recién salida de quirófano. Mientras tanto, hay quienes no logran conseguir trabajo o están en un trabajo que ya odian y no pueden dejar porque tienen encima las cuotas del apartamento; hay quienes no lograron entrar en el postgrado que querían y aunque Facebook no lo dice, en lugar de un postgrado están haciendo un curso de idiomas mientras vuelven a aplicar, hay quienes se fueron y no logran adaptarse; hay quienes se casan y son felices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;También hay quienes se divorcian pronto. Tan pronto que aún me parece sentir el ratón de la fiesta de su boda; recordándome que la vida aún dista mucho de parecerse a Facebook (y que ya soy “tan” adulta que no sólo tengo amigos casados y padres, tengo amigos divorciados también). &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-2214945353516527072?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/2214945353516527072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/el-primer-divorcio-y-no-nos-enteramos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2214945353516527072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2214945353516527072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/06/el-primer-divorcio-y-no-nos-enteramos.html' title='El primer divorcio (y no nos enteramos por Facebook)'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-2519626571303694988</id><published>2011-04-23T19:35:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:15:28.452-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Sesión de autoayuda para recién desempleados vía Youtube</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para hacer el cuento corto y así omitir los miles de detalles que no se pueden contar en un blog; por muy anónima que sea mi firma, diré que a partir de este momento vuelvo a las filas de los desempleados. Es que ya esa banca me extrañaba.&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detesto pensar en todo el proceso que viene ahora, que ya lo conozco bien. Revisar Bumeran.com, enviar currículos, ensayar la pinta y la sonrisa de ingenua para la próxima entrevista en la que me hagan la siempre ilógica pregunta de “¿Cuál es tu debilidad?”… Hacerme la paisa cuando pregunten en el próximo evento social el clásico “¿Qué estás haciendo?”. Rendir y extra-rendir lo que queda en mi cuenta. Inventarme y reinventarme actividades. Etc. Etc. Etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento estoy tratando de asentar en mi cerebro ese tonto libro de autoayuda que todos tenemos dentro, ese librito que me dice que esta es mi oportunidad de encontrar y hacer lo que me gusta, de iniciar algo por mi cuenta. Ese librito que me dice que no soy la misma que buscaba trabajo antes, que ya tengo más experiencia, más currículo y más, sí, “adultez”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como el libro de autoayuda no entra, vamos con Youtube. Hay tres canciones que caen de perlitas con el momento. Aquí van&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí está el soundtrack – autoayuda de lo que tengo que hacer…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/leFrMS5xpUA" allowfullscreen="" width="480" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquí está el soundtrack-autoayuda del mensaje cierto o no que me tengo que pasar cada sienta el orgullo magullado en el proceso. Súper pop y Súper Teen pero igual me gusta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/cTfZXh427B0" allowfullscreen="" width="640" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Y finalmente, aquí está el sountrack-autoayuda de quienes se han calado esta fase poco brillante de mi casi- Adultez y que tal vez quisieran decirme (o yo quisiera decirle a quien esté pasando por algo similar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/kizl124XGwM" allowfullscreen="" width="480" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Y así termina la sesión de auto-ayuda (porque toda cosa que tenga que ver con la palabra "autoayuda", la verdad siempre me ha dado un poquito de alergia)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-2519626571303694988?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/2519626571303694988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/04/sesion-de-autoayuda-para-recien.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2519626571303694988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2519626571303694988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/04/sesion-de-autoayuda-para-recien.html' title='Sesión de autoayuda para recién desempleados vía Youtube'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/leFrMS5xpUA/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-7802375538189215141</id><published>2011-03-03T19:03:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:16:07.565-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><title type='text'>¿En qué estaban pensando? Lo peor de los Oscar 2011 (La parte II de lo anterior)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://l.yimg.com/eur.yimg.com/ng/en/ap_photo/20110228/02/464145901-28022011021547.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 267px; height: 378px;" src="http://l.yimg.com/eur.yimg.com/ng/en/ap_photo/20110228/02/464145901-28022011021547.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Aquí va el post prometido. Me tardé en colgarlo porque el trabajo y algunas malas noticias personales (dígase: me rechazan las universidades donde quiero- quería hacer mi postgrado) mantuvieron mi cabeza lejos de los blogs. Pero aquí va lo malo, lo feo, lo triste y lo divertidamente criticable de mi noche frívola del domingo pasado. Lo pero de los Oscar, para mí y para que se aburran leyéndolo ustedes &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. James Franco.&lt;/span&gt; ¿Se drogó antes de que empezara la ceremonia? ¿Aceptó ser animador por compromiso pero le daba fastidio el trabajo? ¿Tiene algo en contra de la academia, de los Oscar, de Anne? En serio que no entendí ni qué hacía ahí ni cómo alguien del público no le lanzó algo. Billy Cristal, ¿Dónde estás Billy Cristal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;2. Nicole Kidman.&lt;/span&gt; La oí en la alfombra roja diciendo que le gustaba la estructura del vestido. &lt;a href="http://www.diariofemenino.com/images/galeria/15000/15849_nicole-kidman-y-keith-urban-en-la-alfombra-roja-de-los-oscar-2011.jpg"&gt;La estructura del vestido&lt;/a&gt; era… interesante por no decir otra cosa. No le favorecía para nada, ni el color, ni la forma. Se veía rara caminando como un robot y como una cabeza más alta que el esposo. Cero puntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;3. El deseo de la Academia de “acercar el Oscar a los jóvenes”.&lt;/span&gt; Ponen a dos ineptos de animadores. Hacen unos montajes extraños, unos chistes que no van con el glamour de los Oscar… y se pierde la gracia. Existen los Kids Choice Awards, los MTV movie Awards y existen los Oscar. Por favor, que la Academia no pierda de vista su identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;4. El Oscar a la mejor actriz de reparto. &lt;/span&gt;Confieso que quizá no soy tan cinéfila y aquí me pasé de ignorante y la verdad no sé ni quién eres. Pero primero vas y te presentas con&lt;a href="http://l.yimg.com/eur.yimg.com/ng/en/ap_photo/20110228/02/464145901-28022011021547.jpg"&gt; un vestido hecho de papel maché&lt;/a&gt; o del fondo que usa mi mamá para poner las tortas cuando las lleva a las fiestas… horroroso y ni de cerca apropiado para la ceremonia. Luego te dan el Oscar y al minuto siguiente la academia se arrepiente de habértelo dado. El arrodillarte ante Kirk Douglas fue ridículo. Uno sólo se arrodilla en dos ocasiones en la vida: ante Dios y ante tu novia, si eres hombre o Sandra Bullock, cuando vas a pedirle que se case contigo. De resto es ridículo. Punto. Después tus intentos de dártelas de original al lanzar una palabrota, fracasaron. Primera palabrota en la historia de los Oscar, me dio pena ajena. Todos extrañamos a Roberto Begnini. Después, no me creo tu gran sorpresa que te hizo perder todo control. No me creo que después de que fuiste nominada entre cientos de actrices no te hayas preparado ni medianamente para la posibilidad, por remota que fuera, de ganar. Si no esperabas ganar, ¿Para qué fuiste al Sarao? En verdad me cayó mal la tipa. Aquí está el video para que mueran de la pena ajena:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/25aHqm5E4yQ" allowfullscreen="" width="640" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;5.  El vestido de Gwyneth Paltrow.&lt;/span&gt; Todo el mundo anda por media Internet alabando &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-8cZun7Lz02s/TWvqX5tDqcI/AAAAAAAADPg/-0jJ3axRfAY/s400/GWYNETH%2BPALTROW%2BOSCAR%2B2011%2BCALVIN%2BKLEIN.jpg"&gt;ese vestido&lt;/a&gt; y yo me quedé sin entender. Parece una versión rara de la Guerra de las Galaxias nada favorecedora, una placa metálica andante… no una mujer. Y ese color la hace ver muy insípida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6. El vestido de Michelle Williams.&lt;/span&gt; Lo mismo, &lt;a href="http://lh3.googleusercontent.com/-vTD8duKj8Uw/TWrosfcDpyI/AAAAAAAAGZ8/ehRnG28ItWg/s1600/michelle-williams-premios-oscar-2011-002.jpg"&gt;un color insípido&lt;/a&gt; que hace que parezca una mujer insípida cosa que no es. Michelle me acompañó en mis años de aborrescencia con Dawson’s Creek y ahora me muero por ver la película por la cual la nominaron: “Blue Valentine”. Pero los Oscar son para brillar. No para que el color de tu piel se confunda con el del vestido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7. Kirk Douglas.&lt;/span&gt; Uno de mis profesores en la universidad era un señor muy respetable, interesante y estudiado pero avanzado en años que confundía las palabras y a veces pasaba varios minutos con la mirada suspendida en el infinito para después volver a retomar una clase dictada en la voz que debió tener Mr. Collins en la imaginación de Jane Austen. Durante esos minutos yo pensaba “Ay, aquí fue, se nos quedó el profe” (afortunadamente eso nunca sucedió). Una sensación parecida, creo que incluso peor, fue la que tuve al verlo sobre el escenario. Mejor es que se quede sentadito y hagan un gran video homenaje en el que repasen sus películas. Después que la cámara lo tome y listo. Nadie se pone nervioso, nadie teme que vaya a resbalar y caer en las piernas de la primera fila con bastón y todo y nadie pone cara mezclada de compasión e impaciencia tratando de entender lo que está diciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;8. Sandra Bullock.&lt;/span&gt; Da como susto ver &lt;a href="http://lh4.googleusercontent.com/-d5vAw-duQhY/TWr9NO8l6VI/AAAAAAAAGbI/XouP0QuNNUI/s1600/sandra-bullock-oscar-2011-001.jpg"&gt;su cara&lt;/a&gt; Michael Jackson por más espectacular que fuera su vestido rojo. Ya es tarde para que envejezca con dignidad pero antes de que nos de más miedo verla, hay que gritar: ¡Stop plastic surgery!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;9. Penélope Cruz.&lt;/span&gt; Todo el mundo está hablando &lt;a href="http://prensacorazon.com/wp-content/uploads/2011/02/penelope-cruz-javier-bardem-2011-academy-awards-red-carpet-02272011-lead.jpg"&gt;de lo bella que se veía&lt;/a&gt; a pesar de haber dado a luz hace apenas una semana. Quiso mostrarle al mundo entero la dieta estricta que hizo para lucir un vestido rojo-tubo vulgar que apenas la dejaba respirar. Además de que extrañé su desfile con ese vestidote rosa que tenía plumas en la falda; el domingo en la alfombra roja dio un pésimo ejemplo y un terrible mensaje. Se sometió a una dieta desgarradora para recuperar el peso que tenía antes de su embarazo apenas dar a luz: es decir, es más importante su figura que su bebé. Me imagino que con tanta dieta no podrá dar pecho. Y brinda una imagen irrealista para las mujeres normales y corrientes que no cuentan con dietistas, dietéticos, terapeutas y entrenadores a su disposición para hacerles perder peso a las pocas semanas de dar a luz. No sólo es irrealista, sino que no es una imagen sana. Las mujeres pueden pensar que esto es lo correcto, lo natural y lo deseable y que tu cuerpo tiene que volver a estar así después de dar a luz. No gracias Penélope, las mujeres ya tenemos presión suficiente. Entiendo la presión del medio en que trabajas, pero hay que hacerse respetar. Eres una actriz, ganadora del Oscar, eso es algo más que un objeto sexual ¿o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10. Que nadie dio un discurso de aceptación del Oscar realmente memorable.&lt;/span&gt; Y la última vez que vimos uno fue en el año 1999. Actores y actrices, Hollywood unido, ya va más de una década. Es hora… ¿Quién les podría enseñar a nuestros queridos actores (y actrices, así tipo Constitución del 99) del siglo XXI que es  &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=cnCMqr1QRQw"&gt;ASÍ &lt;/a&gt; y ASÍ como se gana un Oscar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;11. Lo predecibles que fueron estos Oscar.&lt;/span&gt; A ver, ¿quién no sabía que Natalie y Colin se llevaban el Oscar? Lo peor de estos Oscar fue que nos quitaron la emoción... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-7802375538189215141?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/7802375538189215141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/03/en-que-estaban-pensando-lo-peor-de-los.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7802375538189215141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7802375538189215141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/03/en-que-estaban-pensando-lo-peor-de-los.html' title='¿En qué estaban pensando? Lo peor de los Oscar 2011 (La parte II de lo anterior)'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/25aHqm5E4yQ/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-9005493938771033769</id><published>2011-03-02T04:09:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:16:23.936-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><title type='text'>Lo mejor y lo peor de los Oscar 2011 (Parte I: Lo mejorcito...)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 300px; height: 452px;" src="http://www.cinerama.ec/wp-content/uploads/2010/11/the-kings-speech-poster.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Soy una cinéfila empedernida. Aunque nunca veo películas de terror. Ni trillers de suspenso. Ni casi nada de acción. Pero sigo siendo cinéfila empedernida, comprometida y dedicada. Tanto, que he visto la ceremonia de los Oscar completa creo que por lo menos desde el año 1995 incluyendo algunas previas de la alfombra roja. Así que aquí sucederá lo que le sucede a toda cinéfila empedernida que ve los Oscar completos y encima tiene un blog: publicaré las notas mentales que hice de “esto me gusta” y “¿En qué estaban pensando?” durante la alfombra roja y la ceremonia de los Oscar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;En este post &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;sólo va lo mejor de los Oscar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt; (para mí, por supuesto). La parte que me gustó (o que puedo recordar que me gustó)&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ningún orden particular:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Toda Natalie Portman&lt;/span&gt; pero especialmente &lt;a href="http://aventurachic.com/wp-content/uploads/2011/03/natalie_portman_oscars2011.jpg"&gt;su vestido.&lt;/a&gt; El día en que esté embarazada espero ser invitada a una fiesta importante – tipo una boda – para tener la oportunidad de usar uno de dos diseños: el blanco negro de Julia Roberts o el morado de Natalie Portman. Quizá será por la novedad, pero de momento me inclino más por el de Natalie. No vi la película, pero sé de buena fuente que su Oscar estaba más que merecido. No dio un discurso espectacular, pero me gustó.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;2. Dos de los montones de vestidos de Anne Hathaway&lt;/span&gt;. Estoy hablando &lt;a href="http://www.imujer.com/wp-content/uploads/2011/02/Las-mejores-vestidas-de-los-Oscar-2011-Anne-Hathaway.jpg"&gt;del rojo&lt;/a&gt; con el que llegó a la ceremonia y el &lt;a href="http://www.glamour.com/fashion/blogs/slaves-to-fashion/0228-anne-hathaway-oscars-2011-givenchy-couture-white-gown_fd.jpg"&gt;blanco con&lt;/a&gt; el que abrió la ceremonia. Los demás no eran feos, pero sí raros. Hizo su intento de animar los Oscar, pero tal vez el problema no estuvo tanto en ella sino en su contraparte. Como sea, es una de esas niñas que si no fuera tan linda, estadounidense, y actriz; podría ser mi amiga. Parece panita y relajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3. Colin Firth.&lt;/span&gt; Si yo tuviera 50 años, acosaría a Colin Firth. Punto. Su actuación estuvo espectacular; no sólo por la tartamudez sino por la expresión de terror que ponía cuando se acercaba a un micrófono. Y la química con el terapeuta ¡brillante!. Toda la película me encantó. Me iba a picar seriamente si le daban el trofeo al Zombie-Animador Franco (por mucho que lo mereciera porque pasarse toda la película en la grieta…) o peor, al de Facebook. Por otro lado, Colin Firth ha sido un compañero silencioso de mis culpables &lt;a href="http://casiadulto.blogspot.com/2009/10/placer-culposo-i-los-chick-flicks_09.html"&gt;Chick-Flicks&lt;/a&gt;: él fue Mr. Darcy en la versión de Pride and Prejudice de la BBC y protagonizó la historia “más cuchi by far” en Love Actually; eso sin mencionar que se convirtió en el príncipe azul de Bridget Jones… Así que verlo ganarse el Oscar fue para mí una prueba de que “Chick Flick’ actors are serious actors” (la mayoría de las veces) y que por lo mismo, deben considerarse seriamente (bueno, casi). Además, su discurso estuvo muy bien. Muy inglés, muy poco emocional pero dijo lo suficiente. Aquí va:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/vqi5WdJd1qw" allowfullscreen="" width="640" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4. Billy Crystal&lt;/span&gt;. Los minutos que apareció, todo el mundo suspiró de alivio. ¡Por favor regresen a Billy Crystal! O en su defecto, busquen a un comediante de verdad. Hasta Ellen De Genres serviría…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Mandy Moore y yo no sé quién cantando la canción de Entangled (“Enrededados”)&lt;/span&gt;. Estaba entusiasmadísima por ver una versión de Rapuncel en el que la protagonista en vez de ser una idiota esperando para lanzar su pelo por la ventana; le pega al príncipe con un sartén (now that’s Women’ Power!!) Pero una vez que la vi odié Entangled y eso que amo los chick flicks, pero la parejita animada cantando en un lago con flores alrededor y estrellas que flotaban alrededor de ellos fue too much cursi, me dio pena ajena. Sin embargo, por alguna razón que no logro entender pero que adjudico a la cursilería ridícula alojada en mi subconsciente, me conmovieron estos dos que hacen las voces de nuestros personajes animados más que las actuaciones de Randy Newman, Celine Dion y Gwyneth Paltrow. No conseguí el video de la actuación pero aquí va la canción en cuestión con imágenes de la película, para que vean que sí es cursi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/88yKwAza0Ds" allowfullscreen="" width="640" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Que King’s Speech ganara el trofeo a mejor película.&lt;/span&gt; Fue lo único – para mí – sorpresivo de la noche. Creí que iba a ganar Facebook.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Que Randy Newman se llevara su Oscar&lt;/span&gt;. Porque lo han nominado como veinte veces y este es apenas – creo- el segundo que se gana y Toy Store no sería lo que es sin su música (en especial el tema de la primera… You’ve got a friend…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Justin Timberlake&lt;/span&gt;. Hay que admitirlo; no es bonito, es medio flacuchento y soso. Pero canta bien, baila bien y actúa bien. Y tiene un “yo no se cuá” que encanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El vestido de Mila Kunis y que ella asistiera a la ceremonia&lt;/span&gt;. Algunos blogs por ahí dicen que no acertó. No soy ninguna crítica de la moda, soy una persona normal pero &lt;a href="http://www.imujer.com/wp-content/uploads/2011/02/Las-mejores-vestidas-de-los-Oscar-2011-Mila-Kunis.jpg"&gt;a mí me encantó su vestido&lt;/a&gt;. Y como vieja seguidora de “That’s 70 Show”, me alegra verla triunfar en las grandes ligas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hilary Swank.&lt;/span&gt; Otra en la lista de &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8fsWGVTgvwo/TWr-jZRnJLI/AAAAAAAABro/xWAU_5HkeIw/s400/hilary-swank-oscars-2011-03.jpg"&gt;“amé tu vestido”&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Helena Bonham Carter:&lt;/span&gt; Sí, estaba como siempre &lt;a href="http://www.ecartelera.com/images/img/26800/26853_m.jpg"&gt;mal vestida.&lt;/a&gt; Pero todos lo aceptamos porque Helena es Helena; porque es irreverente, divertida y no ofende a nadie. Además  participó en The King’s Speech. Hasta el auxiliar de utilería que trabajó en “The King’s Speech” tiene mi admiración y mi respeto. La película va directo a mis favoritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los Oscar que se llevó Inception&lt;/span&gt;. Todos más que merecidos. No me gustó tanto como “The King’s Speech” pero la historia me dejó pensando y conversando con quienes la vimos por más de una semana; y una película que te deja esa intriga interior es una gran película. Aunque después no la vuelvas a ver más nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí va el trailer para finalizar mi post frívolo y farandulero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/66TuSJo4dZM" allowfullscreen="" width="640" frameborder="0" height="390"&gt;&amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;lt;br&amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de tanta alabanza y jaladera, esperen esta semana el post de críticas (o más bien de criticaderas...)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-9005493938771033769?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/9005493938771033769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/03/lo-mejor-y-lo-peor-de-los-oscar-2011.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/9005493938771033769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/9005493938771033769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/03/lo-mejor-y-lo-peor-de-los-oscar-2011.html' title='Lo mejor y lo peor de los Oscar 2011 (Parte I: Lo mejorcito...)'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/vqi5WdJd1qw/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-5668234292558619638</id><published>2011-02-24T16:25:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:16:39.748-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><title type='text'>La enfermedad del anillo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 194px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-_TfDEnf4MS8/TWb4xXOdBWI/AAAAAAAAAFw/6FwHUDM_GxE/s200/JJJ.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577418715476854114" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Mi amiga Lau,&lt;a style="font-family: georgia;" href="http://mujeresdelsxxi.wordpress.com/"&gt;inició un blog&lt;/a&gt; con otra chama sobre nosotras las mujeres. Le doy la más abierta y cordial bienvenida a un nuevo blog de serias frivolidades e invito a los cuatro o cinco que leen este blog a leer el suyo también. &lt;a style="font-family: georgia;" href="http://mujeresdelsxxi.wordpress.com/2011/02/22/mujeres-y-el-matrimonio-%C2%A1que-rollo-parte-i/"&gt;El último post&lt;/a&gt; trata sobre nuestros círculos sociales, irremediablemente infectados de matrimonios.  &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años la mayoría de nosotras no teníamos novio y si lo teníamos, no lo conocíamos lo suficiente como para estar hablando sobre la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“big M Word”&lt;/span&gt;; muchas ni siquiera habíamos llegado a la “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;L Word&lt;/span&gt;” (no, porcia acaso no me refiero a la serie de TV sobre chicas que quieren a chicas y que nunca me he sentado a ver). Estábamos graduándonos o por terminar la universidad; algunas estrenando trabajo y otras buscando si entrábamos por la puerta laboral o por la puerta del postgrado (la que escribe, todavía está luchando por abandonar temporalmente la puerta laboral para llegar a la puerta del postgrado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese ínterin llega una persona a la que en poco tiempo le puse el título de Novio. Unas semanas después de conocernos, Novio me invita a la boda de un amigo suyo del colegio. Me quedé pasmada “Wow, tiene un amigo que se casa, se nota que estoy saliendo con alguien mayor…” – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mayorsísimo&lt;/span&gt;, seguro…Novio no me lleva sino dos años. Pero me explicó que su amigo y su futura tenían dinero y qué se yo, era el primero que se lanzaba al agua. Al día siguiente de recibir la invitación, compré dos metros de raso negro y lancé a mi mamá a la tarea de “¡Estoy invitada a la boda del amigo de -(futuro, t&lt;span style="font-style: italic;"&gt;e tengo en la mira pequeño saltamontes y no te podrás salvar&lt;/span&gt;) - Novio y necesito un vestido ya!”. Mi mamá puso máquina de coser a la obra, a escondidas de (cuasi) Novio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la fecha de la famosa boda llegó, Novio ya no era futuro sino Novio, novio de verdad. Yo que siempre soy un poquito &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sarrapastrosa&lt;/span&gt; (¿cómo se escribirá esa palabra?), me largué a la peluquería, me secaron el pelo, me hice la manicure francesa y con vestido negro de raso brillante mom-made; estaba lista para mi noche Cenicienta. Ese día conocí a todos los amigos de toda la vida de Novio, contrayentes incluidos. Me sentí rara. Hasta ese día siempre había ido a matrimonios de primos, de primos “grandes”, de amigos de mis papás pero nunca de contemporáneos. Cuando fui informada de que la novia tenía mi edad, mi cara de ponchada no fue normal: “¿Y uno a esta edad se puede casar?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses después, otros compañeros de colegio de Novio siguieron los pasos del primero, y desde entonces se han casado por lo menos tres más. Yo bromeaba sobre el asunto, y tildaba a mi novio de “viejo” porque los suyos se estaban casando; y las conversaciones en su círculo social trataban sólo de compromisos, despedidas de solteros, que dónde se alquilan los trajes del cortejo, que el autobús, que el cotillón y “¿Chamo dónde te vas de luna de miel?” – “No panita, de eso no digo nada porque para Andreína es sorpresa y no vaya a ser cosa que se riegue por ahí… pero la madrina sí sabe y le va a hacer la maleta”. Pronto todos sabíamos a dónde se iban Andreína y el Sorpresivo – Romántico de luna de miel, todos menos la novia quien era sorprendida en tremenda playa sin haber llevado traje de baño porque a la madrina “se le fue” esa parte del itinerario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto, por la boca murió el pez. Mis amigas empezaron a mandarme mensajitos de texto en la madrugada “Juliaaaaaa me casoooooo Fulanito me puso el anillo!” – Y yo escribía de vuelta: “¿Quéeeeeee? ¡No me digas! ¡Felicitaciones! Etc etc etc, ¿Cómo fue?”. De las no tan amigas, yo era informada de sus compromisos por un status update de “in a relationship to engaged” en Facebook. Cuando la primera se comprometió, me sorprendí. El año y medio que pasaron comprometidos no ayudó mucho a que se redujera mi sorpresa. Ninguna de nosotras podíamos creer que una de las nuestras se casaría, que nos estaba hablando de vestidos de novia y de “alquilar un apartamentito”. Pero tan pronto sonó su marcha nupcial y respectivo bouquet lanzado al aire; la cosa se convirtió en una epidemia o en lo que conocemos hoy como “enfermedad del anillo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad del anillo es peligrosa. La enfermedad del anillo es constante. Si nuestras vidas, nuestras reuniones sociales y nuestros encuentros femeninos estuviesen en &lt;a href="http://www.twitter.com/Julia84Caracas"&gt;Twitter&lt;/a&gt; (con tanta fuga de talentos no pasará mucho para que de la vida real se nos traslade todo a la 2.0); las bodas  serían el Trending Topic # 1; muy por encima del exilio, Chávez, la escasez de toallas sanitarias y los postgrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad del anillo se contagia rápidamente y sin piedad. Es un virus especialmente poderoso porque todos nos queremos contagiar, lo admitamos o no. Todas quieren tener su roca en el anular para mostrar una fotico en el Facebook, copas de champaña de fondo que diga “¡¡¡Chiqui y yo al agua!!!”. Pronto vendrán las fotos de “Nuestro Civil”,  “Nuestro Matrimonio, partes I, II, III y IV” y “Luna de Miel” (en siete partes, así hayan ido sólo una semana a un solo sitio aburrido que ya todos conocemos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estamos involucrados, aunque el que se case sea un simple conocido en el grupote de la universidad. Nos sentimos obligados a mínimo, exponer una larga y sentimental felicitación en el Wall de Facebook (Al respecto, léase obligatoriamente &lt;a href="http://totoaguerrevere.blogspot.com/2009/02/facebook-status-engaged.html"&gt;el escrito de Toto&lt;/a&gt;’ sobre el Status de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;engaged&lt;/span&gt; en el Facebook, ¡imperdible!). Si no estamos ya organizando la despedida de soltera porque “eres mi amiga de toda la vida y quisiera contar contigo en el cortejo de verdad porque eres lo más especial del mundo” (tan especial como las otras 20 parejas del cortejo); estamos preguntándole a la novia que cómo se comprometió, dónde va a ser el sarao y cómo va la organización. Acto seguido, nos ofrecemos para ayudarlas en lo que sea. Yo confieso haber ido a rifas de novias en Iskia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(para los que no son venezolanos, una tienda de listas de novias) &lt;/span&gt;y haberme ofrecido a acompañar a mis amigas Bridezillas hasta a elegir manteles. La curiosidad por los colores del cortejo (en caso de que no hayamos sido elegidas en el cortejo, porque si lo fuimos la curiosidad se cambia por dolor agudo de bolsillo para hacernos un vestido horroroso que sólo nos pondremos una vez) y por cómo se verá la amiga-novia ese día nos carcome por el año- año y medio que los panas permanecen comprometidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en particular, no podía ser de otra manera, lo que más disfruto de todos estos síntomas de la enfermedad del anillo es la estocada final: el matrimonio. Ahí están mis panas. Los conocí en la universidad, en el colegio, hace cuatro o cinco años como mínimo. Al principio era más amiga de la novia o del novio y luego, cuando se juntaron, terminé siendo amiga de los dos (en caso de que mis amigos hayan conseguido buenas parejas que menos mal, han sido la mayoría). A medida que entra la novia sonriente y se declaran con las mismas líneas leídas en el misal, su deseo de comprometerse para toda la vida; yo me siento parte de su historia. Ahora se ven muy elegantes. La novia está impecable con el maquillaje perfecto y el vestido mandado a hacer para eso. Está radiante y sonriente. Pero en su cara no oculta ese momento un tiempo atrás en que me preguntó: “¿Pero tu crees Julia? ¿Tu en verdad crees que le gusto?” – O ese “Tengo algo que contarte, estoy saliendo con alguien…”- Sus caras no ocultan las miles de veces que los he visto llegar a fiestas glamorosas pero también a clases, a viajes no muy fructíferos, a marchas, en el cine, a eventos políticos, con franelas tres veces sus tallas, sudados y desarreglados. Y en el mejor de los casos, amándose y mirándose igual que ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fiesta, me reencuentro con vidas actuales y pasadas. Con esa gente con las que tomaba café a diario en la universidad, me consolaban cada vez que un profesor o un compañero hacían de las suyas y luego salíamos los fines de semana… y que ahora porque cada quien en la adultez toma un camino diferente, sólo nos vemos en los matrimonios de los veinte amigos que tenemos en común en Facebook. Bailamos al ritmo de una vieja canción conocida por todos, me parece que todos tenemos una historia común resumida en esos tres minutos de esa brillante canción que dice: “Tengo una mala noticia... no fue de casualidad, yo quería que nos pasara y tu y tu, lo dejaste pasar. No quiero que me perdones y no me pidas perdón, no me niegues que me buscaste..Nada nada de esto, nada de esto fue un error.. oooo …oooo… Nada de esto fue un error”...Aquí va para quien no la conoce:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/MGrZZQ3S2Kk" allowfullscreen="" width="480" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazamos a los novios, nos tomamos las fotos de rigor (en las que después reviviremos la pachanga porque entre cielo y otra vez Facebook no hay nada oculto) y sentamos a los “Neeeeext!” en el banquillo de los acusados. En el banquillo de los acusados están dos grupos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)El grupo uno los forman los acusados por derecho;  los que ya les dictaron sentencia y solamente están esperando el “ejecútese” vía Iglesia Católica Apostólica y Romana. Los que ya nos mostraron el anillo y falta poco para que se pasen tres minutos (porque la planificación de la boda no les da tiempo para más) por nuestras casas para entregarnos nuestras tarjetas de invitación de familia mantuana del tipo del que todos creemos provenir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) El segundo grupo lo forman los sospechosos a los que ya tratamos de acusados. Esos que su Facebook debería decir en vez de “In a relationship”; “In a LONG relationship”. Esos que ya no son novios sino marinovios. Que ya estamos acostumbrados a verlos como una unidad aunque sean dos personas. Esos que se ven lindos compartiendo confidencias cuando bailan “La vida es un Carnaval” en la fiesta. Esos que nada más saludarlos, y dado el ánimo matrimoniero, les salimos con el “¿Y ustedes pa’ cuando?”. Porque ahora que ya nuestro pana, amiga de toda la vida, confidente y demás, está en esto de marido y mujer; queremos que el ciclo de la vida, comandado por la enfermedad del anillo, se reinicie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sospecharán, luego de casi tres años de relación, heme aquí en el grupo de “¿Y ustedes pá cuando?”- Mi novio y yo siempre nos hacemos los locos y sonreímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todas, durante este período en el que he estado en contacto con la enfermedad del anillo, aún sin contagiarme; he descubierto esa Susanita que todos tenemos por dentro – como dice Lau – y que reprimí durante mis años de “soy una universitaria de avanzada, súper mujer y súper independiente”. Mi Sutanita interior ya hecho algunos planes “para cuando el momento llegue”. Ha tomado nota de cómo NO quiere que sea su vestido: mientras menos encajes, telas raras, brillantes y demás; tanto mejor… Mi Sutanita interior ha decidido que prefiere cortejo de niños pequeños – porque sobrinos y primitos hay por montones – que de amigos grandes; para que nadie se sienta ofendido por ser incluido o excluido y nadie se sienta obligado a gastar tanto dinero en un traje que debe devolver al día siguiente y un vestido que nunca se pondrá de nuevo. Por último, mi Sutanita interior no ha hecho más planes fuera de estos dos asuntos porque teme “empavar la cuestión”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún momento en el que tuve mucho éxito con mi carrera pero fracaso absoluto en las relaciones amorosas – léase: pasar una fiesta arreglada linda y hermosa, sentada en la esquina de una mesa con un cuba libre hablando con el mesonero sin que NADIE te invite a bailar -; me imaginé una vida diferente donde ese asunto de casarse no sucedería (y creí que tampoco me importaría mucho). Conseguiría un gran trabajo y toneladas de independencia, quizá saldría con alguien sin llegar a nada serio. Sería tía y madrina de muchos, madre de ninguno. Secretamente, todos me envidiarían por no tener las responsabilidades de familia y matrimonio. Secretamente, yo envidiaría a todos por no estar solos. Pero sacando cuentas, no me iría tan mal. Muy lindo mi esfuerzo de autoengaño “soy una mujer ultramoderna”. Tan pronto Novio llegó, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;caput&lt;/span&gt;… se acabó el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no fue sólo Novio el que llegó, también la adultez. Entre los cuentos de mis amigas sobre el matrimonio me di cuenta de que ninguna era bruta ni loca por ser ama de casa. Y que podían por un tiempo pensar sólo en matrimonio y el diseño de su vestido pero que eso no las hace más vacías ni menos interesantes. Me di cuenta de que queremos todo, queremos la carrera, el postgrado, la vida de soltera, las salidas con las amigas, los aires de independiente. Queremos la familia. Queremos ser expertas en el arte de hacer un asado negro y al mismo tiempo, de emprender nuestro propio negocio en consultoría. Probablemente no podamos hacer todo eso pero nada perdemos con intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por encima de todo eso, queremos que alguien nos acompañe en ese camino confuso, hormonal, neurótico y dramático que es ser mujer, aquí y ahora y después. Que nos cuide durante nuestros recurrentes dolores de vientre y que nos escuche por enésima vez quejarnos de algo que nos sucedió en el trabajo. Que no pueda entender por qué nos importa tanto el hecho de que había una niña en la fiesta con el mismo vestido. Que nos llame sólo para preguntarnos en qué andamos aunque no andemos en nada interesante. Alguien para hacer el mercado, jugar a la casita y pelear por la tapa del inodoro y la pasta de dientes. Que nos diga que somos la mujer más maravillosa del mundo aunque hayamos metido la pata de frente en el trabajo y nos hayan rechazado por enésima vez del postgrado de nuestros sueños. Que entienda nuestras señas y nos saque de esa reunión aburrida en la que estamos, o que nos busque de esa despedida de solteras que ya subió de tono y que nos hace sentir incómodas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al observador externo, esta enfermedad del anillo puede parecerle algo superficial. Le parecerá poco lógico ver a todas esas mujeres que se esforzaron tanto en echar pa’ lante y sacar sus carreras; hablando ahora si es mejor mantilla o velo y si es más bonita la capilla de María Auxiliadora o la de Campo Alegre. Lo que el observador no sabe es que seguimos siendo inteligentes y seguimos sacando adelante nuestras carreras (al menos, la mayoría de nosotros, están las que solo fueron a la universidad para casarse y de esas tal vez hable en otro momento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como animales sociales y convivientes que somos; el triunfo y la felicidad sólo nos sabe bien cuando es compartida. Más allá del sarao, del anillo y el cortejo, lo que –espero- la mayoría de nosotras buscamos es eso: en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas; tener a alguien para amar y respetar, para vivir y también para pelear- por el resto de la vida. &lt;/span&gt; &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-5668234292558619638?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/5668234292558619638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/02/la-enfermedad-del-anillo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5668234292558619638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5668234292558619638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/02/la-enfermedad-del-anillo.html' title='La enfermedad del anillo'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_TfDEnf4MS8/TWb4xXOdBWI/AAAAAAAAAFw/6FwHUDM_GxE/s72-c/JJJ.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-3834663717799281002</id><published>2011-01-27T05:38:00.001-08:00</published><updated>2011-12-06T17:16:51.847-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><title type='text'>"Quiérete un poquito y no publiques estas cosas en tu Facebook" parte II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Ayer hablé de los “status updates”. Pero me quedó pendiente, en esta lista, por supuesto (faltaba más); hablar sobre las fotos. Comienza el conteo de lo que preferiría no encontrar entre mis contactos de Facebook:  &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6. Los álbumes de fotos no selectivos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En otros tiempos, mucho antes de que el Facebook y las cámaras digitales existieran, usábamos unas cámaras que luego pasamos a llamarlas “de rollo”. Uno tomaba la foto sin saber si había salido bien o mal y luego uno iba a una tienda a entregar el rollo en un frasquito negro para que te lo revelaran. Horas después buscabas las fotos que te las entregaban en un sobrecito; algunas veces con un lindo álbum anexo para que las organizaras. Ocurría que muchas de esas fotos salían movidas, fuera de foco o sencillamente, feas. ¿Y qué hacía la gente? La mayoría las botaba. A mi mamá le daban lástima y las dejaba acumular en una cesta. Pero lo que sí es seguro es que ninguna de esas fotos pasaba jamás de los jamases a formar parte ni los albums ni de los portarretratos de la casa. Gracias a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la llegada de la cámara digital pensé “¡&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Qué bueno! Ahora podremos darnos cuenta al instante si la foto salió mal y borrarla; y luego tomar una de nuevo hasta conseguir una de nuestro agrado… No tendremos una cesta de fotos mal tomadas en casa…&lt;/span&gt;” – Lo que no sabía es que con el ahorro en rollos y revelado más la inmensa capacidad de las cámaras digitales; tendríamos en lugar de una cesta, memorias de computadora copadas con fotos inservibles y, para más colmo, albums en Facebook repletos de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que montes un album de 164 fotos sobre el cumpleaños de tu mamá y que solo una veintena de ellas sean fotos decentes, es un insulto y una pérdida de tiempo para el resto de nosotros los mortales – tus amigos, conocidos, chismosos y curiosos- que queremos saber qué hay de tu vida. ¿Para qué queremos quince fotos iguales? Además, no es divertido ni agradable ver un primer plano de tu trasero ni una multitud medio borrosa con ojos rojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dile NO a bajar toda la memoria de tu cámara y poner todas las fotos directamente en el Facebook sin ediciones. Tampoco te pido que hagas una selección cuidadosa y edites las fotos a las que sea necesario arreglar un poco el contraste; pero ten compasión con la gente y al menos quita los ojos rojos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Introducing Picasa… ¡Es fácil y gratis!&lt;/span&gt; También hay cámaras que tienen esa función automática). Puedes eliminar rápidamente las fotos en las que no se sabe qué es lo que se está fotografiando. Le harás un bien a todos tus contactos de Facebook. Pero le harás un bien aún mayor a la pobre memoria de tu computadora. Como extra perderás menos tiempo esperando a que las fotos se carguen a tu Facebook…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7. Continuación de lo anterior: los albumes de la “graduación de Cristina” donde no sale Cristina o “Boda de Mariana y Ricardo” donde no aparecen ni Mariana ni Ricardo sino únicamente tu, tu novio, y tres amigos bailando en la hora loca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Si yo fuera Cristina o Mariana o Ricardo, me abstendría de invitarte a cualquier futuro evento importante de mi vida y me arrepentiría de haberte invitado a este, donde publicaste esas fotos que no sirven para nada. Porque si yo me gradué o me casé, la importante de la noche era yo; no tu. Y si tuviste la gentileza de llevar tu cámara hasta el sarao, devuélveme la gentileza que tuve contigo al invitarte y por lo menos incluye una foto de mi lindo vestido de grado con mi medalla, o una bailando con mi esposo recién adquirido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque mientras te tomabas esas fotos medio pasado de tragos, en plena hora loca estabas bailando en MI fiesta, con MI cotillón ¡y para más colmo cerquita de MÍ! Nada te costaba voltear la cámara y sacarle una foto a los que tienen derecho a ser los protagonistas de la noche; bien porque se jodieron cinco años o más sacando una carrera universitaria o porque se gastaron lo que no tenían para comprometer el resto de sus vidas en matrimonio. Si no me tomaste fotos, no titules tu album “Grado de Cristina” o “Matri de Mari y Ricky”. Hacer un album de mi fiesta sin haberme sacado ni una miserable foto es lo que se conoce en mi pueblo como “mala educación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extra: ¿Por qué será que todo el mundo saca sus cámaras en los matrimonios sólo cuando llega la hora loca? ¿Por qué? ¿Qué tiene de glamoroso sacarse fotos medio borracho con un sombrero de paja y un antifaz fuccsia donde ni le podemos detallar el vestido a la novia? Está bien, unas cuantas fotos de la hora loca es divertido pero un album de 200 fotos del mismo grupo de amigos en la hora loca NO lo es.&lt;br /&gt;Además, las fotos de la entrada de novia o de la salida de los novios de la Iglesia (o si no fuiste a la Iglesia, durante el primer baile de los novios)… son mucho más “lindas” y para nosotros, tus contactos en Facebook, será más agradable mirarlas. Como plus retribuirás educadamente el esfuerzo y el gasto que hicieron al invitarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;8. Las colecciones de fotos “yo” (peor si son en poses “sexy”, peor aún si son en la playa)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tengo, como ya dije, 400 “amigos” (o más bien contactos) en mi facebook. La cuarta parte son mayores de 50 y tener fotos de mayores de 50 en poses sugestivas en paños menores me genera una imagen mental que no quiero conservar (menos mal, no ha pasado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del resto, sólo uno de mis contactos es modelo profesional y quizá unos veinte son personas que podríamos decir objetivamente que no hay nada qué hacer, que son personas bonitas. Ninguno de ellos tiene un album entero en Facebook dedicado a sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que tienen “albumes yo” suelen ser Dios proveyó con menos gracia física en este universo y quizá por eso; mirar sus albums resulta no sé si cruel o repugnante.&lt;br /&gt;Dile NO a la pose en la playa, acostada de lado sobre una roca que debe ser incomodísima donde puedo ver tus rollos; acompañada con una sonrisa torcida que muestra tus frenillos. Dile NO a las fotos tomadas frente al espejo. Tengo a un contacto en Facebook que decidió tomarse (y publicar) una foto con la ayuda del espejo del baño, en toalla…Perdonen el anglicismo pero eso es Too much!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dile NO a las 40 fotos en la sala de tu casa, con el florero de tu mamá de fondo o si es Diciembre, el arbolito de Navidad; posando con el mismo vestido que no te lo hemos dicho en tu carota pero que no te queda tan bien como crees. Dile NO a las fotos que te tomas tu mismo en tu cuarto haciendo muecas. Rara vez sales atractivo en ellas y sólo en un par de contactos considero que son artísticamente valiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último, dile NO a cualquier foto tomada en una pose que consideres “sexy”; porque créeme que la línea entre mostrar sensualidad y mostrar todo lo contrario es delgaditísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah! Por cierto, mostrar de más es otro NO. ¿Cómo saber el límite? Pregúntate qué tanto dejas a la imaginación…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;9. Continuación de lo anterior: los albumes de “Lo que quieres ver (y lo que no quieres ver también) de mi linda parejita y de nuestra linda relación”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hay que aclarar que no estoy en contra en principio de los albumes de parejitas.&lt;br /&gt;Tengo un primo que quería presentar a su novia al resto de la familia que no vive en Caracas, así que creó un album con fotos de él y la novia titulado “Andrea y yo”. Las fotos rezaban: “Andrea y yo en la graduación de Pedro”, “Andrea en el matrimonio de su hermana”, “Andrea y yo en Lola”, “En el Ávila”…diez fotos, Andrea y mi primo, casi todas en pose uno al lado del otro, ligeramente abrazados, sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser un poco aburrido pero cumplió su función: toda la familia, en el lugar del mundo que estuviera, conoció a su querida y adorada Andrea y tuvo más o menos una idea de lo que mucho que mi primo se ha divertido en su recién adquirida relación. Le hice saber que album que contenga más de 25 fotos donde únicamente aparezcan “Andrea y yo” está censurado. Pero estuvo bien. Hasta ahí estamos bien.&lt;br /&gt;Es después de ese “Andrea y yo” que hay que hablar de límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una foto de una pareja dándose un besito (estoy escribiendo “besito”) puede, en determinados contextos y dependiendo del ángulo y la pericia del fotógrafo; ser muy linda. Si esa foto se toma en un prado con flores silvestres o con un atardecer de fondo; háganse un favor a sí mismos y no la publiquen en el album “Andrea y yo”. Too much cursi, too much me da pena ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicar una foto de uno dándole un besito en el cachete al otro es “cuchi”. Cuarenta fotos con la misma pose es vergonzoso. Es una señal ineludible de que no te respetas a ti mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una foto de una pareja dándose los besos con locura y pasión desenfrenada, lenguas incluidas (he visto de todo en Facebook) será siempre demasiada información para mi gusto. Hay una diferencia muy grande entre “cuchi”, “sexy” y “vulgar” pero con frecuencia y especialmente en Facebook, nos equivocamos al hacer esta distinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, sabemos que tu “chuchi” es para ti una belleza encarnada, Aquiles sin el Talón, Brad Pitt en “Meet Joe Black” pero para el resto de la humanidad es un personaje común y corriente. Nos resulta un poco ridículo que publiques una docena de fotos de tu noviecito en traje de baño con panza incluida y la cara torcida porque le molestaba el sol cuando le tomaste la foto; por no mencionar el daño a su amor propio que le estás haciendo al pobre niño. No te lo dice porque te quiere, pero cuando misteriosamente desaparece su etiqueta de las fotos no fue un error de Facebook como él te hizo creer; sino que se “untaggeó” para que no lo vieran sus amigos. Ten compasión, capta la señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10. Dile NO a Taggearme en una foto, dibujo, imagen o sonido en la que no aparezco, y sobre la que es fácil concluir que no me interesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una amiga encontró un dibujo de unas princesas de Disney haciendo unas muecas extrañas y me taggeó a mí y al resto de nuestro grupo, cada una como una de las princesas. Yo fui Alicia, aunque no me parezco. Eso estuvo bien, nosotras entendemos nuestros chistes internos y estuvimos echando vaina con el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tío me taggeó en una foto que tomó en la clínica, apenas llegó al mundo un nuevo miembro de la familia. Eso estuvo bien, todos queríamos saber si el pobre bebé nació con la característica nariz familiar o si por suerte la nariz le vino de otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer una tarjeta de navidad totalmente genérica y taggearme en ella NO está bien. Prefiero que no te acuerdes de mí en Navidad, tranquila que no me ofendo con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me gustan las tarjetas cursis de “porque nuestra amistad es lo más hermoso” donde tagueaste a 40 personas más que ni conozco. Por lo general prefiero que cuando mis contactos vean las fotos en las que he sido tagueada, sean fotos en las que aparezco o como mínimo, que sean fotos de asuntos relevantes para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasar por las fotos tagueadas de alguien y encontrarse en lugar de eso un montón de tarjetas genéricas, declaracioncitas cursis, paisajes y jueguitos es un NO- NO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí llegó mi Facebook conteo en negativo. Creo que hablar de un Facebook- conteo en positivo es aburrido así que dejo esta entrega de placeres culposos hasta acá; mientras llega el impulso de confesar algún otro placer culposo- vergonzoso que tenga por ahí&lt;span style="font-style: italic;"&gt; (menos mal, todavía, el blog es anónimo)&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: &lt;a href="http://theoatmeal.com/comics/photos"&gt;Este pana&lt;/a&gt; coincide conmigo!!! Priceless... &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-3834663717799281002?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/3834663717799281002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/01/quierete-un-poquito-y-no-publiques.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3834663717799281002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3834663717799281002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/01/quierete-un-poquito-y-no-publiques.html' title='&quot;Quiérete un poquito y no publiques estas cosas en tu Facebook&quot; parte II'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-4693728020467535556</id><published>2011-01-26T12:26:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:17:01.639-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><title type='text'>Otra de placeres culposos (o quiérete un poquito y no publiques estas cosas en tu Facebook)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/TUCFjYYqxHI/AAAAAAAAAFE/bDrifh1J-fQ/s1600/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 297px; height: 208px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/TUCFjYYqxHI/AAAAAAAAAFE/bDrifh1J-fQ/s200/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5566595982317765746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Facebook es un paraíso tropical para el chismorreo. Y yo que – mujer al fin – soy medio chismosa (o medio fisgona), me encanta. Gracias a Facebook sé cuántas de mi promoción del colegio se graduaron, se casaron, tuvieron hijos etc y cómo lucen. Sé cuántas se montaron el parachoque delantero antes conocido como silicón. Sé cómo están mis familiares y amigos que viven en el exterior; cómo son sus vidas y gracias a Facebook también me mantengo en contacto con ellos más fácil de lo que lo haría por cualquier otra herramienta. Incluso por Facebook me he enterado de ofertas de trabajo. Y ahora, desde que Facebook existe, más nunca “olvido” un cumpleaños (en verdad, nunca he sido capaz de recordar los cumpleaños, a duras penas sé qué día vine yo al mundo). &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Facebook es un espejo – igual, desigual, distorsionado o no- de nuestras vidas. Por Facebook no podemos saber todo de una persona pero sí podemos conocer bastante, en el anonimato (o casi anonimato, basta con que nos acepte como amigos) y la comodidad de nuestras casas. Por Facebook también, podemos ver y enterarnos de cosas que desearíamos no saber. Así que antes de continuar hablando de lo que me gusta de Facebook, hice una lista de las cosas que preferiría no ver en mi Facebook. &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;En total son diez. Para esta entrada van las cinco primeras, dedicados a los “status updates”. Sin más parafernalia, aquí van…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. Los status- updates excesivamente cursis:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Porque primero, no necesito saber los nombres cariñosos que por respeto a sí mismos y a su dignidad humana deberían usarse únicamente en privado. Y segundo, porque si ya pusieron que están “in a relationship with” (sí, mi Face está en inglés, nunca quise cambiarlo); yo ya supongo que se quieren, se aman y se adoran (a no ser que sean masoquistas, que se han visto casos…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que dile NO a esos status de “¡Hoy cumplo nueve meses con mi cuchi! ¡Te amo mucho bebé” (porque cumplir meses no es relevante y no necesito saber lo mucho que lo amas). Y no, no me das envidia cuando pones en tu status una foto de un ramo enorme con la leyenda “miren el ramo con el que me sorprendió mi bebé por mi cumpleaños. ¡gracias mi amor!”. Nada poner en el Wall del Facebook de la persona amada que lo amas mucho mucho y que le mandas besitos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eso es el equivalente en Facebook de ser descubiertos teniendo relaciones en la vida real&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2. En el lado opuesto, los status updates de “En lugar de publicarlo en Facebook; convérsalo con tu mejor amiga, con el helado de doble chocolate o con tu psicoterapeuta”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace poco se me murió un familiar y publiqué algo de que me sentía triste y sorprendida por lo sucedido y que agradecía a todos la solidaridad que me habían mostrado. Oye pero fue una causa mayor: se murió una persona muy cercana a mí y a la que yo quería mucho. Un amigo vive en Rusia y nos hizo saber en su Facebook que la explosión había sido horrible, que menos mal él no estaba viajando y que tranquilos que estaba bien. Muy bien por él, vi la noticia en CNN y me preocupé. Hasta ahí vamos bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo NO está bien publicar “status tristes”? Te lo dejo fácil: dile NO a publicar status tristes cuando se refieren a relaciones de pareja. “Tu actitud me ha decepcionado. Se nota que no has madurado en lo absoluto y que gustas de engañar a la gente”. Amiga, vamos, quiérete; la vida no es una telenovela. Ya salió en el Newsfeed de todo el mundo que terminaste con el niño (lo comentaré luego, cuando escriba la parte de cosas que “sí quiero que aparezcan en mi Newsfeed”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en verdad, estoy segura de que no es conveniente que las 600 personas que están en tu Facebook sepan los detalles, mucho menos esa personita otorra especial que no has eliminado. No queremos que el fulano que te dejó por otra sepa lo mucho que estás sufriendo y lo que te cuesta superarlo, ¿Verdad? Y nunca les convendrá a ninguno de los dos que terceros se metan en sus cosas. Por favor, nada de colocar en su Wall de Facebook “Te extraño y aún te quiero”. Llámalo por teléfono en lugar de que los demás se enteren de que pusiste ese mensaje y el tipo nada que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3. En la misma tónica, los status updates con información irrelevante que no necesitaba saber&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Para serte sincera, no creo que la vida de ninguno de mis 400 “amigos” en Facebook sea muy interesante. Casi todos tienen o tuvieron su pareja, sus amigos, su trabajo, su familia, su profesión y ya. No hay nadie que haya dado la vuelta alrededor del mundo en globo ni compartido una tarde con Bill Clinton. Que yo sepa, aunque tengo algunos contactos muy creativos y talentosos; ninguno trabaja en Apple ni en Pixar. Así que es un poco frustrante que aparezca en mi página del Facebook esos status donde detallan con sumo detalle cada pequeñez de sus vidas. La mayoría de ellos no son divertidos, ni interesantes ni nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso dile NO a informar a vox populi lo que comiste de desayuno. Si no son ancas de rana en un enclave remoto cerca de Madagascar NO me interesa. Nada con escribir que estás en París para hacernos sentir más miserables a todos. Si no aprendes a hacer crepes o me regalas un pequeño llavero de la torre Eiffel como souvenir; NO me interesa. Menos escribas “Llegando al trabajo”. Te informo: alrededor de las 8:30 pues todos estamos en eso. Clasifican también los infames: “Tengo hambre/Tengo sueño/Tengo flojera”. ¿En serio? &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bienvenido al club…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;4. Esas aplicaciones donde desde el Chapulín Colorado hasta Kant te pueden soltar una frase o darte un consejo (casi siempre uno incoherente) y tu tienes las soberanas voluntades de permitir que se publiquen en tu status&lt;br /&gt;¿Es que hace falta decir más? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;5. En la misma línea, los tests &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Menos mal cada vez son menos… Pero no, amiga, no te pareces a Rachel de Friends ni a Carry Underwood ni a Hermione Granger porque eres una persona normal, es decir, eres peor que todas ellas. Tranquila, yo también, así es la vida. Tu hombre perfecto no puede ser Justin Bieber ni Edward Vampiro si estás cerca de los 30 – eso debería penarse con prisión. No me interesa saber de qué color es tu aura ni en qué país del mundo deberías vivir. He dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiérete un poquito, chica…no publiques los resultados de “¿Cuándo conocerás a tu hombre ideal?”, “¿A qué edad te casarás?”, “¿Cuántos hijos tendrás?” y mi favorita “¿Qué tipo de novia eres: tradicional o bridezilla?”. Si tu “relationship status” es “single”, quédate sentadita que permanecerá así por mucho tiempo. Si es “in a relationship with”; no te preguntes por qué un buen día aparece en el “Newsfeed” de tus amigos “Sutanita López is now single…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el bien tuyo, mío y de todos, ¡Dile NO a publicar tests!. Si te da nota hazlos sin publicarlos: hay miles de páginas para hacerlos fuera de Facebook, créeme que también soy culpable. Y si por el comentario con el que acompañas estas publicaciones, me convences de que te creíste los resultados; amiga, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡pa’l psicólogo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;PD: Continuará...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-4693728020467535556?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/4693728020467535556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/01/otra-de-placeres-culposos-o-quierete-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/4693728020467535556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/4693728020467535556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2011/01/otra-de-placeres-culposos-o-quierete-un.html' title='Otra de placeres culposos (o quiérete un poquito y no publiques estas cosas en tu Facebook)'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/TUCFjYYqxHI/AAAAAAAAAFE/bDrifh1J-fQ/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-8695091627151416683</id><published>2010-10-24T17:12:00.001-07:00</published><updated>2011-12-06T17:17:49.701-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Tengo ganas de ser niño (otra vez)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 434px; height: 310px;" src="http://masquecine.cl/wp-content/uploads/2009/06/disney_up_pixar_09.png" alt="" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;No me gusta ser adulto, no de esta manera. Ahora no entiendo por qué cuando era niña, estaba tan desesperada por ser adulto. No tenía ni idea…&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno cuando no es adulto cree que los adultos son independientes. Los ves manejando sus propias cuentas bancarias, la mayoría de ellos no usa uniforme y si lo usa; luce irremediablemente más cool que tu uniforme del colegio, los adultos no tienen papás que les pregunten a dónde van, de dónde vienen y a qué hora llegan. Lo que no ves que los adultos son la clase de persona menos independiente que existe. Esto, es porque los adultos trabajan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más bien, los adultos tienen que trabajar. No hay mucho tiempo para soñar con este proyecto o aquél si eso no se traduce en efectivo. Lo primero que hay que soñar, es con la forma de que eso que sueñas, genere alguna entrada y con frecuencia; en el camino por lograr que el sueño sea rentable, se gana de renta y se pierde de sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de chamo creía que estaba atrapado en las cuatro puertas del salón. Condenado a pasar allí cuatro o cinco horas que después jamás recordaría. Lo que no sabemos cuando somos chamos, lo que ignoramos en una expresión irónica y le quitamos crédito cuando los adultos se quejan; es que ellos pierden el doble de horas o más dentro de esas cuatro puertas. A veces uno quiere escaparse del mundo, dormir ese día hasta las diez, tiene pendientes varias diligencias, quiere escaparse sin que nadie lo note; y hay que ir a trabajar. Uno pide permisos, tiempos para uno; avergonzado, con la cabeza abajo porque un permiso laboral es también un incumplimiento y no está bien visto. Uno de chamo salía de clase y no se sentía avergonzado. Jamás. Te sentías dueño de ti mismo, de tu rebeldía y no temías a las consecuencias porque en realidad, las consecuencias nunca eran tan serias. Máximo una amonestación y una cara larga de una monja fue lo que tuve en el colegio, a nadie lo expulsan por escaparse de clase una que otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de chamo se equivoca mucho. Hace berrinches, malcriadeces. Después pasa una etapa de extraños enamoramientos y arranques de rebeldía sí y por que sí yo soy rebelde porque no sigo a los demás. Uno raspa exámenes aduciendo que eran difíciles cuando lo que en verdad sucede es que no nos dio la gana de estudiar y eso está bien. Uno tiene que sacar ceros, raspar materias, enfadar al profesor. Y el profesor, más de la mitad de las veces, de buena o de mala manera, va a ofrecerte ayuda y oportunidad de reivindicarte. Porque así son las reglas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no te dice, es que más te habría valido ponerlo en riesgo, como para evitar llegar a ese sobrevalorado futuro. Ese futuro donde los errores se pagan caros. Excesiva e injustificadamente caros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los adultos no pueden cometer errores. Los que no son adultos tienen permiso de sacar 20 o 0, y sólo una reincidencia exagerada tendrá consecuencias irreversibles y si acaso. Y tus errores son tuyos. No hay nada más autónomo que un 20 o un 0. El profesor te lo recuerda con una ceja levantada: “que pones en riesgo tu futuro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los errores en el trabajo no son autónomos. Son cosas que afectan a todo el mundo. Una amonestación del jefe pasa no por lo que pueda perjudicarte sino por las terribles consecuencias que tiene tu acto para la empresa. Que por olvidar esta cifra, por traspapelar este documento, por no contactar a tal persona… ahora hay una multa terrible, cantidades de trabajo atrasado, una presentación errada y consultores externos molestos. Los que no son adultos tienen la oportunidad de ser comprendidos por sus profesores: “que sus padres se están divorciando”, “que está pasando por una etapa difícil”… Los adultos no tienen excusa para fallar. Si pasan por una angustia, un problema, que les impidió hacer el trabajo bien a pesar de la mejor de sus intenciones y se les ocurre comunicárselo al jefe; éste le contestará con toda lógica: “Soy tu jefe, no tu terapeuta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De chamos no hay confusión con las relaciones. Todos los que están a nuestro alrededor pueden ser nuestros amigos de plena confianza. Los compañeros de clase y las figuras de autoridad, profesores incluidos también, no hay problema si se convierten en tus amigos (más bien, mejor aún).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los adultos tenemos está lógica rara de dividirnos en varias vidas: “esto es de negocios, no personal”, “esto es amistad, no amor”, “soy tu jefe, no tu terapeuta”, “soy tu novia, no tu mamá”, “soy tu compañero de trabajo, no tu amigo”…Diferentes modos en distintos contextos de decir una de dos cosas: o no te tengo mucha confianza, o no me importa tu vida. Me importa sólo la parte en que me entregas el informe, o sólo la parte en que me tocas o sólo la parte en que me acompañas para cuestiones útiles. Uno termina partido en varias partes, en un rompecabezas desencajado en el que ninguna parte puede tener algo que ver con la otra y con más frecuencia de lo que quisiera uno termina cometiendo alguna torpeza ante la dificultad de distinguir cuáles son los espacios donde se pueden hacer amigos y cuáles están prohibidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de adulto termina confundido más que de costumbre y con unas ganas terribles de ser niño otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo ganas de poder ser amiga de todos, sin que me pongan límites. Tengo ganas de faltar a mis obligaciones en distintos aspectos de la vida, por simple travesura. Tengo de saltarme un par de clases con las manos en los bolsillos del uniforme y una sonrisa. En estos días tengo ganas de dejar de ser adulto por un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo ganas (terribles) de ser niño (otra vez).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: La imagen es de UP, la tomé de &lt;a href="http://masquecine.cl/wp-content/uploads/2009/06/disney_up_pixar_09.png"&gt;acá&lt;/a&gt; sin querer robar el copyright de nadie. Siempre me parece que al viejito de la película nunca se le olvidó ser niño y ese es el encanto de UP (la parte mala claro está, son esos raros perros parlantes...)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-8695091627151416683?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/8695091627151416683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/10/tengo-ganas-de-ser-nino-otra-vez.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8695091627151416683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8695091627151416683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/10/tengo-ganas-de-ser-nino-otra-vez.html' title='Tengo ganas de ser niño (otra vez)'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-2889586838215905836</id><published>2010-07-01T14:07:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:18:05.305-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Y sobreviví a Junio</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 400px; height: 473px; font-family: georgia;" src="http://www.notasdecine.es/wp-content/uploads/2008/08/toy-story-3-poster.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo digo por seis razones. Aunque claro, hay muchas más, pero estas son las seis que pude escribir, digamos que son seis porque Junio es el mes seis del calendario. En Julio, si me provoca, escribiré siete. Tomen este post también como parte de las muchas excusas posibles que tengo para explicar mi larga ausencia del blog. Con estas seis cosas (y el cuento anterior de los abuelitos) comienza mi plan de rescate&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Junio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PRIMERO:&lt;br /&gt;Fui al cine a ver Toy Story 3 y lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sí, lloré en Toy Story 3. Recordé ese día en el que bajé las escaleras de mi casa con una maleta rosada llena de Barbies y se la di a mi sobrinita sin anestesia. Porque uno a los doce es grande, ya va a empezar el bachillerato, a usar camisa azul, ir a fiestas y buscar un noviecito en el colegio de al lado. Y ningún ser de doce años que se respete puede tener Barbies en su cuarto… Década y media después, el novio lo lleva a uno al cine a ver Toy Story 3 ¡Y se siente uno tan culpable! … “Uy… espero que mis Barbies no hayan acabado en un lugar como Sunny Side…” (Para los que no han visto la película, Sunny Side es una guardería horrible comandada por Chávez en forma de oso cariñoso, donde terminan los juguetes de Andy todos babeados, pintados y maltratados))&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SEGUNDO:&lt;br /&gt;Memoricé unas 500 palabras rebuscadas en inglés (bueno, en realidad no llevé la cuenta exacta) para presentar el GRE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El GRE es una prueba estandarizada que la exigen en la mayoría de las universidades anglosajonas y la masoquista blogger aquí presente; quiere estudiar un postgrado en un par de ellas así que no le quedó otro remedio. Lo importante es que fue un palabrerío horroroso, que jamás apareció en el examen y que no sirvió para nada...Salvo para entender cada detalle de Pride and Prejudice de Jane Austen que lo estoy leyendo ahorita y ando encantada en mi nota de siglo XIX donde todas hablaban bonito y querían casarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TERCERO&lt;br /&gt;Queda sobreentendido que presenté el GRE y mi veredicto al respecto es: MÁS NUNCA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUARTO&lt;br /&gt;Fui a tres matrimonios en una misma semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no encontraba de dónde reciclar más vestidos y mi mamá, cansada de coser, buscar, arreglar un ruedo, entallar, llevar a la tintorería... decretó "Ni un matrimonio más".  Mi generación anda en una nota boda- epidemia y mis amigas de un día para otro llaman con voz acelerada para informarnos (restregarnos) que se han contagiado con la enfermedad del anillo. Pronto se vuelven Bridezillas. El Facebook se bloquea ante tantos anuncios en el News Feed de que Fulanito y Sutanita "are now engaged". El primer síntoma es la presión desmedida en cada coctelito social en el que le preguntan a cualquiera cuyo status de Facebook sea "in a relationship" (que es mi caso)... "¿Y ustedes pa' cuando?"... Que alguien llame a la Organización Mundial de la Salud porque el decreto de mi mamá no sirvió de nada, porque tengo mi primer matrimonio del mes de Julio en unos días....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;QUINTO&lt;br /&gt;Aprendí que cuatro manos (las de mi novio y las mías) no son suficientes para cambiar un pañal y ponerle un monito a una bebé recién nacida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo terminé llena de algodón y crema cero. Mi novio, no sabemos cómo, terminó sudando y con la camisa por fuera. La recién nacida no es mía pero casi porque es de mi hermana y nos llegó este mismo mes. Mi pobre sobrina en cuestión se puso roja del mega disgusto que agarró... eso de que uno tenga una semana de nacido y lo pongan de conejillo de indias... no es justo. Desde entonces he decidido inventar un monito "for dummies" sin tantos botones complicados o mejor, que se ajuste automáticamente y se cierre solo. Le haría la vida más fácil a todos los tíos no experimentados de este mundo. Mi hermana, súper mamá que no tiene nada que envidiarle a las Nannys de la televisión, se burló descaradamente de nosotros - bueno, yo habría hecho lo mismo -  y se encargó de difundir a los cuatro vientos, a toda mi familia - padres, tíos, primos - y hasta a mis suegros, nuestra monumental novatada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SEXTO&lt;br /&gt;Como comenzó una vida terminó otra. Reconfirmé mi teoría - que no es mía sino seguro de gente más inteligente y que vivió antes que yo - de que uno tiene que ir a los funerales y entierros de los seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno tiene que despedirse, ver el ataúd, recibir las condolencias respectivas, vestir de negro, enviar el obituario al periódico, escuchar historias, mirar fotografías viejas, recostarse del hombro del novio con una que otra lagrimita y decir "c' finito, se acabó". Espero llegar a mis 88 como ella y decir bueno listo, quiero dejar este mundo y san se acabó, ya cumplí, ya viví, ya hice... como ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí mi lista. Espero que Julio llegue menos acontecido (y me brinde más tiempo libre y oportunidades para bloguear).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: La imagen la saqué de &lt;a href="http://www.notasdecine.es/wp-content/uploads/2008/08/toy-story-3-poster.jpg"&gt;acá&lt;/a&gt;, no tengo intención de robarme el copyright de nadie. Gracias. La gerencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-2889586838215905836?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/2889586838215905836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/07/y-sobrevivi-junio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2889586838215905836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2889586838215905836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/07/y-sobrevivi-junio.html' title='Y sobreviví a Junio'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-7995639739627369896</id><published>2010-06-30T19:39:00.001-07:00</published><updated>2011-12-06T17:18:25.243-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Sin abuelitos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De niña mi mamá me decía que tenía la suerte de conocer y tener a mis cuatro abuelos lindos, atentos y sanos. Me parecía terrible que algún niño no tuviera a sus cuatro abuelos. Claro, los niños no son adultos. Los niños – la gran mayoría de los niños, los niños normales, no los super dotados reflexivos, adelantados para su edad – son niños. Los niños no se preguntan por qué santa no se quema al bajar por la chimenea o si santa regala a todos en Navidad por qué hay niños pobres que nunca tienen juguetes como los de los niños ricos. Los adultos no les preocupa que los niños no tengan abuelos, les preocupan cosas más importantes como que los niños no tengan padres y que sean muchos los que estén en esa situación. Pero yo era niña, completamente niña, y en mi caso, me parecía un horror no tener abuelos. Los padres tenían reglas. Los abuelos no. Los padres hacían regalos ocasionales y bajo límites. Los abuelos no. Los padres estaban las 24 horas. Los abuelos los domingos. Los padres a veces eran serios y regañones. Los abuelos eran “cuchis” y protectores. Los padres educan. Los abuelos consienten. Cada abuelo a su manera. Mis abuelos fueron muy particulares en esto de consentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Mi abuelo número uno estaba loco. Completamente loco. Nos hizo creer a todos que el helado lo inventó un amigo suyo que dejó un jugo de naranja olvidado en la ventana de su casa en el polo norte. Cuando me enfermaba, se aparecía en mi casa con dos regalos para mí: pantaletas de colores (es en serio) y pasta seca (para los no venezolanos, son como galletitas). Todos estaban seguros de que su cumpleaños era un 24 de Julio porque él quería cumplir igual que el Libertador de la Patria. Hasta que se murió, estaban en ese trámite de pedir a la funeraria que buscara el cuerpo y en eso alguien revisa su cédula y se percata de que la fecha de nacimiento es 23 de Julio, no 24. Le estuvieron celebrando el cumpleaños en el día equivocado toda su vida. “¡Hasta a mí me engañó!” – suspiró mi abuela en pleno trámite. Y todos se echaron a reír a carcajadas mientras llegaban los de la funeraria y se llevaban el cuerpo…Los de la funeraria habrán pensado o que se había muerto un viejito “coño e’ madre” o lo que era completamente cierto: que la familia estaba tan tostada como el difunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela número dos era la abuela de las abuelas. Era super abuela. Hacía tareas, me cuidaba hasta las tantas, jugaba cartas conmigo, hacía un ponqué espectacular, me abrazaba, me besaba, se reía. Fue la abuela “engañada” por el abuelito número uno. Tenía los ojos verdes, que ni los hijos ni los nietos heredaron (yo tengo la firme esperanza de que ocurra un salto atrás en la generación número cuatro). Yo tenía 14 años cuando nos despedimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abuelo número tres era una persona importante. Por motivos de privacidad celosa paranoica bloguera no revelaré cargo y señas pero pues sí, fue importante en algún momento de la vida. Era un poco serio y distante. Uno lo saludaba “Hola abuelito” (¿Cómo estás? ¿Qué tal? Dame amor, vamos a jugar como el abuelito de Heidi…) y él decía “Hola mija” y capuz, esa fue la conversación más larga que tuvimos por años hasta que descubrí que mi abuelito importante en realidad era una abuelito que demostraba su amor a través del intelecto. Revisaba con avidez mis trabajos de la universidad, me preguntaba cómo iba con mi piano y cantaba a las dos de la mañana, porque le pegaba el loco también. Nos despedimos hace cinco años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedó abuelita número cuatro. Abuelita número cuatro tejía ropa para las Barbies. Me hizo unos conjuntos falda y camisa súper noventosos y un vestido de novia que eran la envidia de mis amiguitas. Viajaba mucho. Hablaba el doble. Veía todas las películas de lo años treinta y cuarenta que podía porque “de pequeña mis papás no me dejaban verlas”…Eso siempre lo encontré tiernísimo, lo más tierno de los abuelitos es que vienen de una época perdida. Amaba el béisbol. Comía demasiado dulce. Nos despedimos esta semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el funeral claro que pensé mucho en la abuelita número cuatro. Como los abuelitos dos y tres (del uno estaba muy pequeña para ir al funeral); traté de hacer un recuento mental de los recuerdos más importantes que tuviera de ella, de almuerzos, charlas y comentarios. Pero también pensé en otra cosa, pensé en que me quedé sin abuelitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora soy (casi) adulta y ya sé que tener abuelito es un gran plus y no tenerlos no es una tragedia. Más bien soy re contra hiper extra súper suertuda de haber tenido a mis cuatro abuelitos y haberlos despedido uno a uno. Pero dado mi caso, que los tuve a los cuatro, haberme quedado sin abuelitos es también haberme dado cuenta de pronto de que ya no hay dos generaciones por encima de mí, educándome y consintiéndome. La número dos se fue y la número uno ya dice “bueno ya te eduqué, usted ahora haga de su vida lo que mejor le parezca” y a veces hasta provoca educarlos a ellos. Ahora mis padres son los abuelitos de unos cuantos sobrinos que circulan por ahí. Por tanto el quedarme sin abuelitos es señal de ser más adulta que de costumbre, con menos generaciones que sirven de colchón de protección, historias y consentimientos. Con la certeza de que cada vez más la vida de uno está bajo la tutela de uno y no de la de “los mayores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno es casi adulto resulta que los padres de uno son abuelitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los abuelitos de uno son recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los mayores somos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-7995639739627369896?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/7995639739627369896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/06/sin-abuelitos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7995639739627369896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7995639739627369896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/06/sin-abuelitos.html' title='Sin abuelitos'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-8171170139790727514</id><published>2010-03-26T07:34:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:18:34.221-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>El cubo de Origami</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S6zHBljH-2I/AAAAAAAAAC0/-koYc_--aKY/s320/Marzo.2010+002.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452952078912060258" border="0" /&gt;Al final de la primera semana de trabajo me di cuenta de que tenía que personalizar mi cubículo, que se veía excesivamente frío hasta para los estándares de una oficina, como si nadie lo usara nunca. Para poner las cosas peor, mi cubículo no tiene ventanas. Puedo girar 360 grados sin obtener nada de luz natural, lo que lo hace el triple de frío. Tenía que adornarlo. Miré el resto de los cubículos y todos estaban adornados, cada uno a su manera. Uno, de una trabajadora devota, está lleno de estampitas de santos y una virgen diminuta. Otro se apropió de una cartelera de corcho y tiene fotos de reuniones y eventos de la compañía para él solito. Hay varios con fotos de niños pegadas con chinches y cinta adhesiva. Otro tiene un osito de peluche y mi favorito ha optado por pegar caritas felices a los lados del monitor. Así que para aumentar mi sentido de pertenencia, apropiarme de mi cubículo, tenía que traer algo para personalizar mi escritorio marrón claro. No tenía adornos en mi casa que fueran lo suficientemente aceptables para una oficina. Tampoco estampitas de santos ni tengo niños. Lo único que restaba era hacer rápidamente un cubo de origami con un papel bonito y ¡voilá! El cubo se instaló en mi escritorio como una marca de identidad, sin preguntarme por qué yo pienso que encaja con mi personalidad (en realidad no lo sé). Los colegas preguntaban cómo lo había hecho. Y yo me divertía separando y volviendo a ensamblar sus partes. &lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero… El mundo adulto – o casi-adulto – es un mundo de decisiones difíciles. Mucho más difíciles que escoger el adorno preciso para tu escritorio de la oficina. Mucho más difíciles que esas decisiones que tomaba a diario en la universidad y que juzgaba complicadas aunque fuera un poco: si debía entrar a una clase sin sentido o quedarme conversando en el pasillo, terminar o seguir con cierto personaje, hacer el trabajo sobre este autor o este otro, trabajar con esta persona u otra, ir al cine o a la fiesta tal o a tomar algo con un grupo pequeño, comprar la camisa de Zara en su versión blanca o verde, y ponérmela el martes o el viernes… No ocasionaban verdaderos dolores de cabeza, no incluían riesgos considerables. Eran decisiones del tipo consumista: usted va por un centro comercial y compra los zapatos o la cartera pero técnicamente no sufrirá mayores consecuencias si adquiere uno u otro o si no adquiere ninguno de los dos. Pero con la adultez, llegue cuando llegue, vienen decisiones difíciles; de esas que implican un riesgo vayas por donde vayas, de esas que una vez tomadas no hay vuelta atrás y sí tienen consecuencias. Ya he pasado por uno o dos dilemas por el estilo, y claro, estoy segura de que me falta una treintena de años para llegar a los más complicados de la adultez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dilema más reciente vino con una nueva oferta de trabajo. Después pasar un año desempleada ahora tengo un empleo fijo y recibo ofertas por otros lados, toda una ayuda para un ego profesional herido. Pero en fin, después de la parte alegre del ego, vino el momento de poner las cosas en la balanza y decidir. Que si el salario, que si cuenta también los beneficios, que si la localización, el currículum, la comodidad. Al final, ganó el nuevo trabajo con casi todos los puntos a favor. Pero si lo aceptaba, tenía que renunciar al día siguiente para reincorporarme a tiempo. No hay vuelta atrás, acepté y ahora “sólo tenía que renunciar”. Lo ponen como si fuera una tontería, pero me pareció la parte más difícil de todo el trámite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante toda la noche, no pensé en el nuevo trabajo sino en cómo iba a renunciar al - ahora- viejo.  Deseé poder contratar a George Clooney en su papel de "Up in the Air" pero al revés. En la película él es contratado para despedir gente que sus propios jefes no tienen las agallas de despedir; lo llaman de todo Estados Unidos para hacerlo. Yo quería contratarlo pero para que renunciara por mí. Sabía que George usaría las palabras correctas. Yo no. Para no traicionarme, para no hablar de menos ni hablar de más, preparé un discurso. Hablaría de todo lo que aprendí en el trabajo y de cuánto agradecía la oportunidad que me habían brindado al ingresar (especialmente luego de pasar casi un año desempleada); diría que me retiraba no porque el trabajo haya sido malo sino porque tenía una oportunidad que se adaptaba mejor a mis necesidades y mis perspectivas de carrera y todas esas palabras bonitas y rimbombantes que uno usa para decir lo que no quisiera tener que decir, lo que incomoda. Porque la verdad es que cuando sí queremos y nos conviene decir algo, lo decimos de una y sin adornos, con la palabra desnuda y perfectamente entendible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final ni usé la palabra adornada ni la desnuda. No usé casi ninguna palabra. Sólo usé cuatro y ninguna fue “renuncia” o la frase “me voy” sino “tengo una mala noticia” lanzada con ojos cabizbajos, en la oficina de mi jefe, a primera hora de la mañana. “¿Qué pasa Julia?” – Me miró mi jefe de vuelta – “¿Nos dejas?” – Preguntó. Yo asentí con la cabeza. Acordamos el preaviso y un breve entrenamiento para mi sustituto (a). Y eso fue todo. Renuncié con un “tengo una mala noticia” y un movimiento rápido de cabeza hacia delante. Esas son las ventajas – desventajas – de la gente libro- abierto como yo, que estamos condenados a la sinceridad extrema porque todo puede leerse en nuestras caritas y en nuestros ojitos de cocodrilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta semana termino. Tengo que recoger las cosas y dejar todo en orden para quien venga a sustituirme, a ocupar el espacio de 1,5 x 1,5 sin ventanas que hice mío durante unos pocos meses. Lo último que queda ahora es lo único que me dio tiempo de agregar de original al espacio: el cubo de origami. Así es como uno llega a la casi- Adultez: cometiendo una novatada al renunciar de la manera menos recomendable posible y saliendo de la primera oficina con un cubo de origami. El cubo fue informado de su mudanza al mismo tiempo que mi jefe y espero, esté consciente de los riesgos. De que tal vez no me vaya bien o sea más difícil o no me lleve bien con el nuevo jefe y los nuevos colegas (que no es el caso del actual). Pero ahí está sin preguntas, listo para migrar conmigo a un nuevo escritorio. Mantiene las mismas expectativas que yo tengo ahora: que el próximo escritorio tenga ventanas y que pase suficiente tiempo en él como para al cubo se le sumen otros adornos (que no se trate, claro, un osito de peluche… eso me parece demasiado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Para los que se quedaron con la curiosidad, hacer el cubito de origami es súper fácil. &lt;a href="http://www.origami-instructions.com/easy-origami-cube.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; está una página con las instrucciones, de donde yo aprendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD 2: Anexo el Trailer de "Up in the Air" para que entiendan mi comentario sobre George. El guión es brillante&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/D0pStS3kgZU&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/D0pStS3kgZU&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-8171170139790727514?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/8171170139790727514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/03/el-cubo-de-origami.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8171170139790727514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8171170139790727514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/03/el-cubo-de-origami.html' title='El cubo de Origami'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S6zHBljH-2I/AAAAAAAAAC0/-koYc_--aKY/s72-c/Marzo.2010+002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-8892249075388804816</id><published>2010-02-16T06:33:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:18:48.545-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Dieta laboral</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 244px;" src="http://empleo.universiablogs.net/files/comidatrabajo.jpg" alt="" border="0" /&gt; (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La imagen la saqué de &lt;a href="http://empleo.universiablogs.net/files/comidatrabajo.jpg"&gt;AQUÍ&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;¡Buenas noticias, no más post quejones sobre mi situación de desempleada!: Comencé a trabajar hace un par de semanas. Los detalles del asunto que tengan que contarse – sin arriesgar ni mi privacidad ni mi nuevo empleo – los contaré después. El trabajo hasta ahora es perfecto. Casi perfecto, de no ser por la hora del almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Siempre pensé que al encontrar un trabajo fijo, tendría que hacer algunos ajustes en mi vida, en mi horario, en mi comportamiento. Tendría que acostumbrarme a permanecer todo un día en una oficina, a no visitar tanto el Facebook ni hablar tanto con mi novio, a congeniar bien con propios y extraños que trabajen en el mismo sitio, a administrar bien mi limitado salario, a cumplir con asignaciones no siempre fáciles, a lidiar con clientes…pero jamás me imaginé que la parte difícil del trabajo, la parte detestable estaría no en las horas de trabajo en sí sino en la única hora de descanso al día. Nunca consideré que el ajuste estaría en una actividad tan simple como almorzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿Soy solo yo o almorzar en la oficina es todo un reto para mantener el apetito? No sé qué loco inventó poner a tanta gente distinta, a una misma hora, con un microondas y una mesa, pero le informo que fue una pésima idea. Ahora estoy segura de que la mejor manera de mantener una dieta – esa clase de dietas que consisten en no comer casi, no comer, o comer menos –  consiste simplemente almorzar todos los días en la oficina en horas pico. Fácil: no almorzarás en lo absoluto, se te quitará el hambre nada más entrar al comedor. Esto es lo que llamo “la dieta laboral”. Ahí está el secreto, ¿Por qué no nos los dijeron antes? ¿Por qué nos molestaron con conteos de calorías y máquinas de ejercicios y merengadas? Come en la oficina y punto. Y no comerás. Eso es todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con entrar al comedor y ver al resto sacar los recipientes con sus almuerzos bastará para empezar a molestar tu apetito. Cada empleado, lógicamente, trae un menú distinto de su casa. Le tengo terror a ese instante en que todos se aproximan a la nevera y sacan y abren sus recipientes; pero más terrorífico es el momento en que los recipientes van saliendo del microondas uno a uno y el ambiente se empieza a llenar de miles de olores de por lo menos treinta comidas diferentes. Créanme esto: el olor del hervido recalentado, el pollo al horno, el pabellón, la pasta, los plátanos fritos y una larga lista de etcéteras; combinados, no es nada tentador. Considérese además que algunos menús son un mostrario de pésimos hábitos alimenticios (léase grasa- grasa- grasa) o de esa clase de cosas que mi mamá me obligaba a comer y que siempre detesté hasta el olor (léase hervido o hígado con cebolla). Nada más el ver algunos platillos y el mirar a la gerente de finanzas comer esa carne con tanto gusto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahí no acaba la cosa. Es de esperarse que con la comida de casa, vengan también las costumbres de casa. Digamos que no todos mis colegas comen precisamente como príncipes y que algunos se acercan peligrosamente a la categoría de sapo. Y si la combinación de olores o el espectáculo de su menú no han hecho suficiente estragos en mi apetito; sus ruidos y extraños modales en la mesa harán el resto. Para decirlo de una manera más correcta: no todos comen como yo. Es una verdad universal que siempre nos sentiremos intimidados cuando nos sentamos en una mesa donde los comensales no comen como nosotros, sea esto "mejor" o "peor". Lo hemos visto en las películas: cuando la chica pobre se sienta en una mesa de ricos y no sabe qué hacer con tantos cubiertos; mucho menos cómo podría comerse esa langosta. Es la misma sensación.&lt;br /&gt;Estoy diseñando algunas estrategias para no perder más kilos de los necesarios en esta nueva etapa de mi vida. Entre mis opciones están: 1) comer antes o comer después que el resto de mis colegas, 2) comer en la oficina o en la sala de reuniones (espero que no esté prohibido) y 3) no comer. El único problema es el riesgo de pasar por antipática – o por una chica con desórdenes alimenticios – o por sifrina o por maniática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé – mea culpa – que lo único que está detrás de todo esto es un problema de tolerancia. Muchas veces los problemas de tolerancia son tan irremediables precisamente porque entran por los sentidos: no toleramos lo que no nos gusta, lo que vemos, oímos, tocamos, olemos, sentimos, o percibimos como desagradable; no toleramos lo que nos revuelve el estómago. El prejuicio es social pero nos nace desde las vísceras. Desde las vísceras que nos han educado desde niños para no tolerar ciertas cosas. La sensación de asco es la cosa más intolerable del mundo. Así la respuesta está o en reeducar mis vísceras o comer sola y pasar por antipática – o que mis colegas toleren que soy una maniática con la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto pregunto a las dos o tres personas que lean esto; si han tenido manías parecidas en su entorno laboral, si le han tomado fobia al comedor o no – y cómo han hecho para almorzar en la oficina sin perder un gramo ni de peso ni de ganas…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-8892249075388804816?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/8892249075388804816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/02/dieta-laboral.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8892249075388804816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8892249075388804816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/02/dieta-laboral.html' title='Dieta laboral'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-3575589863836475622</id><published>2010-01-26T18:03:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:18:56.493-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><title type='text'>Avatar y nosotros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S1-hG0H-c4I/AAAAAAAAACU/-cCVLwAtPmU/s320/avatar-movie-poster.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431236814075491202" border="0" /&gt;Cuando la gente se entera de que una película se ha convertido en la más taquillera de la historia, corren a hablar de la película. Alaban sus características, su director, su producción, edición, efectos, (quizá) actores. La publicidad. La película. Pero la película no se convierte en taquillera por sí sola. Es la gente la que hace que una película sea taquillera. Por eso, me gusta pensar que cuando nos gusta una película es porque esa película tiene algo de nosotros, porque somos capaces de reconocernos en ella de algún modo: en una mirada, una escena, un diálogo, un mensaje, una historia. Y cuando vamos a ver una película, lo hacemos atraídos por algo, esperando precisamente encontrarnos un poco en esa pantalla. Avatar es la película más taquillera de la historia. Me enteré hoy. Y si creo un poco de mi teoría, y es verdad que Avatar tiene algo de nosotros, entonces tendré que admitir aunque no suene bien, que la noticia me puso un poco triste.&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explicaré por qué. Avatar, como cualquier película de James Cameron implica tres cosas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, escenografías y efectos especiales espectaculares, inmensos, groseros, grotescos, pioneros, contra más exagerados y desconcertantes mejor. Todo lo demás es secundario. Quizá por eso la trama es poco original, casi accesoria. La historia que se desarrolla en Avatar es una versión de Pocahontas (la de la película de Disney, no sé si la histórica, no creo que haya sido tan rosa). Avatar es Pocahontas, digan lo digan. Una Pocahontas extraterrestre y azul. Seamos sinceros, nadie está hablando mucho del trasfondo ecológico de Avatar sino de la capacidad de Cameron para crear el mundo visual de Pandora. Y si la trama es pobre, los diálogos lo son más. El “si yo salto, tu saltas” de “Titanic” ha sido sustituido en “Avatar” por el “Yo te veo” – “Yo te veo” de nuestras enamoradas criaturas azules. Lo demás son meras descripciones de los hechos, palabras necesarias para la acción. Son frases tan básicas, tan kitsch que tal vez por eso mismo se nos quedan grabadas en nuestras cabezas sin enriquecer nuestro conocimiento, sin desafiar nuestra lógica, sin darnos una linda lección de vida… nada. Y aunque se trate de buenos actores, las actuaciones en sí son pésimas. Fíjense si no que de los 11 Oscar que tuvo Titanic ninguno premió un actuación. Todo lo que es relevante para el resto de las películas: trama, diálogos, actuaciones; en Cameron es secundario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, la película debe ser costosa. Cameron busca la película más cara que se haya hecho y dice “de acuerdo, la mía debe costar tres veces más”. Que no nos engañe: en James Cameron los costos no son un sacrificio, ni una pena: el costo de la película es un ardid publicitario, es parte del show. Todos deben saber cuánto costó la película, todos deben saber que ninguna película ha costado más, todos deben saber del reto que significó para James Cameron embarcarse en un proyecto de semejantes proporciones y los problemas que tuvo con sus inversionistas que “no creían en él”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercero, la película debe ser larga. Menos de dos horas y media se considera inaceptable para el cine de James Cameron. La clave está en lograr que una película larga sea a la vez lo suficientemente entretenida como para que no nos demos cuenta de que hemos perdido – o invertido – tres horas de nuestras vidas en una sala de cine. Nos lleva y nos transporta a Pandora o al Titanic y ni nos damos cuenta. Yo, por lo menos, no me di cuenta. Ni cuando vi Titanic ni cuando vi Avatar. Claro que cuando vi Titanic tenía trece años y estaba locamente enamorada de Leonardo Di Caprio, así que habría soportado feliz más de seis horas del rubio con cara de niño en pantalla. Pero ahora que tengo 25 y que no siento pasión adolescente ni por los seres azules de Pandora ni por los humanos con sus máscaras, no entiendo cómo mi novio y yo no nos dimos cuenta de que pasamos tres horas en el cine. Cuando salimos nos sorprendimos tanto que sentíamos que el tiempo nos había engañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado esto volvemos al principio, ¿Qué dice el hecho de que hayamos convertido a Avatar en la película más taquillera de la historia de nosotros mismos? En dos platos, ¿Qué dice de nosotros?, ¿Qué significa? Tres cosas. Las tres son obvias. Son como descubrir América en un vaso de agua. Lo sé. Pero igual quiero repetirlas. Me da la impresión de que con frecuencia lo obvio es lo que damos por sentado y nos acostumbramos a ello, lo pasamos de largo y nos olvidamos de que existe. O nos parece aceptable que exista. Así que sin más justificación, voy con las tres cosas: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Significa, primero, que somos fácilmente impresionables. Que priorizamos la forma sobre el contenido. Preferir un gran efecto visual a una buena historia es lo mismo que preferir un hombre (o mujer) atractivo y tonto a uno feo pero inteligente por muy cliché que suene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, que así como nos atrae la forma, nos atrae más si cuesta más. Los millones invertidos por Cameron y leídos por nosotros en la prensa, en Internet, en la televisión, en el aire fueron un estímulo más para que entráramos en las salas de cine “la película más costosa… hay que ir a verla”. Si algo costó mucho dinero entonces vale mucho y hay que verlo, hay que apreciarlo, no puede uno perdérselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tercero, que preferimos cantidad a calidad. Que si Avatar hubiese durado hora y media o menos habríamos salido del cine decepcionados, tristes, habríamos pensado que James Cameron se gastó sus millones y fabricó creativamente su Pandora para nada, para algo tan corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le doy el mérito a Cameron por haberme dejado tres horas sentada en una butaca de cine sin que yo me diera cuenta y por haber deseado por cinco minutos ser un ser azul haciendo conexiones con mi pelo con una naturaleza extraterrestre. La película me gustó, no salí del cine con la sensación de haber perdido mi inversión y mi tiempo. Pero Avatar nunca será de esa clase de películas que te revuelven el estómago, que te enternecen de pies a cabeza, que ves una y otra vez y no te aburres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cine de James Cameron no se ve dos veces. Igual que nos damos cuenta de que el chico súper atractivo es también súper tonto en la segunda cita y que hay cosas que el dinero no puede comprar en la tercera (y última) cita). La primera vez te atrapas por el encanto de los efectos especiales. La segunda vez, puede que hayas accedido a verla para quedar bien con los amigos, pero consideras seriamente meter la cara en el pote de cotufas de la pena ajena que te dan los diálogos. A la tercera (que apagas a la media hora) te das cuenta de que es tiempo de admitir que te gusta la fórmula a la antigua: buena trama, buenos diálogos, buenas actuaciones y los efectos especiales (y el precio y la longitud) de ser necesarios, que vengan a ayudar a contar una historia; pero que no constituyan la película en sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no me salvo de la estadística. No, no es porque haya escrito hace unos meses un largo texto sobre lo mucho que me gustan las también superficiales chick flicks. Los chick flicks los trato como lo que son: ligerezas. Sólo admito que a pesar de ser ligeros me gustan. No busco ningún tipo de profundidad en ellos aunque, valdría decir, en nota aparte, que… ¡muchos chick flicks tienen diálogos, historias y actuaciones mil veces mejores que las de Avatar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, dije que no me salvo de la estadística por un hecho obvio: que también yo fui a ver Avatar y que fui a verla atraída por la fórmula de Cameron, por el bombardeo publicitario de los impresionantes efectos especiales y del costo estratosférico de la película. Mi novio y yo estábamos entre esa y otra película de menor perfil y le dije que mejor viéramos Avatar porque los efectos especiales valía la pena verlos en el cine; que la otra podíamos esperar a verla en casa. Así que, totalmente culpable,  yo también me dejé seducir por la belleza y el dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero que del mismo modo que develamos la fachada y echamos al chico tonto a volar, máximo, en la tercera cita; así al ver Avatar, aunque seducidos, no acabemos enamorados de esta forma de hacer cine. Porque la verdad – que me disculpe la legión de los fanáticos de Avatar-  es que el hecho de que prefiramos esta forma de hacer cine no habla muy bien de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: El poster lo tomé de &lt;a href="http://www.drafthouse.com/parknorth/admin/Images/avatar-movie-poster.jpg"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;esta dirección&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, sin intención de robarme los derechos de autor de nadie. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-3575589863836475622?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/3575589863836475622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/01/cuando-la-gente-se-entera-de-que-una.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3575589863836475622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3575589863836475622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2010/01/cuando-la-gente-se-entera-de-que-una.html' title='Avatar y nosotros'/><author><name>Julia_1984</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06222619988895707501</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S0H1sF0_YQI/AAAAAAAAAAM/Ffb3WzWqUx4/S220/Julia.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4IJGwWtPV1U/S1-hG0H-c4I/AAAAAAAAACU/-cCVLwAtPmU/s72-c/avatar-movie-poster.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-8311897998787937973</id><published>2009-12-31T08:38:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:19:48.041-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><title type='text'>Año nuevo, YouTube viejo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para celebrar el Año Nuevo y debido a que tanto aquí como en mi otro blog faltó un post sobre Navidad, les dejo doce vídeos que vi este año (aunque algunos no fueron hechos este año, lo que importa es que fue este año que los vi). Estoy segura de que hay mejores, pero estos son los que tenía acumulados en los favoritos de mi explorador. Sólo para tener en cuenta que vale la pena recibir un año más en un mundo como este. Feliz año a todos los que leyeron el primer año de este blog y a los que no leyeron nada también. Espero seguir (y que sigan conmigo)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;1. El primero no lo puedo insertar. Es Cuba Gooding Jr. aceptando su Oscar por Jerry Maguire. Debe haber sido en el 97? Me encanta como se deja llevar por la música y le dice "I love you" a medio mundo. Para verlo hagan click&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;a href="http://http//www.youtube.com/watch?v=cnCMqr1QRQw"&gt;AQUÍ&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Una de mis escenas favorita de la película "Les Choristes". No hay que entender francés para que se te paren los pelos de la ternura&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/dQg-3wkzJ3s&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/dQg-3wkzJ3s&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Cuando esta novia española hizo lo que hizo, todos los invitados a la ceremonia lloraron, y los que vieron después el video también&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/b8VdfmoMFes&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/b8VdfmoMFes&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Un poquito de conmovedor orgullo nacional. Prefiero que nos recuerden por esto y no por las Misses, sin ánimos de ofender a nadie. Aquí va Dudamel y la Orquesta Juvenil Simón Bolívar en los BBC Proms del 2007&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_El7qwib0dc&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_El7qwib0dc&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Así es como recuerdo la adolescencia, como este niño inglés que escribe canciones sobre el acné y sobre su falta de citas.&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pVo-S9ns2_A&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/pVo-S9ns2_A&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Otro momento Oscar: Roberto Benigni. Recuérdenlo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=8cTR6fk8frs&amp;amp;feature=related"&gt;AQUÍ&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Otra boda más que ya está marcando pauta. No sé qué es lo que tiene esa coreografía mala, esos vestiditos de Barbie, esa gente apenada y esas sonrisas que a todos nos conmueven&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4-94JhLEiN0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/4-94JhLEiN0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. El vídeo del patito feo del que nos enamoramos. Para dejar de creer en las primeras impresiones. &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9lp0IWv8QZY&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;AQUÍ&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; está la audición de Susan Boyle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Pero Susan Boyle no fue el único personaje de Britains Got Talent que me tuvo en vilo, a pesar de estar muy muy lejos de Gran Bretaña. Holly Steel, estuvo a punto de ser descalificada por los jueces, hasta que se puso a cantar. Véanlo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=p5OGnNwuITY"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;AQUÍ&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. El mejor comercial de la historia (aunque tengo prohibida la cafeína así que tecnicamente, la Coca Cola no es para todos)&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qcKhdNEOi30&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/qcKhdNEOi30&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. Los tipos de TheFunTheory.com creen que el comportamiento de la gente se puede cambiar si la gente encuentra divertido cambiar de comportamiento. Debería ser obvio, ¿no? Este es el video de ellos que más me gusta: Piano Stairs&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2lXh2n0aPyw&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2lXh2n0aPyw&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. Para terminar un video de Stop Motion (no es un grupo, es una especie de técnica de animación). Mi favorito hasta ahora&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2_HXUhShhmY&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2_HXUhShhmY&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-8311897998787937973?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/8311897998787937973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/ano-nuevo-youtube-viejo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8311897998787937973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/8311897998787937973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/ano-nuevo-youtube-viejo.html' title='Año nuevo, YouTube viejo'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1386941920740382835</id><published>2009-12-23T07:35:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:19:54.860-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La vida de los otros'/><title type='text'>Comité de Bienvenida</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_J7DhN0Qr5rY/SK6sle3X7kI/AAAAAAAAANM/zVUYVTqE858/s400/airplane1bnw.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_J7DhN0Qr5rY/SK6sle3X7kI/AAAAAAAAANM/zVUYVTqE858/s400/airplane1bnw.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi mamá tuvo que buscar ayer a mi tía en el aeropuerto que venía en un vuelo de París (sí, de París…la ciudad de la luz, de la torre Eiffel, Notre Dame, el Arco de Triunfo, el Louvre y Versailles… pobrecita, ¡cómo sufre!, cretina envidia la mía…). Yo, como buena hija que soy, decidí acompañarla. Lo digo porque para ir al aeropuerto un 22 de Diciembre, tres días antes de Navidad, cuando todo está congestionado y cuando tu mejor expectativa es pasar varias horas productivas de tu vida atascada en el tráfico; sólo hay dos opciones: o eres masoquista o eres muy buena hija. Creo que entre una y otra cosa es mejor ser lo segundo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, bajamos (Aclaro: en Venezuela se “baja” al aeropuerto porque uno “baja” del valle de Caracas que está a una altitud qué se yo cual, al aeropuerto de Maiquetía que está ahí al nivel del mar, playita alrededor). Entré al aeropuerto en cuestión mientras mi mamá buscaba dónde estacionarse (o le pedía al espíritu de la Navidad que le concediese el deseo de otorgarle un espacio para su modesto automóvil del 97). La escena que me encontré era de terror: cuatro o cinco vuelos estaban llegando al mismo tiempo y la gente que los esperaba fácilmente cuadruplicaba el número de pasajeros de esos vuelos. Respiré profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que puedan entender lo que vino después, tendré que explicarles un poco cómo es el área de llegadas de vuelos internacionales del aeropuerto de Maiquetía. Haré mi mejor esfuerzo pero sepan de antemano que nunca pude contestar bien esas preguntas de racionamiento espacial que ponen en los exámenes estandarizados para entrar en las universidades. Ahí supe que arquitectura….no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, el área donde uno espera a los recién llegados al país es así: una sala relativamente amplia y alta con pisos de granito, de un lado te encuentras una feria de comida de dos pisos y del otro es donde está la parte que a todo el mundo le interesa: arriba la cartelera donde se anuncian los vuelos (llegando, llegado, demorado…). Abajo una pared de vidrio, otro espacio de granito y un largo pasamanos/tubo para apoyarse divide al comité de bienvenida  - después explicaré por qué lo llamo  “comité de bienvenida” - (que esperan todos apretados en el dichoso tubo) de los viajeros (que allá a lo lejos y a través del vidrio pueden verse los carruseles de maletas y el último control por el que pasan, tras un pasillo hasta llegar a nosotros que los estamos esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto llegué y a duras penas encontré un lugar en el “tubo” junto a otros tantos familiares y novios que se apretujaban entre sí tratando de ver a los suyos a través del vidrio y a diez metros de ellos, buscando sus maletas. – “¿Ya lo viste? Me dijo que tenía una bufanda azul… uy está mas gordo… y mira la chiquita que está que me la como ay ay que me la como… ¿pero no ves nada?... ¿Yo no veo nada y tu?....A ver, alza la mano ahí a ver si te ve, haz señas…¿pero cuántas maletas tendrán?...¿no habrá arrancado el carrusel?”- .Valga la aclaratoria: sólo familiares y allegados están “en el tubo”. Los demás: empresas, hoteles que ofrecen el servicio de traslado al aeropuerto, esos tipos que están en corbata y con cartelitos mecanografiados que dice “Sr. Johnson” no se apretujan en el tubo: esperan tranquilitos detrás, en la feria de comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí en el tubo es que uno se encuentra con esos particulares “comités de bienvenida”. Ayer había dos particularmente folklóricos: el comité de bienvenida de “Yadira” y el comité de bienvenida de “José”. A este segundo comité tuvimos la mala – o buena suerte – de tenerlo justo al lado. Y así pudimos conocer su historia: José vive en Japón y su familia tenía hasta ayer cinco años sin verlo. Los venía a visitar con Ashley, su novia. Mi mamá y yo asumimos que la novia debía ser inglesa, norteamericana o algo por el estilo con semejante nombre. Venía, luego de hacer escala, en el mismo vuelo de mi tía. Toda la familia bajó al aeropuerto a recibirlo. El comité tenía por lo menos diez personas entre sus papás, sus hermanos, tíos y primos y mientras esperaban que José y Ashley buscaran sus maletas; entonaban sus voces en sendos gritos: “¡Jose, Jose, Jose, Jose, Jose, Jose!” (así sin acento, es de este modo que llamamos a los José en realidad, aunque los escribamos con esa é acentuada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el comité de José tenía el buen tino de ser solidario. Si por ejemplo algún familiar solitario, que había venido sin comité a buscar a otra persona, gritaba el nombre para que lo encontrara; el comité lo acompañaba en el grito. Así el comité de Jose se prestó para corear “¡Vanessa, Vanessa, Vanessa, Vanessa!” – una señora de mediana edad – e incluso “¡Craig, Craig, Craig, Craig, Craig!” – un pobre tipo con pinta de alemán que le devolvió al comité una medio sonrisa y se alejó pensando en qué país era ese que estaba pisando que apenas llegar quince personas gritaban su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en la otra punta del tubo había otro comité de bienvenida que hizo sentir un poco inferior al comité de Jose. Los miembros del comité de Jose estuvieron a punto, inclusive, de pedirle prestado a este comité sus pitos, maracas y trompetas si su familiar llegaba primero que Jose. Se trataba del comité de bienvenida de Yadira. Lo supimos no porque habláramos con ellos ni porque los oyéramos corear sino porque todos, todos, desde el abuelo hasta la sobrinita, el papá, la mamá, los tíos, los hermanos y cuñados, todos; estaban perfectamente identificados. Tenían unas camisas rojas y azules que decían por delante: “bienvenida Yadira” y por detrás “feliz cumpleaños Yadira”. Y, como ya aclaré, no sólo eran muchos más que el comité de Jose sino que se vinieron equipados con pitos, maracas, trompetas, matracas… cualquier cosa que hiciera ruido y una enorme pancarta colorida. Lo de Yadira ya no era un comité, era una barra Pepsi, un equipo completo de Cheerleaders con mascota incluida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pleno auge de competencia de gritos entre un comité y otro, cuando ni Jose, ni Ashley ni Yadira habían aparecido; apareció mi tía con sus maletas y quejándose de la nieve… que al primer día es blanca y linda y después es una cosa negra horrible y asquerosa (y yo muerta de la envidia porque no conozco la nieve, ni la blanca y linda ni la negra y horrible). Le medio sugerí a mi mamá y a mi tía que esperáramos un poco antes de irnos, no podía con la curiosidad y quería saber quiénes eran, verles la cara a José y Yadira y observar la conmovedora escena del reencuentro. Pero mi tía tenía nueve horas de vuelo encima y mi mamá ya llevaba casi tres parada, apoyada en el condenado tubo y ensordecida por los gritos del comité de Jose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tristemente nos tuvimos que ir y me quedé con la curiosidad. Le rogué a mi mamá (porque como casi todos los venezolanos tengo una familia muy numerosa, muy ruidosa, y muy particular) que si alguna vez yo me iba como pienso irme… de viaje libre, al postgrado, lo que sea… que hagamos como mi tía y me venga a buscar ella solita sin comité ni nada. Tal vez los pobre Jose y Yadira de la pura pena quisieron buscar un vuelo de regreso a sus moradas invernales temporales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal vez, en un país donde es completamente normal que el primo viva en Australia, el hermano en un postgrado en Holanda, el otro de mochilero por Rusia, el papá con unos contratos en Houston y que no se vean en cuatro, cinco, seis años más que por Skype. Que no conozcan ni a las novias y novios llamadas Ashley, Katie o Elliot más que por las fotos del Facebook…. Tal vez, estos comité de bienvenida son precisamente lo que necesitamos para reencontrarnos con todo ese calor familiar (que en nuestro caso es lo mismo que decir “ruido familiar”) que tanto hace falta en esos años de exilio voluntario, tal vez permanente, que al menos un miembro de cada uno de nuestras familias vive.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1386941920740382835?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1386941920740382835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/comite-de-bienvenida.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1386941920740382835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1386941920740382835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/comite-de-bienvenida.html' title='Comité de Bienvenida'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_J7DhN0Qr5rY/SK6sle3X7kI/AAAAAAAAANM/zVUYVTqE858/s72-c/airplane1bnw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1459980989630127741</id><published>2009-12-09T16:43:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:20:02.642-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Tu currículo está muy bien PERO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 292px; height: 437px;" src="http://www.movieposter.com/posters/archive/main/32/MPW-16397" alt="" border="0" /&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Sin intención de robarme el Copyright de nadie, tomé la imagen de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;aquí&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse este poster para recordarme que la vida no es como en los &lt;a href="http://casiadulto.blogspot.com/2009/10/placer-culposo-i-los-chick-flicks_09.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;chick flicks.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En la película, la protagonista entrega un currículo rosado que huele a perfume…¡y es contratada! Bueno yo no soy tan rubia ni estoy tan buena como Reese ¿Tendrá algo que ver? &lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin… Ocurrió como de costumbre: vi el anuncio y envié mi currículo a la dirección indicada. Me metí en el sitio Web de la empresa y barajé vanas esperanzas de pertenecer un día a ese lugar de logos bonitos y fotos de un staff sonriente. Salté como una loca cada vez que sonaba mi celular, aunque la mitad de las veces sólo se trataba de un mensaje de promoción de mi compañía de teléfonos móviles o mi mamá preguntado dónde estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo hay tres llamadas que me gusta recibir en mi celular: una de alguien ofreciéndome un trabajo, las de mis amigos cuando cumplo años y la de mi novio cuando está atorado en el tráfico. Hoy recibí una de esas tres llamadas y ni era mi cumpleaños ni mi novio estaba en el tráfico: era de la última compañía a la que había enviado mi currículo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Su currículo está muy bien”&lt;/span&gt; – Me explican. Espero con el corazón latiendo fuerte a que me digan si me puedo pasar por allá la semana que viene, o esta misma tarde. Me pregunto si mi chaqueta está limpia y si mis tacones lucen decentes aún –&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“PERO…”&lt;/span&gt; – Uy, eso no lo esperaba, ese “PERO” se siente como una puñalada en la espalda, un balde de agua fría, una caída libre... Hasta aquí llegué, lo siguiente que me dirán es que tienen candidatos con currículos que están por encima de ese “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;muy bien&lt;/span&gt;” con el que han calificado mi humilde documento en PDF – “…&lt;span style="font-style: italic;"&gt;está demasiado largo, no incluye esto, esto está de más… y no explica bien aquello…y la foto… la foto tienes que cambiarla… no es adecuada…&lt;/span&gt;” – Genial, lo siguiente que escucharé es que como la presentación de mi currículo no les gusta, me han dejado en las filas de desempleados – “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;…arregla esos detalles y lo envías de nuevo&lt;/span&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Seguro, mañana a primera hora lo tendrá en su bandeja de entrada&lt;/span&gt;” – Contesto y fabrico una sonrisa que espero se transmita al otro lado del teléfono (y se la crean). Apenas trancar el teléfono se me desdibuja la sonrisa. Pretendo que la crítica no me incomodó y que pudo ser peor: me pudieron decir que me descartaban de raíz porque mi currículo apesta… pero más bien se tomaron la molestia de llamarme para corregirle los defectos y me ofrecieron una segunda oportunidad. Esto debería darme esperanzas. ¿Entonces por qué no sonrío?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque no sé si los “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;pero&lt;/span&gt;” de mi currículo son sólo manías típicas del departamento de recursos humanos de esa empresa en específico, detalles cosméticos que no importan a nadie más o si son errores de fondo, metidas de pata garrafales que me han costado más de un contrato en el pasado sin que yo ni siquiera me diera cuenta de ello. Respiro profundo y comienzo a editar mi currículo. Desde la primera vez que lo hice, nunca lo he editado. Sólo le he ido agregando cosas: como pequeños proyectos en los que he trabajado o cuando obtuve mi título universitario que cambié la palabra que decía “estudiante”. Tal vez ahí estuvo mi error, tal vez por eso aún no he conseguido trabajo: por una foto “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;inadecuada&lt;/span&gt;”, por unos datos de más, por unos de menos, porque estaba largo, porque estaba corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pido a mi novio que me envíe el suyo, necesito algún modelo estándar. Incluyo más datos. Está muy largo. Quito otros. Está muy corto. Esto no se entiende. ¿Tendré suficientes referencias? ¿Estará bien poner esto o aquello? ¿Tendré manera de probar esta otra información?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borro la foto que ha acompañado mi currículo durante casi dos años. Siempre creí que era perfecta pero ahora que me han llamado cuestionándola; la odio, no quiero volver a ver esa foto nunca más. Busco en toda la memoria de mi computadora y en docenas de fotos carnet que alguna vez me tuve que sacar que si para la inscripción de la universidad, para los derechos de grado, para la licencia, para un seminario, para que mi novio tuviera una foto mía en su cartera (que por cierto precisamente esa salió horrible).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna tiene que ser seria, alguna tiene que dar una apariencia formal. Veamos. En la mitad cargo una sonrisa amplia, en la otra cierro la boca como si estuviera a punto de reventar a carcajadas en medio de un funeral u otra situación inconveniente. En las restantes pareciera que me hubieran encarcelado y me estuviese burlando de los policías con los ojos. Hay otras que podrían servir pero no creo que una con los ojos cargados de sombra negra ni otra con grandes mechones de pelo pintados de amarillo amén de extrañas etapas estéticas que tuve en algunos años de la universidad; entren en la categoría de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;adecuadas&lt;/span&gt;. Ni modo, creo que yo no soy seria. Al menos no lo suficientemente seria como para tener una foto seria en mi currículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elijo una casi al azar. Termino de arreglar los datos. Guardo todo. Lo convierto a PDF y lo envío a mi novio. Lo llamo a su oficina contándole lo sucedido y pidiéndole su ayuda. Él revisa mi currículo conmigo al teléfono – “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sales linda en la foto&lt;/span&gt;” – dice y pienso que entonces esa era la foto que debía ir en su cartera y no en mi currículo pero ni modo, ya me da pereza volver a rebuscar en mi almacén por otra carita mía decente para un currículo, ya sé que no la encontraré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Si alguien lee esto (Pregunta: ¿Alguien lee esto?), sería divertido que acompañaran este lamento inútil con comentarios sobre todas esas cosas extrañas, divertidas, obvias o propias de errores comunes que no deberían estar en un currículo y que muchas veces nos cuestan el puesto...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1459980989630127741?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1459980989630127741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/tu-curriculo-esta-muy-bien-pero.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1459980989630127741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1459980989630127741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/tu-curriculo-esta-muy-bien-pero.html' title='Tu currículo está muy bien PERO'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-1380591182583794854</id><published>2009-12-04T07:39:00.001-08:00</published><updated>2011-12-06T17:20:09.765-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Tu currículo no está entre los mejores</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 150px;" src="http://www.merca20.com/wp-content/uploads/2008/06/bumeran.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;He aplicado a unos cinco o seis anuncios en&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://www.bumeran.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bumeran&lt;/span&gt;. &lt;/a&gt;Cada vez que hago un clic, sucede lo mismo. Veo las estadísticas de la página y una rigurosa y nueva herramienta del portal me anuncia que “mi currículo no está entre los mejores”. Con hacer un clic, puedo saber por qué mi currículo no está entre los mejores para un determinado anuncio.  &lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces es comprensible y hasta triste: para el mismo trabajo que puede desempeñar un recién graduado como yo, está aplicando un profesional que supera los treinta con postgrado y que trabaja como director de algún sitio. Mi currículo nunca podrá ser mejor que ese. A veces el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;rankeo&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bumeran&lt;/span&gt; no tiene ningún sentido. Para el último anuncio han puesto como el mejor rankeado a un técnico superior (y yo soy licenciada) en un área similar a la mía y sin una experiencia laboral comparable a la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como sea, igual que no importa si estás muy calificada o poco calificada porque en ninguno de los dos casos te contratarán; no importan las razones por las cuales Bumeran siempre parece afirmar que mi currículo no está entre los mejores: si tal es el patrón por el que se guían las empresas tengo motivos probados para pensar que voy a continuar desempleada por un buen tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-1380591182583794854?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/1380591182583794854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/tu-curriculo-no-esta-entre-los-mejores.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1380591182583794854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/1380591182583794854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/12/tu-curriculo-no-esta-entre-los-mejores.html' title='Tu currículo no está entre los mejores'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-4428708242834663950</id><published>2009-11-30T09:56:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:20:17.522-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Julie y Julia y Julia_1984</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bookpage.files.wordpress.com/2009/07/julie_and_julia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 271px; height: 404px;" src="http://bookpage.files.wordpress.com/2009/07/julie_and_julia.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;- Interrupción temporal de la serie de Placeres culposos (sólo por hoy)-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La imagen la saqué de &lt;a href="http://bookpage.files.wordpress.com/2009/07/julie_and_julia.jpg"&gt;aquí&lt;/a&gt;, no pretendo robarme el copyright de nadie.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Desde Febrero no he conseguido trabajo… Ya está terminando el año, las empresas están haciendo inventario y nadie quiere contratar a nadie hasta Enero… no sé ni para qué sirvo… no me hallo… no me encuentro… no sé qué hacer… todo está carísimo… quisiera ahorrar un poco pero sin trabajo es imposible… la política… Chávez… el racionamiento de agua… nadie me quiere… tu si me quieres… el mundo está en mi contra…no…no…no…” – La mayoría de la gente, al escuchar esta sarta de quejas dominicales, me daría una mirada impaciente y me pediría que entendiera que con la crisis no soy la única en esta situación y que deje la lloradera y encuentre algo que hacer de una vez por todas. Pero cuando un novio te conoce como la palma de tu mano, se limita a mirarte con una sonrisa y te dice: “Necesitas despejarte, vamos al cine” – Lo miré con mis ojos llorosos de perrito regañado y triste de vuelta y respondí “bueno…”-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;En cartelera teníamos, dada la hora, dos opciones: 2012 y “Julie and Julia”. Que Hollywood me enseñe cómo, de acuerdo a una profecía Maya, el mundo inevitablemente se acabará en dos años no parecía ser un método efectivo de “despeje”. Así que aún sabiendo que después de semejante inyección de feminidad, le debo ahora a mi novio un maratón de Terminator, Rambo y Duro de Matar; entramos a ver Julie and Julia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la mejor película del mundo. No va a dejar a nadie en éxtasis en la sala ni mucho menos se va a llevar el Oscar. Pero es adorablemente entretenida y para mujeres con lamentos dominicales que no tienen claro qué hacer con sus vidas profesionales pero que tienen excelentes relaciones sentimentales como yo, la cinta encaja como anillo al dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que verla por tres razones. La primera es Meryl. La mujer es un genio. La última vez que la vi (en The Doubt) era una madre superiora de esas que me daban miedo en el colegio (estudié en un colegio de monjas). Anoche estaba transformada en una esposa amable de la década de los cincuenta, torpe, divertida y tan tierna que te dan ganas de convertirte en su mejor amiga no sin antes haberle dado un gran abrazo de oso. Y ambos papeles son completamente creíbles al punto de pensar en que no pudieron haber elegido a ninguna otra actriz para hacerlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda es el personaje de Julie Powell, sin quitarle méritos a Amy Adams quien también es una excelente actriz pero lo que me gustó fue el personaje. Julie Powell está en sus treinta, tocando fondo en su vida profesional (me causó gracia que ella también fuese increíblemente torpe para lidiar con llamadas telefónicas de extraños) y entonces decide reinventarse a través de un blog. Que los blogueros (aunque en mi caso mi blog lo lean menos de cinco personas) ya seamos tan importantes que se hacen películas sobre nosotros es siempre una buena noticia. La película lo demuestra: el blog es una oportunidad única para personas que de otra manera no tendrían ninguna oportunidad de hacerse notar en el mundo. Los blogs son el salvavidas de escritores sin publicaciones, fotógrafos sin clientes, pensadores políticos sin puestos en las columnas de opinión en los diarios y una larga lista de etcéteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera razón para ver la película es la de aprender sobre cómo estas dos mujeres (Julie y Julia) que no tenían una vida que les entusiasmara aparte de sus matrimonios fabulosos, logran ser exitosas de las maneras más inverosímiles. Una publica un revolucionario libro de cocina, la otra se convierte en una escritora Best Seller. Que una persona pueda un día cambiar las cosas, dedicarse a algo que realmente le gusta y en resumidas cuentas, rehacer su vida profesional es otra buena noticia. Nunca sabremos cuándo será necesario reinventarnos y en mi caso puede que esto suceda muy pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD 1: Si les dio curiosidad aquí les dejo el trailer de la película&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Gamk87sVPa8&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Gamk87sVPa8&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD 2: Claro que no creo que, como las chicas de la película, mi salvación esté en la cocina. Algún día tendré que cocinar para sobrevivir y mi familia y mi novio y mis amigos, todos juntos, temblarán de susto cuando eso ocurra. Pero hablar de mis escasas habilidades culinarias haría este post demasiado largo. Mejor lo dejo para otro momento.  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-4428708242834663950?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/4428708242834663950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/11/julia-y-julia-y-julia1984.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/4428708242834663950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/4428708242834663950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/11/julia-y-julia-y-julia1984.html' title='Julie y Julia y Julia_1984'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-7066663189888192246</id><published>2009-11-27T06:54:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T17:20:23.977-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Antes de que Facebook fuera "placentero", Messenger era "culpable"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 313px; height: 254px;" src="http://www.solex2000.com.mx/media/msn_messenger_logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La imagen la saqué de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;aquí &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No pretendo robarme los derechos de Copyright de nadie. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Creí que después de los Chick Flicks no podía confesar nada peor. Pero ahora es que comienzo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi segundo placer culposo es &lt;a href="http://www.facebook.com/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; – así que tengo que dedicar un post al tema. Pero no lo haré hoy. Empezaré hablando del Messenger – que nunca se convirtió en un “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;placer&lt;/span&gt;” aunque sí le de un uso “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;culposo&lt;/span&gt;”. Debo empezar por el Messenger en vez de por el Facebook porque uno me llevó al otro y después yo, mal agradecida, sustituí contenta al uno por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando no había de otra, usaba el Messenger (y lo usaba mucho).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Primero elegía cuidadosamente mi foto de perfil como maniobra coqueta para empezar el ritual de costumbre con alguno de mis contactos (quienes tal vez no tenían la versión más reciente del programa y no podían ver que yo había cambiado la foto por defecto del girasol de Microsoft por una en la que aparecía con una enorme sonrisa falsa- sugerente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después mantuve largas conversaciones por el servicio de mensajería instantánea, de todo tipo: las típicas grupales para cuadrar una salida o para pedir la cola alguna reunión, las de universidad con sus intercambios de archivos de Word cada cinco minutos y la copia – pega de algún comentario elegante que nos había salido de pronto para ponerlo como introducción del trabajo, también tuve las “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosóficas&lt;/span&gt;” que de filosóficas no tenían nada. Ni de filosofía ni de nada, aquello era una cadena de delirios con emoticones incluidos: que tu me quieres, que no me quieres, que en realidad te gusto, que no te gusto, que si lo que pasó ese día, que si ese día no pasó nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me gustaba el programita. Detestaba el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ti – li – lín &lt;/span&gt;que suena cada vez que a uno le envían un mensaje y ese anaranjado titilante interrumpiendo tu vida. No tardé en descubrir que uno podía desactivar el sonido y hasta el anaranjado y respiré de alivio pero no era suficiente porque aún había algo que no podía desactivar: mis contactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todas las personas normales (que no son las que los libros de auto-ayuda definen como “sanas” con auto-control, auto-estima, auto-seguridad, auto-amor, automóvil…), me cuesta mucho decir “no”. Soy débil ante las peticiones, en especial si son amigables. Así que si conocía personalmente al propietario de la dirección, lo aceptaba en mis contactos – me gustara esa persona o no, me cayera bien o no, quisiera hablar con esa persona o no. En parte también aceptaba a esa clase de contactos de “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;relleno&lt;/span&gt;” por el morbo de saber en qué andaban sus vidas. Me encantaba burlarme de fotos de perfil súper “sexys” o de nicks de Messenger recontracursis y llenos de emoticones como: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ocho meses y tres días con mi currucucú, eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, ¡Te amo!&lt;/span&gt;” (este nick se actualizaba todos los días… cuando cumplían ocho meses y cuatro días se podían leer otras declaraciones como “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;eres demasiado bello”, “gracias por esa rosa&lt;/span&gt;”…era un poco patológica la exhibición pública de amor).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, entre unos y otros, mi Messenger (que ya debe tener telarañas desde que ¡gracias al cielo! Llegó Facebook) llegó a tener alrededor de doscientos contactos. Y como es natural (porque sin deseos de ser humilde… ya me gustaría que fuera diferente… no soy una tipa popular ni súper sociable) yo sólo tenía algún tipo de interés en hablar, quizá, con la quinta parte de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el resto… era molesto conectarme y encontrarme con ventanas abiertas de personas a las que jamás le dirigiría la palabra en mi vida no virtual (la gente la llama “vida real” pero yo prefiero llamarla “no virtual” porque en la vida virtual suceden muchas cosas igualmente reales, lo virtual no deja de ser real) saludándome con una carita feliz, compañeros de la universidad que ni me hablaban en el salón pidiendo otra vez los mismos apuntes o haciéndome perder el tiempo con sus preguntas sobre el trabajo que había que entregar al día siguiente y que yo también tenía que hacer, tampoco podían faltar los cazadores circunstanciales que escupían toda clase de halagos y frases comprometedoras y melosas pero únicamente por el teclado… cuando los encontrabas en la vida no virtual era como si nada hubiera sucedido. Detestaba ver aparecer esa clase de ventanitas en mi pantalla y sentirme obligada a responderles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí fue donde conocí los diferentes status y aprendí la regla de oro: nunca, nunca, nunca debo poner mi muñequito del Messenger en “disponible”. Yo siempre estaba “ausente”, “al teléfono”, “salí a comer”. Como esto no daba mucho resultado y seguía abriéndome ventanitas gente indeseable a las que no le quería contestar sus “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hola, ¿en qué andas?&lt;/span&gt;”, recurrí al estatus que consideraba más grosero: “No disponible”. Después de eso, aún se abrían en mi pantalla ventanitas con mensajes como estos “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sé que no estás disponible…&lt;/span&gt;”, “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hola&lt;/span&gt; – (inserte carita feliz) &lt;span style="font-style: italic;"&gt;jeje… ¿de verdad no estás disponible?&lt;/span&gt;” o el coqueto “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿ni siquiera estás disponible para mí?&lt;/span&gt;”. Como que esa regla de oro no me estaba dando mucho resultado….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probé otra estrategia que debo admitir redujo de manera considerable el número de conversaciones indeseables en mi Messenger: la de agregar nicks y mensajes personales especialmente rudos, que redundaran en los motivos y razones por las cuales mi avatar del Messenger tenía una seña de “no disponible”. En mi nick se podía leer algo como esto: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Julia – No disponible – No estoy para nadie – Estudiando – En crisis de tesis – No molestar – Muy ocupada- No puedo contestar – No me hablen – No estoy&lt;/span&gt;”. Claro que el lector podría preguntarse por qué, si estaba tan ocupada, abría mi Messenger. La respuesta es sencilla: la mayoría del tiempo no estaba tan ocupada como mi nick declaraba y sí quería tener un par de conversaciones pero sólo con ciertos contactos; y cuando mi nick sí era cierto, me encontraba esperando a que mi compañera de tesis iniciara sesión para poder mandarle rápidamente el capítulo de rigor y esperar sus correcciones y comentarios de vuelta. Messenger siempre fue muy útil para completar deberes universitarios, eso es indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegó una versión del Messenger que me permitía, muy maliciosamente, poner mi avatar como “no conectado” y aún así ver a los contactos que sí lo estaban. De este modo, sólo cuando un contacto que me interesaba se conectaba, me ponía visible pero con un estado de “No disponible” y un nick amenazante que redundara sobre mi no disponibilidad. Aún así, tenía algunos valientes contactos dispuestos a traspasar mis barreras y fue entonces ahí que se me empezó a acabar la amabilidad y empecé a bloquear gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política del bloqueo se me hizo un enredo pues para no ser descortés es preciso que el contacto no se entere de que lo has hecho. El contacto se puede enterar muy fácilmente si tiene en su lista de contactos a un fulanito que también está en tu lista y al que no bloqueaste; basta con hacerle la pregunta capciosa en una ventanita: “¿&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Julia está conectada?&lt;/span&gt;” e insertar una carita de duda. Con la respuesta “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sí...¿No la ves? ¿será que la chama te bloqueó?”&lt;/span&gt;… se te acabó la charada. Pasas de ser de un simple contacto del Messenger a un monstruo horripilante que ha cometido un imperdonable crimen virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que si iba a cometer el crimen lo debía cometer completo: si bloqueaba a un contacto tenía que bloquear a su vez a todos los contactos que de hecho o potencialmente pudieran estar también en la lista de contactos de mi víctima. A veces era sencillo. A veces se me complicaba tejer en mi cabeza todo el entramado de relaciones sociales (y virtuales) de mi indeseable contacto en cuestión. A veces caía en mi entramado un contacto no quería bloquear y me veía obligada a pedirle su complicidad en el acto: “mira Sutana… es que Fulano ya me tiene verde con tal cosa… lo voy a bloquear ahora pero si te habla no le digas que estoy conectada, ok?” – Uy… hacer todas esas cosas era desagradable, era como ensuciarse las manos de descortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me sentía culpable de bloquear a Fulano y Sutanita, que son buenas personas, que me saludaron hoy en el pasillo, que la chama me hizo el favor de sacarme unas copias y yo, lacra de la sociedad, la bloqueé de mi Messenger. Entonces me veía pronto en una política ambivalente de bloqueo y desbloqueo de contactos. Bloqueaba a Sutanita y a sus amigas. Me sentía mal y las desbloqueaba. Sutanita – sin haberse dado cuenta de que había estado bloqueada – volvía a hablarme y a ponerse fastidiosa. Yo volvía a bloquearla. Después me sentía culpable otra vez y así…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Hasta que un día me presentaron una cosa llamada Facebook. Y ahí empezó mi segundo placer culposo que será confesado como se debe en otro post. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-7066663189888192246?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/7066663189888192246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/11/antes-de-que-facebook-fuera-placentero.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7066663189888192246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7066663189888192246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/11/antes-de-que-facebook-fuera-placentero.html' title='Antes de que Facebook fuera &quot;placentero&quot;, Messenger era &quot;culpable&quot;'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-2776544222961971863</id><published>2009-10-09T11:03:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:20:34.336-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chick Flicks y otras películas'/><title type='text'>Placer culposo I: Los Chick Flicks</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 237px; height: 349px;" src="http://elcineeslonuestro.files.wordpress.com/2009/06/notting_hill.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;(La imagen viene de &lt;a href="http://elcineeslonuestro.files.wordpress.com/2009/06/notting_hill.jpg"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;acá&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, no quiero robar copyrights de nadie...)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quise hablar de “chick flicks” tan pronto como leí&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://escribirparaque.blogspot.com/2009/01/las-comedias-romnticas.html"&gt; esto&lt;/a&gt;. La chica del link expuso brevemente sus razones por las cuales ama los “chick flicks”, aquí yo trataré de exponer las mías. Los “chick flicks” son lo que se conoce en español como “comedia romántica” pero puse el ridículo título en inglés no porque yo sea ridícula (creo que no lo soy, eso espero) sino porque me refiero única y exclusivamente a las películas del género producidas en Hollywood. Aquí no estoy hablando de la ternura de &lt;a href="http://www.vertigofilms.es/catalogo-peliculas/a/amelie.html"&gt;Amelie&lt;/a&gt; ni de las lágrimas que nos arrancó &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_hijo_de_la_novia"&gt;El Hijo de la Novia&lt;/a&gt;. Para admitir este placer culposo bien admitido tengo que decir que se limita al cine anglosajón y punto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;En algún momento de mi vida, responder a la pregunta “¿Cuál es tu película favorita?” era una cosa importante. La película que colocaras el sitial de honor definía tu personalidad, tu capacidad intelectual y podía hacerte ver más o menos interesante y te candidateaba mejor o peor frente al chico que te gustara en el momento. Mi película favorita debía ser una película más o menos conocida por todos pero nunca al punto de ser demasiado comercial, ni demasiado femenina ni demasiado frívola. Por eso pasé muchos años nombrando películas históricas, películas europeas o películas basadas en libros que yo considerara “importantes” entre mis “películas favoritas”. Pasé muchos años mintiendo. &lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que mis películas favoritas son casi todas “Chick Flicks” y me gustan tanto que casi siempre los preferiré frente al resto de la oferta de la cartelera así esta oferta esté plagada de las batallas más épicas, los personajes más admirados y los directores más interesantes. Esto, por las dos mismas razones por las que casi todo el mundo detesta los “Chick flicks” o dice detestarlos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. Los “chick flick” son ligeros. &lt;/span&gt;Tan ligeros que puedes entrar y salir del cine como si no hubiera pasado nada: ni tus pensamientos ni tus emociones se verán seriamente afectados y es muy poco probable que te enredes en una discusión intelectual sobre la película con tus amigos al abandonar la sala. Salvo el momento en que nuestros amados protagonistas estén separados, los “chick flicks” están ausentes de suspenso, de drama y son absolutamente predecibles (sí, esto me gusta)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2. Los “chick flick” son despreocupados y complacientes. &lt;/span&gt;Se desarrollan en hermosas ciudades – limpias, o al menos se ven bastante limpias en la pantalla – como New York, Seattle, Londres o más recientemente Baltimore. Casi todos nuestros amados protagonistas no solo lucen bastante bien todo el tiempo (hasta recién levantados) sino que tienen una vivienda bastante aceptable (¿recuerdan el apartamento de la humilde vendedora de libros infantiles interpretada por Meg Ryan en &lt;a href="http://www.blogger.com/www.imdb.com/title/tt0128853/"&gt;“You’ve got mail”&lt;/a&gt;?) y un empleo fabuloso (el trabajo del chico de &lt;a href="http://www.notting-hill.com/"&gt;Nothing Hill&lt;/a&gt; no era tan divertido pero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pobre&lt;/span&gt; de él por vivir en esa pequeña casita en un sitio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tan feo&lt;/span&gt;). Además pueden pagar de un minuto a otro un viaje al otro lado del mundo para decirle a esa persona especial que la aman… con su sueldo de escritores. Esta fantasía – al menos para mí – de jóvenes humanistas que tienen una confortable vida independiente, lejos de causar depresión hace que el “chick flick” resulte aún más placentero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mirar un “Chick flick” simplemente nos concentramos en la linda historia de amor que se desarrolla sin preocuparnos por la crisis financiera mundial, la pobreza, el calentamiento global y Chávez. Pasamos un par de horas en el cine viendo cómo las cosas suceden exactamente como queremos si ningún tipo de gravedad (salvo el miedo al amor que pueda sentir uno de nuestros protagonistas). Como diría Master Card, para uno que se la pasa pensando que si el dinero que si el gobierno que si la inseguridad… esas dos horas de amor puro en pantalla sin preocupaciones… no tienen precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3. Los “chick flicks” son bonitos.&lt;/span&gt; Sí, leíste bien. Son bonitos, lindos y hermosos. En los “chick flick” la historia más dolorosa e impactante con la que te puedes topar es la de un chico o una chica muy atractiva y con trabajo exitoso que tenía miedo de amar. Y vence ese miedo cuando encuentra – faltaba más – a Elena de Troya o al caballero de radiante armadura. En los “chick flicks” no hay asesinatos, ni extorsiones y salvo algunas excepciones, tampoco hay enfermedades mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4. Los “chick flicks” casi siempre incluyen al menos un “beso Hollywood”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Casi siempre este tipo de besos se presentan al final, después de una penosa persecución por parte del protagonista quien le dice (¡por fin!) a la persona amada todo lo que no le dijo en hora y media de película y que todos toditos estábamos pensando. Los besos Hollywood son completos, súper apasionados, amapuchados, abrazados y continúan contra viento y marea: sin importar la tamaña exhibición pública que están haciendo, que hay niños cerca, que están interrumpiendo una jornada laboral, retrasando un vuelo o deteniendo el tráfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo mejor de los besos Hollywood es que no reciben siguiente comentario: “par de dos, ¡Váyanse a un hotel!”, que de seguro lo escucharíamos si nosotros simples mortales intentáramos un beso Hollywood en la vida real.  Y nuestros amados protagonistas son tan perfectos que después de trabajar todo un día, correr por toda la ciudad, esperar por horas en el aeropuerto… pueden dar o recibir un beso Hollywood sin problemas. Nadie se pregunta sobre la higiene, el sudor por no decir el mal aliento que enfrentaríamos el resto de los mortales si estuviéramos en una situación así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los besos Hollywood simplemente nos pintan una sonrisa idiota en la cara y nos hacen abandonar el cine con carita de nostalgia y ojos de huevo frito. No digan que no, hasta al macho más macho le sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debería avergonzarnos – si ustedes también cultivan este placer culposo, espero que alguien más me acompañe – de que nos guste algo que es ligero, despreocupado, bonito y complaciente. Si no me equivoco estamos hablando de placeres – culposos sí – pero placeres al fin. Algo ligero, despreocupado, bonito y complaciente tiene por que sí que ser placentero. Y si además, incluye un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;beso Hollywood &lt;/span&gt;… ¡Pues tanto mejor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Les dejo algunos besos Hollywood para que pongan las sonrisas de idiotas y los ojos de huevo frito correspondientes....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero el beso más Hollywood de todos los besos Hollywood (ocurre delante de todo el mundo... el chico llega corriendo): el final de "Never Been Kissed":&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/eUwxIPtwUsY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/eUwxIPtwUsY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, una escena de Love Actually. Cuando la vimos todos quisimos ser portuguesas, llamarnos Aurelia y que nos propusieran matrimonio en un restaurante con todo el pueblo y el padre desesperado por entregarnos de testigo, así apenas conociéramos a Jamie. (Youtube no me deja insertarlo así que véanlo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=mv7aLjmdk3w"&gt;&lt;span style=""&gt;aquí&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tercer y último beso Hollywood memorable: "You've got mail". Desde que esos dos se encontraron en ese parque de Nueva York todas queremos encontrar el amor de una manera no convencional y darle un besito cursi en un parque de esos (con "Somewhere over the rainbow de fondo, preferiblemente)&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SPA8v06EsIY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/SPA8v06EsIY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-2776544222961971863?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/2776544222961971863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/10/placer-culposo-i-los-chick-flicks_09.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2776544222961971863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2776544222961971863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/10/placer-culposo-i-los-chick-flicks_09.html' title='Placer culposo I: Los Chick Flicks'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-3428708478570705668</id><published>2009-09-22T10:20:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:21:30.892-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Sobre calificada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 237px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/SrkHtpr8iCI/AAAAAAAABmE/7O7545bCX-c/s320/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384343310363822114" border="0" /&gt;Terminé el proyecto – &lt;a href="http://casiadulto.blogspot.com/2009/08/discapacidades-laborales.html"&gt;el de las llamadas telefónicas &lt;/a&gt;– en el que estaba trabajando y volví a las filas de desempleados: a las filas de no tener hora obligatoria para pararme de la cama y donde lo más emocionante que puede pasarme en el día es recibir una llamada de mi novio desde su oficina. Volví a buscar desesperadamente anuncios que ya había leído y a presionar el botón de “reenviar” con mi resumen curricular adjunto. E introduje esta vez una nueva estrategia con la esperanza de tener éxito: empecé a aplicar en anuncios donde buscaban a pasantes o a estudiantes de mi carrera, a pesar de estar graduada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Han sido tantos los meses de búsqueda y espera que estaba dispuesta a muchas cosas que probablemente jamás creí estar dispuesta: estaba dispuesta a – de nuevo – llevar café, hacer mandados, corregir el formato de documentos… y en resumidas cuentas tragarme mi preparación y mi orgullo, empezar de cero y pasar así unos meses con la esperanza de que viendo mi empeño terminaran por ofrecerme un trabajo permanente en la empresa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Creí que mi estrategia estaba resultando cuando me llamaron para una entrevista laboral hace un par de días. “El problema es que estás sobre calificada para este trabajo”- Me dijo mi entrevistador.  Estar sobre calificada no es mejor a estar sub calificada para un puesto: de cualquier manera sigo en las filas de desempleados. El asunto de las calificaciones y la experiencia me resulta complicado de entender: para la mayoría de los puestos no estoy calificada porque no tengo suficiente experiencia laboral y para otros, el título universitario y una experiencia laboral mínima rebasan (en el mal sentido) las expectativas de los empleadores. Es difícil ganar en este asunto. Pero tal vez en la última entrevista me hicieron un favor: trabajar – de nuevo – como pasante no termina de resultarme atractivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-3428708478570705668?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/3428708478570705668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/sobre-calificada.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3428708478570705668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3428708478570705668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/sobre-calificada.html' title='Sobre calificada'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/SrkHtpr8iCI/AAAAAAAABmE/7O7545bCX-c/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-677396104189913661</id><published>2009-09-14T18:02:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:21:51.423-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Placeres culposos'/><title type='text'>Placeres culposos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/Sq7oDbOjoXI/AAAAAAAABl8/opL1naPGR8U/s320/Junio2009-5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381493750300385650" border="0" /&gt;Sabes que eres adulto cuando… puedes admitir abiertamente tus placeres culposos. Y como este es un blog sobre hacerse adulto, quiero hablar de ellos. Estoy pensando en hacer una serie de posts sobre placeres culposos, sobre cosas frívolas y superficiales pero encantadoras en todo caso. Para que los siguientes posts sean menos culpables que los placeres que se cuentan, siento la necesidad de justificarme. De decir por qué quiero hablar de ellos y por qué el admitirlos es para mí – aunque parezca raro – una señal de adultez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, en una época que abarca desde la funesta llegada de la “aborrescencia” (adolescencia le dicen) hasta más o menos la mitad de la universidad, los placeres culposos me estuvieron prácticamente prohibidos.&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento pocos se definían honestamente a sí mismos sino que más bien, elegían una cierta identidad del amplio repertorio disponible y se construían artificialmente a partir de ella. Adquiríamos todo lo relacionado con esa identidad – música, ropa, grupo de amigos, prácticas aceptadas, prácticas prohibidas -, la teatralizábamos, la exagerábamos y conseguíamos ejecutarla – no muy exitosamente – durante casi todo el día (salvo las pocas horas que nos quedábamos encerrados en el cuarto, consumiendo a escondidas algún producto de una identidad que no nos correspondía). Estábamos empeñados en demostrar que éramos esto y no lo otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi colegio de niñas, había una par de chicas rockeras, metaleras, punketas (no sé cuál de las tres cosas eran si es que realmente eran algo) que, mientras todo el resto del salón se declaraba locamente enamorado de &lt;a href="http://thisishowidisappear.net/wp-content/uploads/2009/07/titanic-jack-1a.jpg"&gt;Leonardo Di Caprio &lt;/a&gt;o de alguno de los &lt;a href="http://www.tomamusica.com/caratulas/B/Backstreet-Boys-Backstreet-Back.jpg"&gt;Backstreet Boys &lt;/a&gt;(lo sé, como se dice en Venezolano “he sacado la cédula”); ellas profesaban un amor fanático por… ehmm… &lt;a href="http://tanakamusic.com/wp-content/uploads/2009/05/marilyn-manson.jpg"&gt;Marilyn Manson&lt;/a&gt;. Sí, un extraño ser sin huesos y con ojos desorbitados en un tono rojizo y una cara parecida al Voldemort que uno imaginó en los libros antes de ver las películas de Harry Potter; ese personaje era sexualmente atractivo para ellas. O ellas nos hacían creer que las demás éramos tontas por pensar que &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jBWbHemDLZI/R-DBZRbiasI/AAAAAAAAAWE/UCGXweJQMfQ/s400/nick+carter.jpg"&gt;Nick Carter&lt;/a&gt; era bonito en lugar de Marilyn Manson y pintaban un romántico “MM” en sus cuadernos. Si me dan a elegir, yo seguiría prefiriendo a Nick Carter. Nada personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras niñas eran modelitos tales que le darían envidia a las chicas de &lt;a href="http://sebinomics.files.wordpress.com/2009/03/gossip-girl-image.jpg"&gt;Gossip Girl &lt;/a&gt;y se intercambiaban alegremente a los novios (que sólo uno era quizá medianamente atractivo) y se desvivían por sus muñequitos de torta que estaban más pendientes de jugar Nintendo. Había otra chica que se consideraba “artista” y tenía – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;increíble pero cierto, según Facebook…todavía tiene &lt;/span&gt;– un novio de dudoso aspecto y avanzada edad que yo lo pondría casi a la par del atractivo de Marilyn Manson. Y así, había de todo. Especialmente, había para fingir de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tardé un tiempo en elegir una identidad para fingir. En el colegio pasaba de una a otra sin sentir siquiera impacto alguno por el cambio y odiando a todas por igual. En la universidad, me junté casi sin querer con grupos “alternativos” que pretendían “ser intelectuales” y ellos me estamparon una identidad o yo me la dejé estampar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro círculo estaban prohibidas las “camisas de pavita” (entiéndase: camisas escotadas, fuxias, tops, etc) y la “vestimenta de pavita” en general. Eran preferidos los colores oscuros y neutrales. La música, con tal de que no fuera actual ni estuviera muy de moda, estaba bien: empezamos por la música clásica académica, pasábamos a algunas bandas de Rock noruegas (sí, noruegas, en Venezuela, nada rebuscado…) y hasta los Beatles podían escucharse en alguna que otra reunión. Las películas, contra más viejas o más “discutibles”, mejor. “La Naranja Mecánica” era una de las preferidas (yo confieso que nunca la soporté más de media hora).  Las salidas consistían en estimulantes visitas al festival de cine francés, al teatro, a conciertos más o menos académicos o cuanto menos de Jazz o a escudriñar librerías. Las conversaciones versaban todas sobre los poemas vikingos (creo que eran vikingos) en los que se basó Tolkien para escribir “El Señor de los Anillos” y las inconsistencias entre los libros y las películas, o sobre si existía Dios, la verdad, la vida, el alma, la política y por qué y basándose en qué autor uno decía aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las prohibiciones implícitas eran numerosas pero se resumían en una frase: cero frivolidad. Estaba prohibida la farándula y la moda y también el reggeaton. Los enemigos número uno del grupo se llamaban, primero “pavismo” (dícese de todo aquel que sigue la moda o que actúa como la moda) y segundo, “reggeaton”. En algunos casos también música tecno o house. Y el lugar prohibido: el centro San Ignacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar una relación con uno de los chicos del grupo, abandoné por descarte el grupo también, era algo que se veía venir. Hice amigos nuevos en la universidad y empecé a abandonar las antiguas prohibiciones a las que estaba sometida y a entregarme a esos placeres culposos que ciertamente hacen nuestra vida menos profunda y menos intelectual pero también más divertida y dulce. Claro que con nuevos amigos, vinieron nuevas reglas: mis nuevos amigos eran los líderes de la universidad y como tales, para estar en el círculo pues debías pertenecer a unas tres o cuatro actividades extracurriculares mínimo (centro de estudiantes, modelo de Naciones Unidas, preparador de alguna materia, algún grupo político y una asociación de voluntariado de algo; sólo para empezar) y mantenerte constantemente preocupado por los asuntos de política nacionales y foráneos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ellos tenían pocos problemas con las frivolidades y así pude bailar reggeaton y me gustó (aunque siempre si bailo trato de tener algo de licor encima para no prestarle atención a las letras: no quiero “ser la cachorrita” de nadie ni que nadie “sea mi perro y me muerda” por hacer alusión a uno de los temas más viejos y más inocentes del reggeaton disponible). Me vestí como “pavita”, es decir me vestí bien, con algo de estilo y me gustó (y mi familia lo agradeció, mucho). No siempre hablé de cosas intelectuales y me gustó (y mis amigos y conocidos de etapas anteriores a la universidad agradecieron que hubiera bajado un poco la intensidad de los tópicos de conversación diarios). Leí revistas de farándula en lugar de revistas científicas y también lo disfruté. Alquilé todas esas películas que vinieron después de “La Naranja Mecánica” y que no había que pensar nada sobre ellas y eso lo disfruté más que nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, también renuncié a una necesidad imperiosa de estar preocupada por la política todo el tiempo y dejé de pertenecer a muchos clubes y asociaciones. Algunos amigos se quedaron en el proceso, otros se fueron. Y fue ahí que empecé a hacerme adulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo dije antes. Ser casi adulto es empezar a dejar de fingir. Es descubrir que fingir una identidad por creer que era apropiada, elevada, intelectual o del gusto de otros y prohibirme a la vez de ciertos placeres banales era una forma de prisión. Implica deshacerse de todos esos disfraces, de todos esos rituales para encajar aquí y allá y dedicarse a vivir sin ser nada, sin esforzarse por ser ninguna totalidad. Se trata de no avergonzarse por la ensalada de muchos gustos aparentemente contradictorios (como la filosofía y la farándula).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se es adulto quizá ya no se tenga una millonada de amigos, pero ahí están. Cuando somos adultos – me parece-  los amigos nos acompañan por todas nuestras tendencias, facetas, gustos, relaciones amorosas y no tanto, aspiraciones, metas, sueños, locuras y vicios y siguen siendo nuestros amigos y la seguimos pasando bien.  Fuera del trabajo y de alguna que otra situación social que demande nuestra pasada teatralidad, ya no es necesario fabricarse una identidad. O tal vez uno se cansa de fabricarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, cuando se es adulto, uno puede tener placeres culposos. Sin sentir culpa por ellos. Sin sentir culpa por publicarlos contra viento y marea en el blog. Por eso haré algunos post  (¡Tampoco creo que sean muchos!) sobre ellos, para cambiar la temática ya aburrida de las vicisitudes del empleo y del desempleo. Hablaré en los siguientes posts de esas cosas que deberían avergonzarme pero que no lo hacen, que deberían afectar mi prestigio de supuesta intelectual pero que a decir verdad, son más inofensivos de lo que se pudiera pensar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-677396104189913661?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/677396104189913661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/placeres-culposos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/677396104189913661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/677396104189913661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/placeres-culposos.html' title='Placeres culposos'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/Sq7oDbOjoXI/AAAAAAAABl8/opL1naPGR8U/s72-c/Junio2009-5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-2848081486788032584</id><published>2009-09-14T15:38:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:22:02.824-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Business card</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La última vez que tuve tarjetas de presentación, tenía cinco años de edad. Las tarjetas tenían mi nombre y un borde rosado y mi mamá las usaba para identificar los regalos que yo daba en las fiestas de cumpleaños de mis amiguitos del colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero sabes que ya eres adulto cuando tienes tarjetas de presentación, sin borde rosado y de verdad- verdad. Por razones de trabajo y en un apuro encargué unas cien a un estudio fotográfico un poco mediocre que me hizo las tarjetas de presentación más feas que he visto en toda mi vida. Pero ahí están: mi nombre, mi profesión, mi número telefónico y mi dirección e-mail en un formato cómodo para la cartera. En cuanto reciba un próximo cheque prometo encargar las tarjetas con toda la delicadeza femenina de rigor: una cartulina adecuada, un diseño aceptable, una tipografía delicada. De momento tengo éstas y no puedo creer que las tengo. ..&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-2848081486788032584?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/2848081486788032584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/business-card.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2848081486788032584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/2848081486788032584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/business-card.html' title='Business card'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-7661462283615335999</id><published>2009-09-10T12:51:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:22:11.853-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>Extraño:</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1. Levantarme de lunes a viernes a las 5:30 de la mañana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El largo viaje desde mi casa hasta campus con la música de mi discman – luego mp3 – luego Ipod hasta que lo perdí – luego otra vez reproductor mp3 como compañía y perfecto comienzo del día&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El cuaderno desordenado de apuntes y la fortuna gastada en fotocopias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;4. Nunca pensé que las extrañaría, pero de nuevo, extraño las fotocopias, extraño los paquetes de libros fotocopiados encuadernados o no (dependiendo del presupuesto) que tenía que comerme en una semana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. El mokachino a media mañana entre clases con mi mejor amiga. Extraño contarle a y escuchar sus cuentos a diario de cada mínimo detalle, movimiento, seña que realizaran los pobres individuos que nos gustaran en ese momento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Los desvelos, las impresiones que siempre fallaban, las carreras de último minuto para entregar un ensayo o un proyecto a tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Los días en que mi única, principal y mayor preocupación era presentar un parcial de estadística. Y yo convertía esa nimiedad en una tragedia griega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Y los días en que no tenía que esperar hasta las seis de la tarde para ver a mis amigos porque no tenían horario qué cumplir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Las salidas de bajo presupuesto, los cines los lunes porque cuesta la mitad y el Mc Donal’s compartido porque nadie tenía dinero y el poco que teníamos ya había sido gastado en fotocopias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Todo aquello de lo que siempre me quejaba: La universidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que uno se hace adulto cuando empieza a extrañar una etapa en la que creíamos que éramos “grandes”. Lo que no sabíamos era que aún nos faltaba ser más grandes todavía. Y más complicados también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El otro día vi una chapa que decía “¡Somos adultos! ¿Cómo pasó esto y cómo hacemos para que se detenga?”. Me hizo sonreír).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-7661462283615335999?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/7661462283615335999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/extrano.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7661462283615335999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7661462283615335999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/09/extrano.html' title='Extraño:'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-3596968688931769272</id><published>2009-08-18T10:17:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:22:25.592-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Discapacidades laborales</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.dsi.uclm.es/personal/GinesMoreno/telefono.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 214px; height: 240px;" src="http://www.dsi.uclm.es/personal/GinesMoreno/telefono.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La imagen la tomé de Google, específicamente de &lt;a href="http://www.dsi.uclm.es/personal/GinesMoreno/telefono.gif"&gt;esta dirección&lt;/a&gt;. No pretendo robarme los derechos de Copyright de nadie- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante este mes he sido asistente de un consultor para un proyecto y esta es la razón principal por la cual he dejado este pobre blog en el abandono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una gran parte del trabajo consiste básicamente en llamar a gente que no quiere atenderte para conseguir información que preferirían no darte. Mi jefe decidió contratarme precisamente para poder librarse de someterse a semejante humillación diaria. Desde entonces dos cosas han estado muy claras para mí: la primera que soy una inútil declarada para hacer ese tipo de llamadas telefónicas y la segunda, que no me dedicaré nunca jamás a actividades que requieran del uso constante del teléfono “rogador”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Todas las personas tenemos una cierta facilidad, natural podría decirse para hacer ciertas cosas y para otras, pareciera que sencillamente no estamos diseñados. Estoy segura que ahí se incluyen las habilidades artísticas de muchos, habilidades con las que no fui demasiado bendecida pero con las que al menos me puedo defender a veces incluso un poco más que el promedio. Pero también me refiero a cuestiones menos extraordinarias, mundanas, que casi creemos que puede desempeñar todo el mundo sin problemas pero en realidad a veces son tan difíciles como ejecutar una pieza musical. Lo difícil no está en la complicación adyacente a la cosa, sino en la forma, voluntad y disposición que tenemos para enfrentar dichas complicaciones. Por eso algunas personas encuentran difícil la matemática y otras no. No hay nada que revista, por sí sola una dificultad universal. Y a mí me está molestando el encontrar difíciles esas cuestiones menos extraordinarias que no se refieren ni a las matemáticas ni al arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato de convencerme de que no soy la única que encuentra dificultades en cosas que socialmente se dan por sentadas. Casi todo el mundo tiene un círculo social en el que se le dificulta desenvolverse, hay quienes tienen dificultades serias para mantener una relación amorosa y más de uno es un inútil completo en trámites tan idiotas como hacer un depósito en el banco. Por ejemplo, tengo un amigo profesional, que tiene un muy buen trabajo y que está a punto de casarse y me sorprendió encontrármelo un día en un banco llenando una o dos planillas de depósito, caminando de un lado a otro, sin saber qué poner en cada casilla de la planilla ni cómo entregarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi dificultad en este sentido consiste en una operación que la mayoría hace con los ojos cerrados: hacer llamadas telefónicas a extraños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi nuevo trabajo esa es una de las tareas que tengo que ejecutar diariamente y que si la hago como tengo que hacerla no debería tomarme más de cinco minutos. Pero confieso – sabiendo que sonará ridículo y estúpido – que nada más marcar el número provoca un aceleramiento de mis palpitaciones, me da susto que alguien responda al otro lado y que yo no pueda decirle lo que le tengo que decir y que fracase en esta tarea simultánea que supone una conversación telefónica cuyo único objetivo es finalmente el de hacerse entender. Escucho los timbres del teléfono con la esperanza de que nadie atienda y que pueda así librarme del calvario sin confesión previa, me encanta que me contesten operadores electrónicos del tipo “marque 1 si quiere esto o marque 2 si quiere lo otro” porque me dan tiempo extra, avivan mi esperanza de no tener que sostener una conversación telefónica con un ser humano de carne y hueso con el que tendré que interactuar bocina a bocina… todo esto hasta que la voz electrónica me anuncia que “en breve será atendido por uno de nuestros operadores, espere en línea”. Si no fuera por el deber que me impone el trabajo, trancaría ahí mismo el teléfono, salvando mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me atiende el operador y tengo que echar el cuento de siempre “que buenos días, que soy tal, que trabajo para tal organización, que necesito tal cosa de ustedes…” – “Ésperese un momentico” – Contestan. Ese momentico es tanto más largo contra más grande sea la organización a la que estoy llamando y generalmente viene acompañado de una especie de Ring tong de “Para Elisa”. Pasado el momentico me atiende un “Aló” desconocido que no es el de la recepcionista y que al parecer no tiene idea del cuento que ya le eché a la recepcionista. Respiro profundo, reconozco que tengo que hacerlo de nuevo, fabrico mi voz de telemercadeo y voy “que buenos días, que soy tal, que trabajo para tal organización, que necesito tal cosa de ustedes”. No siempre corro con suerte. A veces el anónimo que ha respondido al otro lado entiende mi cuento y me otorga lo que necesito y punto, a veces me pedirá un e-mail con mayores explicaciones del asunto. Pero con mayor probabilidad me dirá (luego de haber ya escuchado mi larga historia sin interrumpirme) que estoy hablando con la persona equivocada, que eso le corresponde es a otro departamento, que llame de nuevo para que le comuniquen con la persona correcta. Ni modo, llamo de nuevo y me atiende una recepcionista diferente y la historia se repite. Para entonces, ya habré echado el mismo cuento a por lo menos seis empleados en distintos cargos y distintos departamentos dentro de la misma organización, sin obtener ningún resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adultez en teoría implica de una vez por todas estar seguro – o pretender estarlo – de lo que uno quiere hacer con el resto de la vida. Implica acabar con los desvaríos adolescentes que lo llevan a uno a querer desde estudiar medicina hasta pasearse por las letras españolas al mismo tiempo (me pasó). Y la casi- adultez, supongo, implica el descartar estos oficios que nos revisten mayor dificultad y disgusto que al promedio, aquellos oficios para los que nos declaramos totalmente inútiles. En mi lista, la fobia a las llamadas telefónicas a extraños implican el mantenerme alejada de trabajos como el tele-mercadeo, los servicios de atención telefónica y el secretariado. Y para todo el resto de los oficios, tendré que fingir que no poseo una patología grave en contra del uso del teléfono y en la medida de lo posible delegar esta tarea a otros, a todo el resto de los mortales que con absoluta normalidad y sin ningún tipo de reservas ante la posibilidad de incomodar a alguien; marcan el teléfono y se comunican con extraños. Qué envidia… ellos que pueden. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-3596968688931769272?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/3596968688931769272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/08/discapacidades-laborales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3596968688931769272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/3596968688931769272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/08/discapacidades-laborales.html' title='Discapacidades laborales'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-5709900319292110724</id><published>2009-06-22T15:30:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:22:40.779-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Las entrevistas de trabajo y sus torturas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/SkALxfRMiYI/AAAAAAAABj0/1WNZgY2YIR0/s1600-h/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/SkALxfRMiYI/AAAAAAAABj0/1WNZgY2YIR0/s200/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350289302151268738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Como buena desempleada en búsqueda que soy, he asistido a unas cuantas entrevistas de trabajo en los últimos meses, todas ellas con resultados infructuosos. Tras semanas de espera por una llamada positiva, tras escudriñar en la sonrisa y en la mano estrechada de despedida alguna respuesta he llegado a pensar que definitivamente, la entrevista laboral se ha convertido en una de mis experiencias más detestadas. &lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Toda entrevista laboral comienza por la ilusión. Esa llamada dorada en la que te convocan a tal o cual oficina el jueves a las 3 en punto, indicándote que tu currículo efectivamente es leído por alguien y no se queda como habías pensado: volando invisible y sin rumbo por el sin fin de páginas de Internet dedicadas a la búsqueda de empleo. Siempre cometo el mismo error: el de ilusionarme demasiado y el de prepararme demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto como concreto la entrevista, llamo a mi novio emocionada para informarle de mi reciente “triunfo” profesional. Le describo la empresa, lo que hacen, para qué tipo de trabajo me están llamando y por qué yo estoy como llamada a encajar como uña y mugre, como anillo al dedo en ese cargo. Conversamos sobre lo conveniente de la ubicación y sobre los transportes que podría tomar. Le comento que quizá, en un mes o menos, la próxima cena que tengamos juntos podría ser por mi cuenta – realmente por mi cuenta, no por un préstamo de mis padres. Le digo que piense en qué le provocaría comer para celebrar. Y trancamos el teléfono después de un “mucha suerte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado el día me arreglo cuidadosamente, con horas de anticipación si es posible. Me baño, elijo los pantalones de tela que me hagan parecer más “ejecutiva” y la blusa que esté mejor planchada. Pulo los tacones. Me delineo los ojos con más cuidado que de costumbre. Guardo en un disco usb los informes y pruebas de los pocos trabajos que he hecho. Preparo un estuche con polvo y sombras en mi cartera para retoques de último minuto. Me cercioro de que he activado correctamente la función de “silencio” en mi celular a fin de evitar que una llamada indiscreta rompa con mis posibilidades. Me peino, no perdono ni un mínimo mechón fuera de su lugar. Me miro al espejo creyendo lucir y parecer perfecta, perfecta para el empleo que ellos quieren, perfecta para la perfecta primera impresión. Sonrío, porque pienso que quizá este día es el final, el final de la espera, de las vicisitudes económicas, de revisar a diario las páginas de Internet en busca de avisos de empleo, de escribir a amigos y no tan amigos “a ver si saben de alguien que necesite…”, de responder a la incómoda pregunta en las reuniones sociales si estás trabajando con un “no” y cruzar los dedos para que no continúen agregándole preguntas incómodas y humillantes como “¿Y entonces qué estás haciendo con tu tiempo?”. En cuanto cruce el umbral de mi cuarto y salga a la calle – pienso – será el fin de esto. Y el comienzo de lo que he querido vivir desde que terminé mi carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo para la entrevista llena de sonrisas y optimismo. Consigo la canción perfecta en mi mp3. El día es perfecto, el clima es perfecto, la gente se ve bonita, los niños se ven tiernos, hasta me parece que los vigilantes y los conductores del autobús me sonríen porque saben que hoy es un buen día. Hoy es el día en que se acabará mi situación de desempleada. Hoy es el día en que me convertiré – oficialmente – con mi empleo y mis ingresos propios, en un adulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre llego al lugar de la entrevista antes de tiempo, con tanta anticipación que sería penoso entrar de una vez a la oficina y anunciarse. Me veo obligada a recorrer sin mucho sentido el centro comercial aledaño, la placita de en frente, las fuentes con las que el edificio de oficinas ha decorado su fachada. Pero le encuentro su encanto a este paseo ansioso y sigo cometiendo el error de ilusionarme demasiado: estudio los kioscos donde podré comprar el periódico y alguna revista que me provoque camino a la oficina, los locales de comida rápida y los restaurantes que me salvarán de un día en que no me traiga comida de mi casa, las tienditas de ropa y zapatos y libros donde podré al menos preguntar por los precios cuando venga la quincena, el pasillo a donde saldré cuando necesite un “break” de las labores de oficina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, luego de chequear mil veces la hora en mi celular programado en modo silencioso, subo a la oficina. Me presento, espero en la recepción, cruzo y descruzo mis piernas. Me pregunto si no me veo ridícula con esa blusa recién planchada, esos tacones y esa cartera de cuero pulcra. A veces me parece que la secretaria se ríe a mis espaldas como quien se sonríe al ver a una niña de cuatro años probándose los tacones y el maquillaje de su mamá. El resto de los empleados – suertudos ellos que son empleados – van de paso por la recepción camino al baño o a cualquier otro sitio, conversando entre ellos. Reviso como buena mujer maniática su vestimenta. Detesto verlos relajados en jeans y zapatos cómodos o camisas realmente horribles cuando yo me he esforzado por llevar blusa y pantalones de tela que definitivamente no van con el ambiente de esa oficina liberal; y cuando doy en el clavo y en la oficina tienen más bien códigos de vestimenta parecidos al mío reviso a ver qué tan parecida realmente me veo a los empleados. Pienso que entre más parecida sea yo a ellos, más probable será un día entrar en su mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos (o casi una hora después, como me ocurrió en una ocasión), entro a la entrevista.&lt;br /&gt;Una, o dos, o tres personas a un lado de una mesa o un escritorio, yo del otro. Me sonríen, me escudriñan con la mirada. Yo nunca sé a donde mirar, si debo mirar al que me hace preguntas sin cesar o a sus acompañantes que me miran de pies a cabeza constantemente o a ninguno. A veces preferiría mirar siempre al escritorio, a las alfombras, al computador, a la pizarra, a la vista de la oficina. Y comienza la función…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera parte del interrogatorio es sencilla, me preguntan por mis estudios y mi experiencia. Lo complicado viene después cuando se ponen creativos y me hacen los tres tipos de preguntas más incómodos y detestados de toda entrevista laboral:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. Sobre mis expectativas laborales, sobre por qué apliqué para este anuncio y sobre lo que yo “pudiera aportarle a la empresa”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, ¿Qué clase de expectativas laborales puede tener una persona recién graduada que apenas sale del nido y que poco conoce del mundo empresarial? Segundo, ¿Qué podría aportar siendo la más joven e inexperta de la partida? Al menos al principio esperaría aprender, antes que ponerme a salvarles el negocio. Además, está claro que estoy desesperada buscando trabajo y que he aplicado -  literalmente – en todos los sitios posibles, incluyendo empresas cuyos fines no me interesan para nada, incluyendo firmas mediocres, incluyendo oficios humillantes que puedo desempeñar pero que equivalen más o menos a un ingeniero civil trabajando como obrero en una construcción, a una diseñadora de modas desempeñándose como costurera en una manufacturera barata a gran escala… ya vieron el punto; así que en estos casos decirles que me muero por trabajar en su compañía es algo incómodo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;2. Sobre “mi personalidad”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En todas las entrevistas me han pedido que me describa. Han usado para ello preguntas muy generales como el “¿Cómo eres?”, en otras me han pedido que haga una lista de mis “fortalezas y debilidades”. Cuando escucho estas preguntas siento que entré al mundo de los libros de auto- ayuda, donde el auto-conocimiento es muy importante y está dictado en un sinfín de ejercicios ególatras y obsesivos de tests de personalidad y de cursos de autoestima con el cuento de que tengo que ser segura de mí misma y tener un alto autoestima y quererme mucho mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras disimulo con una sonrisa y una cara de que estoy preparadísima para describirme en cinco palabras, nombrar tres fortalezas y tres debilidades y hasta los mecanismos que empleo para superar mis debilidades; no hago sino pensar en que nosotros no tenemos ni cualidades ni defectos, ni fortalezas ni debilidades sino meras características que pueden ser convenientes o no en determinados contextos. Creer en un mundo de cualidades y defectos es creer en absolutos y yo no suelo ser tan absoluta – lamentablemente. Decir que soy comprometida con mi trabajo y muy responsable y puntual es muy trillado. Es lo mínimo que pueden esperar de cualquier prospecto de trabajo, ¿Qué esperan? Ningún candidato les va a decir “en realidad suelo quedarme dormido, me gusta llegar tarde a la oficina, hago todos los informes a última hora si es que los hago, y soy muy desordenada”. Igual siempre les digo que soy responsable y cumplida y que en la universidad era muy estudiosa aunque no siempre sacara las mejores notas. Me miran de vuelta con un irónico “Ajá, dinos algo que no sepamos…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, puedo decir que soy inteligente pero inteligente en qué sentido, y para qué. Podría mostrarles mi ICQ y mis entrevistadores en vez de hacer un check en “candidato inteligente” podrían hacerlo en “candidato egocéntrico”. Podría decir que soy creativa (casi siempre lo digo), que me gusta innovar, inventarme nuevas maneras de hacer las cosas pero mis entrevistadores podrían poner un check en “candidato que no se adaptará a nuestros procesos e instrucciones”. Puedo decir que soy soñadora y mis entrevistadores podrían acusarme de “candidato con expectativas demasiado elevadas, con altas probabilidades de abandonar la empresa de no cumplirse dichas expectativas”. De mis “defectos” mejor ni hablar. Puedo decir que soy impaciente y esto significa o que me gusta optimizar el tiempo o que por apurar a todos voy a hacer del ambiente de trabajo un infierno. En una entrevista se me ocurrió decir que yo era una persona crítica, lo que podía significar que era perfeccionista y cuidadosa con mi trabajo (lo que beneficiará a la empresa en todo caso). Pero probablemente lo que vieron mis entrevistadores fue a una niña insoportable que estaría en desacuerdo en todo. Así que el describirme como “crítica” probablemente me costó el puesto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;3. Sobre mi vida personal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué en todas las entrevistas me han preguntado si vivo con mis padres, si tengo novio, cómo es mi relación con mi familia y demás detalles personales que no deberían interesarles. En un par de ellas me preguntaron incluso si tenía planes de matrimonio. Para una persona como yo, que al bloguear evita incluso confesar su profesión, este tipo de preguntas me resultan humillantes e inapropiadas. Me siento como si me abrieran la puerta de mi ducha de pronto, sin ningún tipo de escrúpulo. Lo que ocurra fuera de la oficina, si mis padres son unos angelitos con los que me llevo de maravilla o unos demonios encarnados, o si mi novio piensa o no ponerme un anillo en los años venideros no debería ser de su interés. Mis respuestas podrían dar origen a una discriminación laboral que se supone - está prohibida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de este trío de tipos de preguntas termina la entrevista. Rara vez mis entrevistadores por su propia iniciativa me informan sobre cuándo me avisarán si he sido o no finalmente contratada. La mayoría de las veces tengo que preguntar primero, con una sonrisita y en un tímido hilito de voz, como si les estuviera pidiendo un inmenso favor. “Te llamamos la próxima semana”, “Tenemos otros currículos en nuestros manos y los estamos estudiando”. Otros son más generales “Te llamaremos” (este “te llamaremos” me hace pensar en escenas de las película “He’s not that into you” pero aplicado al mundo laboral). Los más detestables son los que me dicen que les gusté, que la entrevista estuvo maravillosa pero que es tan sólo la primera etapa de un proceso de selección que incluye un par de entrevistas más con directivos y gente de la oficina de recursos humanos, además de unas planillas que tendría que llenar si paso a la siguiente etapa (que en algunos casos así ha sido pero hasta ahí ha llegado el impulso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me retiro de la oficina tras un apretón de mano con el que se han despedido llamándome por mi nombre de pila (si ya preguntaron hasta por mi novio y mis “cualidades”, ¿Qué más da?). Recorro una vez más el centro comercial aledaño, o las calles, o la placita, o las fuentes del edificio de oficina imaginándome ahí, segura, tranquila, como una empleada al fin. Llego a mi casa a contarle a mi novio y a mi familia cómo me fue. Algunas veces ya sé de entrada que la entrevista ha sido un total fracaso y que la llamada no llegará jamás. No lo sé por ninguna razón en concreto sino que por muy extraño que suene simplemente lo siento. Me consuelo pensando en que me veo bonita y arreglada al menos aunque me prometo no volver a perder el tiempo buscando la blusa mejor planchada y los tacones más pulidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aunque sepa que no están interesados siempre espero por la llamada. En “Julia-Landia” cuando los entrevistadores consiguen a alguien adecuado simplemente le dicen “listo, estás contratado, empiezas el lunes”. Pero en la realidad tienes que aún atravesar un largo “proceso de selección”. Reviso el currículo que les envié semanas antes para ver si no se me escapó algún dato o algún error de ortografía. Sigo pensando que está bien, que es un currículo decente para la clase de trabajos para los que estoy aplicando. Le quito el modo de silencio a mi celular y salto cada vez que el aparato emite algún sonido. En el mejor de los casos me llamarán educadamente para informarme que “nuestro proceso de selección ha culminado. Muchas gracias por su participación”. Al menos, me agradecen por ponerme esa blusa ridícula bien planchada y apersonarme maquillada y perfumada a responder preguntas que en realidad, preferiría no responder. Pero en la mayoría de los casos – igual que tantos chicos que han pasado por nuestras vidas- nunca nunca llaman. Esas empresas y esas sonrisas halagadoras de los entrevistadores, que parecían embelesados ante tu descripción sobre cuánta pasión sientes por tu carrera, se desvanecen como polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces pienso que tal vez mi currículo está defectuoso o que no estoy genéticamente programada para desempeñarme adecuadamente en una entrevista de trabajo….Tal vez tenga que visitar esos estantes de autoayuda en búsqueda de un “entrevista de trabajo for dummies” o “Ser fuerte en la oficina: cómo identificar tus debilidades laborales”. Espero no llegar, de momento, a ese punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dejo con el trailer de “He’s just not that into you” (en español le pusieron de título: “Simplemente no te quiere”) para piensen en esos chicos que nunca llaman como los entrevistadores y potenciales jefes que tampoco llaman nunca y que rompen nuestras ingenuas ilusiones del mismo modo despiadado y cruel. Es para que sonrían y recuerden esas humillantes experiencias – si las tuvieron, en su búsqueda de trabajo, como en su búsqueda del amor. Si después de sonreír les quedan ánimos de contarlas, la sección de comentarios está disponible…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HcOl8kyDjvo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/HcOl8kyDjvo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-5709900319292110724?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/5709900319292110724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/06/las-entrevistas-de-trabajo-y-sus.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5709900319292110724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5709900319292110724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/06/las-entrevistas-de-trabajo-y-sus.html' title='Las entrevistas de trabajo y sus torturas'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/SkALxfRMiYI/AAAAAAAABj0/1WNZgY2YIR0/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-7283338071856808915</id><published>2009-05-29T22:10:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:23:13.135-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La epidemia del anillo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='It&apos;s my life'/><title type='text'>La "adultez festiva" y sus señales</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Señal UNO de adultez festiva.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi primera fiesta oficialmente “adulta” fue el cumpleaños 22 de una amiga el año pasado. Ella misma nos avisó al invitarnos que se trataba de una “fiesta adulta”. Mi novio y yo llegamos más temprano que el resto y recibimos un tour por la casa especialmente acomodado para una “fiesta adulta” donde mi amiga nos iba explicando sus características: “Fíjense, hay más vino que cerveza; hice ceviche y pasapalitos y puse velitas en la terraza” – Mientras le ayudábamos a encender las velitas me pareció que más que una fiesta adulta era una fiesta increíblemente romántica. Luego encendió el reproductor – “Ya voy a dejar de fingir: no me gusta el merengue ni el reggueaton. Vamos a escuchar mi música” –  Entonces puso una música que ella calificó como “de adultos” y que sonaba parecido a Sting.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/KX4jAplZb0Y&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/KX4jAplZb0Y&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Yo no estaba segura de si realmente estábamos en una fiesta “adulta” o si estábamos en una fiesta “jugando a ser adultos”. Lo segundo se hacía particularmente obvio cada vez que llegaba un nuevo invitado y mi amiga les contaba la misma historia que nos había contado a nosotros, sobre su decisión de que su cumpleaños fuese una fiesta “adulta” donde no se bailara reggeaton.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Adulta o no, me quedé con las velitas y el aura romántica que le daba a la fiesta. Agradecí que mi novio y yo no conociéramos a demasiada gente en esa fiesta apartando mi amiga. Y entre Sting, el vino, el ceviche, los pasapalos, las velitas y los “pretendientes a ser adultos” que nos rodeaban surgió una de las mejores conversaciones que he tenido con él. En todo caso mi amiga logró con su “fiesta adulta” hacerme sentir que la palabra “adulto” era ya un asunto cercano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Señal DOS de adultez festiva.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero la “primera señal de ser adulto” la recibí en otra fiesta durante mi tercer o cuarto año de universidad. No era una “fiesta adulta” como la de mi amiga. Los pasapalos no tenían ningún tipo de cocción propia ni arreglo: eran bolsas de “Doritos”, “Platanitos” y “Ruffles” repartidas al azar entre los muros de la terraza que hacían las veces de bancos. No había vino, si acaso sangría barata en caso de que nos quedáramos sin cerveza y el menú no era “ceviche”, tal vez sandwich o tal vez, no había menú en lo absoluto. Bailábamos merengue y reggeaton y gritábamos infantilmente. Éramos “jóvenes”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Hasta que de pronto sucedió: sonó Whigfield con “Saturday Night” y los de cuarto año en adelante saltamos como locos desatados, delirantes por el recuerdo, a bailar con un paso que - me di cuenta en seguida aunque no lo había pensado antes - no era propio ni del reggeaton ni del merengue ni siquiera del tecno más reciente y bailamos felices. Yo saltaba al centro de la olla (el centro de la pista) con una soltura inusual en mí de la que no se podía culpar ni a la cerveza ni a la sangría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Cuando salí de la olla y volteé, los de primero y segundo año estaban parados en línea alrededor de nosotros y (no podía creerlo)… ¡no bailaban!, más bien nos miraban incrédulos, atónicos, aburridos, extrañados… sí, nos miraban como viejos. No se reconocían en Whigfield. Ni en lo más mínimo. “¿Pero cómo no se acuerdan de Whigfield? El bachillerato…” – Ahí fue que me percaté (porque uno no suele percatarse de los asuntos obvios hasta que vienen y te golpean en la cara) de que otros habían tenido otro bachillerato posterior al mío, con otras canciones y que ya yo no era lo más joven, ni lo más actual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Recordé de pronto mis fiestas a los doce o a los trece cuando sí era muy joven y muy “nueva” y trataba inocentemente de ser mayor. Recordé la primera de ellas vestida con una casi mini negra y una blusa anaranjada y “Saturday Night” sonando en la miniteca “Coco’s”. Recordé los momentos en los que me la pasaba mirando tímidamente a la olla (el centro de la pista) hasta que algún niño se apiadaba de mi mirada suplicante y me invitaba a entrar. Ahí reconocí en los de primero y segundo esa mirada que yo le profería a mi hermana cada vez que ella emocionaba en un matrimonio al escuchar “el meneíto” o Karina o The Police; esa mirada de “qué vieja eres”, “estás en otro lugar”. Ahora “Saturday Night” era tan antigua como un meneíto. Y Barbie Girl. Y The Noise. Y el merengue hip – hop.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Ahora era yo la que podía hablar de “canciones de mi época”. Me pareció y todavía me parece que al verse uno de pronto apropiado de toda una “época” musical es signo ineludible de adultez: el estar un día con una faldita negra y una blusa anaranjada, y al otro con un vestido de quince, y al otro recibiendo el primer beso, la primera decepción, la graduación del bachillerato, la entrada a la universidad, las primeras discotecas, las fiestas en las que estuviste en la esquina y aquellas (pocas) en las que estuviste en el centro… y que todo esto suceda en el transcurso de varios años y una sola canción. Una como ésta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xcmBaRAj7FU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/xcmBaRAj7FU&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Señal TRES de adultez festiva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Ocurrió cuando terminé las clases y decidimos irnos de rumba a algún local luego de la cervezada de la universidad (la “cervezada” es un evento reservado a los que están en el último año de universidad, en el que básicamente se caen a cerveza en el estacionamiento gritando “nos graduamos” hasta que los vigilantes dicen que muchas felicitaciones, muy lindo todo pero acabó el evento y ahora sí van a cerrar la universidad).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Estábamos en el Centro Comercial San Ignacio (para los no- Venezolanos y no caraqueños: es un sitio lleno de locales nocturnos) y a los lados nos desfilaban grupitos de niñas de 16 o 17 años con minis, tops y litros de maquillaje, mirándonos como zorras ante nuestros looks nada apropiados para centros nocturnos: todos andábamos en jeans y franela, la franela con nuestros nombres gigantes y el logo de nuestra promoción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Y entonces ocurrió, nuevamente de pronto. Como un comentario inocente, sin pensarlo, sin reflexionarlo (¿habrá sido la cerveza la responsable? ¿O que llevaba eras sin visitar una discoteca?) exclamé: “¡Qué fastidio ese montón de niños con cédula falsa!”. Todos me miraron del mismo modo y nos reímos. ¿Habrá sido hace mucho cuando éramos nosotros los niños asegurándole al portero de la discoteca que realmente sí tenemos 18 años y no 16, que nacimos en el 82 y no en el 84? ¿Fue hace tanto que mis amigas me obligaban a maquillarme los ojos porque así parecía mayor? (lo que siempre era inútil, honestamente nunca me dejaron entrar en una discoteca siendo menor de edad; no sé si es por mi cara infantil o porque mi expresión es un libro abierto… pero todavía me piden mi identificación y la miran incrédulos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CUATRO señales de adultez festiva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Alrededor de un año después de esto, y poco después de la “fiesta de cumpleaños adulta” (y romántica) de mi amiga, llegó otro signo de adultez que esta vez no sólo era obvio sino que golpeaba y lo hacía de frente. Ya no golpeaba con ceviche, ni con la nueva repulsión hacia los niños de 17, ni con la estrenada posesión de una época musical propia (y perdida para las nuevas generaciones).  Fue en un matrimonio. Ya me lo temía: el novio era amigo del colegio de mi novio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Y la novia… la novia… ¡Tenía mi edad! Siempre he disfrutado los matrimonios, muchísimo…primero porque soy y siempre seré por más que lo esconda, una cursi irremediable y segundo, porque la comida, la música y los vestidos hacen de la noche una mucho más agradable que la que jamás podría pasar en una discoteca. Y siempre que iba a una boda me ocupaba de eso: de la comida, la música y los vestidos y de lo lindos que se veían los novios… pero por allá, lejos de mí y de mi realidad. Los novios eran viejos, se veían viejos entonces y sus realidades se veían lejanas, muy lejanas. Pero ese día, la novia tenía mi edad, se veía cercana, y accesible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Mientras bailábamos al lado de los novios, me dí cuenta de que no nos veíamos demasiado diferentes a ellos, al menos desde afuera. Probablemente alguna quinceañera nos miraba desde alguna mesa, pescando los pasapalos y pensando en “los viejos” y en “los novios lejanos”. Así de lejanos los verá, probablemente, hasta que cumpla los 20 y tantos y en las fiestas a las que asista se le haga evidente que ya es CASI adulta… como yo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo que me gusta de la “adultez festiva”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;En inglés no me atrevo, porque no lo domino pero en castellano me encanta inventar términos, y combinaciones de términos. Por ejemplo, en el post anterior me dio por hablar de la existencia de una “soledad profesional” que se experimenta en una situación de desempleo. En esta me dará por inventar el término de “adultez festiva” para explicar cómo somos en las fiestas – o cómo soy yo- cuando somos CASI adultos. La verdad es que de niño uno piensa que todos los adultos son exactamente iguales (léase: aburridos) pero los adultos como todas las personas son muy diferentes y cada uno parrandea a su manera. Lo que me gusta de ser adulto es eso: que cada uno parrandea a su manera. No era así en el colegio, apenas y comenzaba a ser así al final de la universidad. Antes existía sólo un tipo de parranda aceptable y si se encontraban variaciones, eran sólo variaciones de este único tipo. En el colegio, eran las fiestas con minitecas y luego las fiestas de quince, las fiestas de los clubes y las pro graduaciones. En la universidad eran ciertos locales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Pero esta blogger debe confesar que por más que traté, primero con una cédula falsa y luego con mis 18 bien cumplidos de entrar en una discoteca, de divertirme en un local, de tomar cervezas en una terraza con la música estridente… el asunto nunca me gustó. Detestaba maquillarme extra “para parecer mayor”  no por falta de coquetería sino porque sentía que al maquillarme demasiado no me veía mayor sino que parecía una versión de Chucky (es en serio).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Detestaba y detesto esa mirada de arriba abajo de los porteros de los locales, detallando tu vestimenta, a ver si tu look va a hacer “buen ambiente”, si vas o no acompañado y por cuántos y por quiénes. Después de que logras entrar resulta que mejor te habría resultado no hacerlo porque no cabes, tu trago se medio bota en los tacones de las demás y te ríes si ponen merengue porque no hay manera de bailar coherentemente en pareja en ese espacio cuadrado del que sale un humo blanco de algún lado. Cuando logras salir de ahí notas que hasta lo más profundo de tu ser huele a cigarro (detesto el olor a cigarro especialmente impregnado en mi chaqueta favorita). Luego amaneces - si es que amaneces a alguna hora - y los oídos te chillan por la música de la noche anterior que no pudiste bailar porque había demasiada gente en el local.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Con todo y eso pasé buenos momentos en locales, las pocas veces que fui. Iba porque iban mis amigos, porque era el modelo de fiesta aceptado, porque era fin de semana y “cómo te ibas a quedar en tu casa”, porque "era joven", porque "debía" divertirme. Iba con una sonrisa, bien arreglada y apenas y me molestaba cuando alguna amiga me reclamaba la escasez de maquillaje “de mayor”. Pero como mi amiga - la de la “fiesta adulta” del principio - dijo muy sabiamente: “Ya voy a dejar de fingir”. A mí sí me gusta el merengue y el reggeaton (para bailarlo pero la verdad es que no está en mi lista de música de la computadora). Lo que no me gusta es “ir de rumba” si se trata de locales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Mi viernes ideal no está en el Centro San Ignacio apretujada en una discoteca. Mi viernes ideal está en mi casita; viendo una buena película, tomándome (sí) un vinito, picandito algo, conversando con mi novio sobre cómo estuvo nuestra semana. O saliendo, pero al cine, a cenar.  Todo esto cuesta mucho menos y me hace más feliz. De fiesta… si hay un matrimonio, o una graduación. Fiestas en casa. Fiestas en salones. Nada de discotecas. Fiestas donde comas bien, te puedas sentar, puedas conversar, puedas tomar y puedas bailar de verdad, dando cuantas vueltas quieras (yo bailo malísimo, pésimo, pero me encanta dar vueltas y vueltas). Y no cambio aquella “fiesta adulta” de mi amiga  por una noche de perdición en un local.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;Lo mejor de ser adulto es que puedo decir esto y no hay problema. Nadie me va a mirar despectivamente porque decida no salir un fin de semana. No hay que “ser joven” sino que se puede ser algo mejor; se puede ser “uno mismo”. Si es así, no tengo miedo de que los años sigan pasando: bienvenida sea la adultez. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La “adultez festiva”...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;PD: les dejo esta canción, que nunca jamás la ponen en fiestas (al menos no aquí) para pensar y recordar las fiestas y las señales prematuras de adultez que encontraron en ellas. "Hacer por hacer" de Bosé&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Pc7SIP3fPVw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Pc7SIP3fPVw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-7283338071856808915?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/7283338071856808915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/la-adultez-festiva-y-sus-senales.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7283338071856808915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/7283338071856808915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/la-adultez-festiva-y-sus-senales.html' title='La &quot;adultez festiva&quot; y sus señales'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-6010138106793654152</id><published>2009-05-25T15:10:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:23:27.404-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dilemas laborales'/><title type='text'>Desempleada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/ShsbtXzYxvI/AAAAAAAABjo/rZsVXVc4fvc/s1600-h/untitled.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 289px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/ShsbtXzYxvI/AAAAAAAABjo/rZsVXVc4fvc/s320/untitled.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339892249475466994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hablé por teléfono con mi novio como de costumbre. Me dijo entusiasmado que notaba mi voz alegre y ahí me di cuenta de cuánto él, sin decir nada, ha escuchado gentilmente los lamentos de mi situación de desempleada (que ya lleva unos tres meses) y  ha extrañado mi alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que hoy pensé que tal vez la forma de pasar esta temporada de ocio forzoso no consiste tanto en buscarse y rebuscarse actividades en apariencia útiles pero improductivas de fonto; ni en andar con la cabeza baja porque no tienes - como otros- el éxito en tu carrera que esperabas, sino simplemente en mantenerse optimista, en entender que este tipo de cosas no corren al azar y que tal vez, si tengo la disposición, puedo encontrar algo beneficioso de esta experiencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, es difícil. Lo más difícil del asunto es que depende completamente de mí. En ese mundo ideal que puebla nuestras cabezas esto sería perfecto, pero en el mundo real donde vivo este asunto de "ser dueño de uno mismo y del propio destino" es bastante inconveniente. Aquí es donde me doy cuenta de que existe algo sobre lo que no recuerdo haber leído antes: la soledad profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que la soledad personal de la que tanto me quejaba antes, la soledad profesional es estar fuera de un mundo, de un circuito al que quieres pertenecer y en este circuito importa el empleo y las quincenas pero también importa mucho la gente que forma parte de él. La gente con la que tienes que cumplir. La sensación es la misma que la que todos hemos tenido de adolescentes en una fiesta, sentados en una esquina, viendo a todas esas parejas acarameladas bailando mientras rogamos que algún individuo note que existimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no tengo empleo, no tengo gente con la cual cumplir. No tengo a nadie esperándome. No tengo horario. No tengo rutina. En lo concerniente a deberes da lo mismo un lunes que un viernes, un martes que un domingo. No hay fechas límites ni personas fuera de la familia con las que te encuentras a diario para tomar un café y conversar, así no sean amistades íntimas. No tengo razones para levantarme temprano y vestirme ni para sentirme agotada. Y puede sonar raro pero necesito todas esas cosas. Al igual que quien no tiene un noviazgo añora los besos y los abrazos, las llamadas, la compañía, la emoción, el apoyo y la alegría de sentirse necesario y querido por alguien; así añoro una vida profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no tengo nada de esto y no me queda otra que sonreír de todos modos. De evitar que mi novio y demás allegados extrañen mi alegría. Al igual que las solteras que pasan grandes ratos de flirteo en flirteo y salidas de salidas con amigas, yo procuro descubrir las potencialidades de una vida ausente de deberes profesionales con todas las implicaciones (que como ven, no son sólo económicas sino también sociales y psicológicas quizás) que esto tiene.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No me queda de otra: estoy desempleada y punto. La única elección posible es si voy a pasar este tiempo amargada y lamentándome o si voy a darle la vuelta a la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todas las posibilidades están teóricamente abiertas y puedo hacer cualquier cosa. Podría leer todas esas novelas que nunca he leído. Podría escribir la novela que siempre he querido escribir. Podría pintar y pintar. Podría aprender a cocinar o aprender a hacer cualquier otras cosa. O podría no hacer nada en lo absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas puertas abiertas, más de las que me gustaría y soy, en lo profesional y verdaderamente, dueña de mi propio destino. No me gusta, pero lo soy.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-6010138106793654152?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/6010138106793654152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/desempleada.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6010138106793654152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/6010138106793654152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/desempleada.html' title='Desempleada'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/ShsbtXzYxvI/AAAAAAAABjo/rZsVXVc4fvc/s72-c/untitled.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2183889442894597727.post-5337717480257965714</id><published>2009-05-08T11:39:00.000-07:00</published><updated>2011-12-06T17:23:41.911-08:00</updated><title type='text'>¿Por qué este blog?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/ShsWqOvW1zI/AAAAAAAABjg/1Lt7fx9dmWg/s320/Imagen19+011.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339886697944897330" border="0" /&gt;Tendría que empezar contando la historia de otro blog: "The end of Venezuela as I know it" que vengo escribiendo desde principios del 2007 y que trata, básicamente, de explicar la crisis política venezolana desde una perspectiva más personal y sentimental que analítica. O por lo menos esa era la idea inicial. Abrirlo fue lo correcto. Cerrarlo por miedo un año y unos meses después fue exagerado. Reabrirlo en noviembre del 2008 fue aún más correcto pero insuficiente para mi necesidad de bloguear. Sucede que también tenía ganas de bloguear sobre otras cosas. Quizás porque la vida es un poco más que la crisis política Venezolana (aunque siempre te arrope y te ahogue).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="fullpost"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Quizás también porque quería bloguear en español y quería hablar un poco más de detalles personales que no caben en el otro blog. Cuando hablo de detalles personales no me refiero a revelaciones. Creo que puedo ser bastante personal con lo que publico sin llegar a invadir mi esfera privada. No revelo mi identidad completa: nombre, apellido, fotos y demás señas en parte por esto y en parte porque me resulta un poco incómodo publicar usando mi nombre en la Web. Hacerlo de forma más o menos anónima me hace sentir más libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog tratará sobre convertirse en adulto, porque es la experiencia (apartando de nuevo los asuntos políticos) que estoy atravesando ahora en mi vida. Tengo la impresión de que pasar de adolescente - jóven - despreocupado a adulto es una transición casi tan dramática y complicada como la de pasar de niño a adolescente. En este blog trataré de explicar por qué. Aunque de nuevo, se trata de una impresión personal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como sea, bienvenidos. Espero tener lectores. Espero tener comentarios. Espero que les guste pasar sus ratos ociosos en la red leyendo mis tonterías. O de lo contrario nada de esto tendrá mucho sentido.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2183889442894597727-5337717480257965714?l=casiadulto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casiadulto.blogspot.com/feeds/5337717480257965714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/por-que-este-blog.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5337717480257965714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2183889442894597727/posts/default/5337717480257965714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casiadulto.blogspot.com/2009/05/por-que-este-blog.html' title='¿Por qué este blog?'/><author><name>memememe</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wwJ-JD06ftk/ShsWqOvW1zI/AAAAAAAABjg/1Lt7fx9dmWg/s72-c/Imagen19+011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
