2011/01/26

Otra de placeres culposos (o quiérete un poquito y no publiques estas cosas en tu Facebook)

Facebook es un paraíso tropical para el chismorreo. Y yo que – mujer al fin – soy medio chismosa (o medio fisgona), me encanta. Gracias a Facebook sé cuántas de mi promoción del colegio se graduaron, se casaron, tuvieron hijos etc y cómo lucen. Sé cuántas se montaron el parachoque delantero antes conocido como silicón. Sé cómo están mis familiares y amigos que viven en el exterior; cómo son sus vidas y gracias a Facebook también me mantengo en contacto con ellos más fácil de lo que lo haría por cualquier otra herramienta. Incluso por Facebook me he enterado de ofertas de trabajo. Y ahora, desde que Facebook existe, más nunca “olvido” un cumpleaños (en verdad, nunca he sido capaz de recordar los cumpleaños, a duras penas sé qué día vine yo al mundo).

Facebook es un espejo – igual, desigual, distorsionado o no- de nuestras vidas. Por Facebook no podemos saber todo de una persona pero sí podemos conocer bastante, en el anonimato (o casi anonimato, basta con que nos acepte como amigos) y la comodidad de nuestras casas. Por Facebook también, podemos ver y enterarnos de cosas que desearíamos no saber. Así que antes de continuar hablando de lo que me gusta de Facebook, hice una lista de las cosas que preferiría no ver en mi Facebook.
En total son diez. Para esta entrada van las cinco primeras, dedicados a los “status updates”. Sin más parafernalia, aquí van…



1. Los status- updates excesivamente cursis:
Porque primero, no necesito saber los nombres cariñosos que por respeto a sí mismos y a su dignidad humana deberían usarse únicamente en privado. Y segundo, porque si ya pusieron que están “in a relationship with” (sí, mi Face está en inglés, nunca quise cambiarlo); yo ya supongo que se quieren, se aman y se adoran (a no ser que sean masoquistas, que se han visto casos…).

Así que dile NO a esos status de “¡Hoy cumplo nueve meses con mi cuchi! ¡Te amo mucho bebé” (porque cumplir meses no es relevante y no necesito saber lo mucho que lo amas). Y no, no me das envidia cuando pones en tu status una foto de un ramo enorme con la leyenda “miren el ramo con el que me sorprendió mi bebé por mi cumpleaños. ¡gracias mi amor!”. Nada poner en el Wall del Facebook de la persona amada que lo amas mucho mucho y que le mandas besitos. Eso es el equivalente en Facebook de ser descubiertos teniendo relaciones en la vida real.


2. En el lado opuesto, los status updates de “En lugar de publicarlo en Facebook; convérsalo con tu mejor amiga, con el helado de doble chocolate o con tu psicoterapeuta”
Hace poco se me murió un familiar y publiqué algo de que me sentía triste y sorprendida por lo sucedido y que agradecía a todos la solidaridad que me habían mostrado. Oye pero fue una causa mayor: se murió una persona muy cercana a mí y a la que yo quería mucho. Un amigo vive en Rusia y nos hizo saber en su Facebook que la explosión había sido horrible, que menos mal él no estaba viajando y que tranquilos que estaba bien. Muy bien por él, vi la noticia en CNN y me preocupé. Hasta ahí vamos bien.

¿Cuándo NO está bien publicar “status tristes”? Te lo dejo fácil: dile NO a publicar status tristes cuando se refieren a relaciones de pareja. “Tu actitud me ha decepcionado. Se nota que no has madurado en lo absoluto y que gustas de engañar a la gente”. Amiga, vamos, quiérete; la vida no es una telenovela. Ya salió en el Newsfeed de todo el mundo que terminaste con el niño (lo comentaré luego, cuando escriba la parte de cosas que “sí quiero que aparezcan en mi Newsfeed”).

Pero en verdad, estoy segura de que no es conveniente que las 600 personas que están en tu Facebook sepan los detalles, mucho menos esa personita otorra especial que no has eliminado. No queremos que el fulano que te dejó por otra sepa lo mucho que estás sufriendo y lo que te cuesta superarlo, ¿Verdad? Y nunca les convendrá a ninguno de los dos que terceros se metan en sus cosas. Por favor, nada de colocar en su Wall de Facebook “Te extraño y aún te quiero”. Llámalo por teléfono en lugar de que los demás se enteren de que pusiste ese mensaje y el tipo nada que ver.


3. En la misma tónica, los status updates con información irrelevante que no necesitaba saber
Para serte sincera, no creo que la vida de ninguno de mis 400 “amigos” en Facebook sea muy interesante. Casi todos tienen o tuvieron su pareja, sus amigos, su trabajo, su familia, su profesión y ya. No hay nadie que haya dado la vuelta alrededor del mundo en globo ni compartido una tarde con Bill Clinton. Que yo sepa, aunque tengo algunos contactos muy creativos y talentosos; ninguno trabaja en Apple ni en Pixar. Así que es un poco frustrante que aparezca en mi página del Facebook esos status donde detallan con sumo detalle cada pequeñez de sus vidas. La mayoría de ellos no son divertidos, ni interesantes ni nada…

Por eso dile NO a informar a vox populi lo que comiste de desayuno. Si no son ancas de rana en un enclave remoto cerca de Madagascar NO me interesa. Nada con escribir que estás en París para hacernos sentir más miserables a todos. Si no aprendes a hacer crepes o me regalas un pequeño llavero de la torre Eiffel como souvenir; NO me interesa. Menos escribas “Llegando al trabajo”. Te informo: alrededor de las 8:30 pues todos estamos en eso. Clasifican también los infames: “Tengo hambre/Tengo sueño/Tengo flojera”. ¿En serio? Bienvenido al club…


4. Esas aplicaciones donde desde el Chapulín Colorado hasta Kant te pueden soltar una frase o darte un consejo (casi siempre uno incoherente) y tu tienes las soberanas voluntades de permitir que se publiquen en tu status
¿Es que hace falta decir más?



5. En la misma línea, los tests

Menos mal cada vez son menos… Pero no, amiga, no te pareces a Rachel de Friends ni a Carry Underwood ni a Hermione Granger porque eres una persona normal, es decir, eres peor que todas ellas. Tranquila, yo también, así es la vida. Tu hombre perfecto no puede ser Justin Bieber ni Edward Vampiro si estás cerca de los 30 – eso debería penarse con prisión. No me interesa saber de qué color es tu aura ni en qué país del mundo deberías vivir. He dicho.

Quiérete un poquito, chica…no publiques los resultados de “¿Cuándo conocerás a tu hombre ideal?”, “¿A qué edad te casarás?”, “¿Cuántos hijos tendrás?” y mi favorita “¿Qué tipo de novia eres: tradicional o bridezilla?”. Si tu “relationship status” es “single”, quédate sentadita que permanecerá así por mucho tiempo. Si es “in a relationship with”; no te preguntes por qué un buen día aparece en el “Newsfeed” de tus amigos “Sutanita López is now single…”

Por el bien tuyo, mío y de todos, ¡Dile NO a publicar tests!. Si te da nota hazlos sin publicarlos: hay miles de páginas para hacerlos fuera de Facebook, créeme que también soy culpable. Y si por el comentario con el que acompañas estas publicaciones, me convences de que te creíste los resultados; amiga, ¡pa’l psicólogo!

PD: Continuará...


0 people say that...:

Publicar un comentario en la entrada